En medio de la incertidumbre energética, hay sectores que ven en la crisis una oportunidad para avanzar. El autoconsumo es uno de ellos.
La Alianza por el Autoconsumo ha valorado de forma positiva el paquete de medidas aprobado por el Gobierno para hacer frente al impacto del conflicto en Irán, especialmente aquellas orientadas a facilitar la expansión de la energía fotovoltaica y la electrificación. No es una adhesión sin matices, pero sí un respaldo claro a una parte del decreto que consideran relevante.
El foco está en cambios concretos que afectan directamente a cómo se produce y se comparte la energía. Uno de los más destacados es la ampliación a cinco kilómetros del radio para compartir instalaciones de autoconsumo de menos de cinco megavatios. Puede parecer un ajuste técnico, pero en la práctica abre la puerta a modelos más amplios de consumo compartido, especialmente en entornos urbanos o industriales.
También se introduce la reserva del 10% de los nudos de conexión para este tipo de instalaciones, una medida que busca garantizar espacio en una red cada vez más tensionada por la demanda de proyectos energéticos. Son cambios que el sector llevaba tiempo reclamando.
A eso se suma la recuperación de una figura que había quedado pendiente: el gestor del autoconsumo. La idea es sencilla, aunque no menor en su alcance. Contar con una persona o entidad que represente a los consumidores en instalaciones compartidas puede facilitar la gestión y dar mayor seguridad jurídica a quienes participan en estos modelos.
Pero más allá de los aspectos técnicos, hay un elemento que explica el interés del sector: el económico. El decreto contempla deducciones fiscales en el IRPF de entre el 10% y el 20% para instalaciones de autoconsumo durante 2026. Es un incentivo que, en la práctica, reduce la barrera de entrada y puede acelerar decisiones de inversión que hasta ahora estaban en pausa.
La clave está ahí: hacer que el autoconsumo deje de ser una opción minoritaria y pase a formar parte de la lógica cotidiana del sistema energé