La España de Sánchez rompe otro techo laboral: 22,8 millones de ocupados y el paro cae al 9,87%

La EPA del segundo trimestre de 2026 sitúa la población activa en un máximo de 25,27 millones de personas, aunque persisten las brechas de género, las desigualdades territoriales y las dificultades para acceder al primer empleo

28 de Julio de 2026
Actualizado a las 12:28h
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España bate otro récord de empleo, al reducir el paro en 28.739 personas

El mercado laboral español cerró el segundo trimestre de 2026 con una combinación de cifras que hasta hace pocos años parecía difícil de alcanzar: un nuevo máximo de ocupación, una población activa nunca vista y una tasa de desempleo por debajo del 10%. Entre abril y junio, el número de personas con trabajo aumentó en 486.000 y alcanzó los 22.779.000 ocupados, mientras que el paro disminuyó en 213.300 personas, hasta situarse en 2.495.300.

La tasa de desempleo cayó 96 centésimas en apenas tres meses, desde el 10,83% hasta el 9,87%. Es el porcentaje más bajo registrado desde 2008 y mejora incluso el 9,93% con el que terminó 2025, cuando España había logrado bajar del 10% por primera vez desde el inicio de la crisis financiera.

Variación de la ocupación en el segundo trimestre respecto al primero del mismo año
Variación de la ocupación en el segundo trimestre respecto al primero del mismo año

Más trabajadores y también más población activa

Uno de los elementos más significativos de la nueva Encuesta de Población Activa es que el descenso del paro se produce al mismo tiempo que crece con fuerza el número de personas dispuestas a trabajar.

La población activa aumentó en 272.700 personas durante el trimestre y llegó al récord de 25.274.300. En comparación con el mismo periodo del año anterior, España cuenta con 452.500 activos más. La tasa de actividad avanzó 44 centésimas, hasta el 59,29%.

Por tanto, la reducción de la tasa de desempleo no se explica por una retirada de trabajadores del mercado, sino por una creación de empleo capaz de absorber a buena parte de quienes se incorporan o regresan a él. Es una circunstancia especialmente relevante en un país cuya economía está recibiendo nueva población y ampliando su fuerza laboral.

El avance de la ocupación contiene un componente estacional, habitual en los segundos trimestres debido al turismo, la hostelería, el comercio y las contrataciones relacionadas con el verano. Sin embargo, las cifras corregidas de estacionalidad también reflejan crecimiento. El empleo avanzó un 0,54% respecto al trimestre anterior en términos desestacionalizados, por encima del 0,44% contabilizado durante los primeros tres meses de 2026.

En los últimos doce meses se han creado 510.200 puestos de trabajo, lo que representa un incremento anual del 2,29%. La ocupación mantiene así un ritmo de crecimiento superior al medio millón de trabajadores, pese a las incertidumbres económicas y geopolíticas que han marcado la primera mitad del año.

El sector privado impulsa la creación de empleo

El sector privado concentró prácticamente toda la mejoría. Las empresas sumaron 501.600 ocupados en tres meses y elevaron el empleo privado hasta las 19.132.100 personas. En cambio, el sector público perdió 15.600 trabajadores y quedó en 3.646.900.

Por grandes sectores económicos, los servicios aportaron 394.000 nuevos empleos, la construcción añadió 60.000 y la industria ganó 38.200 ocupados. La agricultura fue la única actividad que retrocedió, con 6.200 trabajadores menos.

También aumentó especialmente el empleo a jornada completa, con 405.400 ocupados más, frente al avance de 80.600 trabajadores a tiempo parcial. El número de asalariados creció en 529.200 personas: 386.900 tenían contrato indefinido y 142.300, temporal. En sentido contrario, el colectivo de trabajadores por cuenta propia se redujo en 42.900 personas.

La evolución anual refuerza el cambio en la composición de la contratación. España cuenta con 571.900 asalariados indefinidos más que hace un año, mientras que el número de temporales creció en 34.900. La temporalidad se mantiene muy lejos de los niveles anteriores a la reforma laboral y se sitúa en torno al 12,3% en el sector privado.

La estabilidad contractual ha avanzado con claridad, aunque el reto ya no puede limitarse a contabilizar contratos indefinidos. Los salarios, la parcialidad involuntaria, las horas efectivamente trabajadas, el coste de la vivienda y la capacidad adquisitiva determinan la calidad real del empleo creado.

Variación del paro del segundo trimestre respecto al primero del mismo año
Variación del paro del segundo trimestre respecto al primero del mismo año

Menos hogares con todos sus miembros en paro

La mejora laboral también se refleja en la situación de las familias. Los hogares con todos sus miembros activos en paro se redujeron en 86.500 durante el trimestre y quedaron en 764.200. Al mismo tiempo, los hogares con todos sus integrantes activos ocupados aumentaron en 228.800, hasta alcanzar los 12.273.700.

En comparación con el segundo trimestre de 2025, hay 32.700 hogares menos con todos sus miembros activos desempleados y 201.700 más en los que todas las personas activas tienen trabajo.

La brecha de género continúa abierta

La caída del desempleo fue más intensa entre las mujeres. El paro femenino descendió en 145.400 personas y el masculino, en 67.900. La tasa de paro de las mujeres bajó 1,33 puntos, hasta el 11,02%, mientras que la de los hombres quedó en el 8,84%, después de reducirse 63 centésimas.

La diferencia se estrecha, pero continúa superando los dos puntos porcentuales. La expansión del empleo, por sí sola, todavía no ha eliminado las desigualdades vinculadas a la segregación profesional, los cuidados, las interrupciones de la carrera laboral o la mayor presencia femenina en trabajos parciales.

También aparece una señal menos favorable entre quienes intentan acceder por primera vez al mercado laboral. Aunque disminuyó el desempleo entre las personas que habían perdido su puesto hacía más de un año, aumentó en 53.400 el número de quienes buscaban su primer empleo. En términos interanuales, este colectivo creció en 43.600 personas.

Tasa de variación trimestral de la ocupación desestacionalizada
Tasa de variación trimestral de la ocupación desestacionalizada

Dos Españas laborales según el territorio

El mapa autonómico vuelve a mostrar fuertes diferencias. Cataluña lideró la creación trimestral de empleo, con 130.800 ocupados más, y registró también la mayor caída del paro, con 92.600 desempleados menos. Baleares presentó la tasa de paro más baja, un 6,11%, mientras Andalucía se mantuvo en el extremo opuesto, con un 14,56%.

La distancia entre comunidades demuestra que el récord nacional convive con mercados laborales muy distintos. La estructura productiva, la especialización sectorial, la estacionalidad y las oportunidades disponibles continúan condicionando las posibilidades de encontrar trabajo según el lugar de residencia.

La EPA ofrece, en definitiva, una fotografía favorable: más personas trabajando, más ciudadanos incorporándose al mercado laboral, menos paro y una contratación más estable. España ha logrado consolidar el desempleo por debajo del 10%, pero el próximo desafío será convertir el récord cuantitativo en puestos con mejores salarios, jornadas suficientes, oportunidades para los jóvenes y una reducción efectiva de las desigualdades entre mujeres y hombres y entre territorios.

Tasa de variación trimestral del paro desestacionalizado
Tasa de variación trimestral del paro desestacionalizado

 

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