El paro sube en 30.392 personas en enero mientras la Seguridad Social pierde 270.782 afiliados

El peor enero en afiliación desde 2012 convive con el menor aumento del paro registrado en tres años y con máximos históricos al descontar la estacionalidad

03 de Febrero de 2026
Actualizado a las 11:58h
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El paro sube en 30.392 personas en enero mientras la Seguridad Social pierde 270.782 afiliados
Mujeres trabajadoras 

El año ha comenzado con un fuerte ajuste en el empleo que, leído de forma aislada, resulta contundente: 270.782 afiliaciones menos a la Seguridad Social en enero, el peor dato para ese mes desde 2012. Sin embargo, cuando se amplía el foco y se analizan todas las cifras disponibles, el panorama es más complejo. Junto a esa destrucción estacional de empleo conviven el menor aumento del paro registrado en un enero desde 2022, un crecimiento interanual cercano a los 480.000 afiliados y récords históricos en la serie desestacionalizada. Primero, los números; después, la explicación.

Las cifras clave, punto por punto

  • Afiliación a la Seguridad Social: enero cerró con 21.573.632 cotizantes, tras perder 270.782 afiliados respecto a diciembre, lo que supone una caída mensual del 1,2%. Es el peor enero en términos absolutos desde 2012.
  • Balance interanual: pese al retroceso mensual, en los últimos doce meses el sistema ha ganado 477.818 afiliados, un +2,3%, el nivel más alto registrado nunca en un mes de enero.
  • Dato desestacionalizado: eliminando el efecto calendario y la estacionalidad, la afiliación aumenta en 17.311 personas y alcanza 21.885.039 cotizantes, máximo histórico de la serie.
  • Paro registrado: el número de personas inscritas en el SEPE aumenta en 30.392 en enero, el menor incremento en este mes desde 2022. El total de parados queda en 2.439.062, el nivel más bajo para un mes de enero en los últimos 18 años.
  • Paro desestacionalizado: corregido el componente estacional, el desempleo desciende en 25.402 personas, lo que refuerza la idea de un fuerte efecto estacional en enero.
  • Contratación: se firmaron 66.801 contratos menos que en diciembre (–5,4%). La caída se concentra en los temporales (–92.288, un –12%), mientras que los indefinidos aumentan en casi 25.500 (+5,5%). Los contratos fijos representan el 41,6% del total, porcentaje estable y superior al de finales de 2025.
  • Impacto por género: la pérdida de afiliación afectó más a las mujeres (–141.515) que a los hombres (–129.268), aunque el empleo femenino sigue en máximos históricos para un mes de enero.
  • Autónomos: en enero se pierden 19.021 cotizantes, pero el colectivo mantiene un crecimiento interanual del +1,1%, con 37.796 autónomos más que hace un año.
  • Población extranjera: se mantiene en máximos, con 3.038.158 afiliados, el 14,1% del total.
  • Edades: el empleo crece con especial intensidad entre menores de 30 años (+26,7% desde antes de la reforma laboral) y mayores de 55 (+23,7%), destacando el grupo de más de 64 años, con un avance muy superior a la media.

Por qué enero destruye empleo (y por qué este ha sido especialmente duro)

Enero es, sin excepción, un mes negativo para el empleo en España. La finalización de campañas ligadas a la Navidad, el turismo o determinados servicios provoca siempre una corrección. Este año, además, la climatología adversa ha intensificado el ajuste, especialmente en actividades como la agricultura.

A esta dificultad coyuntural se suma un elemento técnico relevante: el cambio estadístico en la clasificación de actividades (CNAE) aplicado por el INE. Esta modificación impide comparar con precisión la destrucción de empleo por sectores respecto a diciembre o a años anteriores, lo que limita el análisis fino de dónde se ha producido exactamente el ajuste.

Afiliación frente a paro

Conviene recordar que afiliación y paro registrado no miden lo mismo. La afiliación refleja cuántas personas están trabajando y cotizando; el paro registrado recoge a quienes se inscriben como demandantes de empleo. En enero, la afiliación cae con fuerza, pero el paro aumenta poco para lo habitual en este mes. Esa divergencia es clave: indica que una parte relevante del ajuste responde a finalizaciones de contratos temporales y a salidas puntuales del mercado laboral, más que a un deterioro estructural del empleo.

En este sentido, desde el Ministerio de Trabajo se subraya que el nivel total de paro es el más bajo en un enero desde 2008, y que la serie desestacionalizada apunta incluso a una mejora.

La lectura del Gobierno

Desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la ministra Elma Saiz insiste en mirar más allá del dato mensual: el crecimiento interanual y el récord desestacionalizado sostienen, a su juicio, que la tendencia del mercado laboral sigue siendo sólida. En paralelo, el departamento que dirige Yolanda Díaz destaca la estabilidad del paro y el peso creciente de la contratación indefinida.

Los datos confirman un cambio estructural iniciado tras la reforma laboral. Desde 2021, hay 4,6 millones más de afiliados con contrato indefinido y casi 1,9 millones menos con contrato temporal. La tasa de temporalidad se sitúa en el 11,6%, muy lejos del 29,4% de 2019, con mejoras especialmente significativas entre los mayores de 55 años.

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Total Sistema. Serie desestacionalizada

España, además, mantiene un ritmo de crecimiento del empleo superior al de las principales economías europeas desde finales de 2021, lo que refuerza la idea de que el ajuste de enero responde más a factores estacionales que a un cambio de ciclo.

Un enero sin ruptura de fondo

Enero deja un titular duro —el peor en afiliación desde 2012—, pero no dibuja un escenario de colapso del mercado laboral. El aumento contenido del paro, el crecimiento interanual cercano al medio millón de afiliados, la mejora desestacionalizada y el avance del empleo indefinido apuntan a un mercado que se ajusta en invierno, pero mantiene bases más estables que en el pasado. La clave estará en comprobar, en los próximos meses, si la recuperación tras el bache estacional confirma esa resiliencia.

 

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