Un cardenal condenado por corrupción se cuela en el cónclave para ser papa

Angelo Becciu fue sentenciado a cinco años y seis meses de prisión por irregularidades financieras y está inhabilitado "a perpetuidad"

25 de Abril de 2025
Actualizado el 27 de abril
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El cardenal Angelo Becciu en una imagen de archivo.
El cardenal Angelo Becciu en una imagen de archivo.

La religión es política. Y como tal, adolece de los mismos defectos y aspectos oscuros. A menudo observamos cómo políticos condenados por la Justicia se empeñan en seguir ostentando responsabilidades públicas. Eso mismo está ocurriendo estos días en el Vaticano tras la muerte de Francisco I. El cardenal italiano Angelo Becciu, condenado a cinco años y seis meses de cárcel por un caso de irregularidades financieras, y al que el papa Francisco retiró sus privilegios como purpurado, aspira a participar en el cónclave del que saldrá el sucesor del pontífice. Se desconoce si podrá entrar, pero él insiste en hacerlo. Francisco I no le despojó de todas sus obligaciones y prerrogativas eclesiásticas, de modo que por ahí no encontrará impedimento alguno para entrar en la reunión de cardenales de la que saldrá la fumata blanca. Sin embargo, la imagen bochornosa para el Vaticano está servida, ya que asistiremos a una inmoralidad como pocas veces se ha visto: un corrupto condenado eligiendo papa. Incluso un corrupto aspirando a ser elegido Sumo Pontífice.

Salvo decisión contraria, no debería tener derecho a tomar parte en el proceso; las estadísticas del Vaticano le cuentan como cardenal no elector (entre los mayores de 80), a pesar de tener 76 años. Lo que sí sabe es que, como todos, podrá participar en las congregaciones, las reuniones previas preparatorias. En el 2020, Francisco lo suspendió, despojándolo de los “derechos asociados al cardenalato” tras conocerse su implicación en irregularidades financieras. Pero no suspendió sus deberes y entre los que corresponden a un cardenal está la elección de un nuevo papa, explican los analistas. “El papa reconoció mis prerrogativas cardenalicias como intactas, ya que no hubo voluntad explícita de excluirme del cónclave ni petición de mi renuncia por escrito”, declaró el propio Becciu al diario italiano L'Unione Sarda.

Seguramente, su participación será una de las cuestiones que se debatirán en las congregaciones de cardenales, que arrancaron este martes con los purpurados ya presentes en Roma. Becciu, primer cardenal juzgado por un tribunal penal del Vaticano, también fue condenado a inhabilitación “perpetua” para ejercer cargos en la Santa Sede, informa Efe.

El escándalo estalló al trascender la compra de un edificio en el corazón londinense, en Sloane Avenue, una antigua sede de las galerías Harrods en el exclusivo barrio de Chelsea. Durante el proceso emergieron otros delitos financieros cometidos presuntamente por el italiano, como las donaciones de 125.000 euros que el cardenal ingresó en la cuenta de una asociación vinculada a la Cáritas de Ozieri, su lugar natal, y que en ese momento presidía uno de sus hermanos.

En el cónclave hay otros dos casos peculiares, el de dos cardenales a los que se les ajustó la fecha de nacimiento para que puedan participar en el cónclave. Uno es Philippe Ouédraogo, de Burkina Faso, que según el anuario pontificio del 2024 había llegado al mundo el 25 de enero de 1945. Su octogésimo cumpleaños ha sido pospuesto, sin embargo, al 31 de diciembre, por lo que por los pelos podrá entrar en la Capilla Sixtina, tal y como reveló el periodista experto en el Vaticano Hendro Munsterman, del medio Nederlands Dagblad.

El 15 de octubre de 2001 el papa Juan Pablo II nombró a Becciu nuncio apostólico en Angola y arzobispo titular de Roselle. Un mes después el papa lo nombra nuncio apostólico en São Tomé e Príncipe. El 1 de diciembre de 2001 recibe la ordenación episcopal de las manos del cardenal Angelo Sodano. El 23 de julio de 2009 el papa Benedicto XVI lo transfiere a la delicada nunciatura apostólica de Cuba. El 10 de mayo de 2011 es designado Secretario para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede. En febrero de 2017 Delegado Pontificio ante la Orden de Malta por el papa Francisco para representarlo durante el proceso de actualización de las normas y leyes de este Estado, dejando en segundo lugar al cardenal Raymond Leo Burke. El 12 de julio de 2016 fue confirmado como consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

¿Estará presente Becciu? Esa será una de las grandes noticias de ese día.

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