Rafael Jódar en Roland Garros ha conseguido pasar otra vez de ronda. Avanza.
Se le veía cansado, desconcertado y dolorido.
Con lo fácil que había sido el primer set. 6-1. Pero ya el segundo fue distinto y australiano James Duckworth eso lo ganó en el tie break.
Y luego todo sudor y esfuerzo, sangre y lágrimas figuradas como se decía en el famoso poema del mío Cid.
Hace calor en todas partes, en toda Europa, pero en Roland Garros aún hace más. La arcilla roja recuerda el color de las brasas del infierno.
Tendrá Rafael Jódar un día entero para descansar antes de enfrentarse con Alex Michelsen. Tiempo de sobra, queremos pensar como para recuperarse. Al cabo tiene 19 años y a ello se suma que está fascinado consigo mismo con lo que está consiguiendo. como lo está todo el público. Y nosotros también.
Porque la circunstancia es la circunstancia, y ha querido que, de modo totalmente fortuito, los focos que estaban preparados para iluminar a Carlos Alcaraz no cesen de buscarlo a él.
Ya veremos hasta donde llega. No seamos ambiciosos. No demasiado ambiciosos. Aunque, sonrío al pensarlo, ¿por qué no?
Sería muy, pero que muy, bonito.
Haz que lo imposible suceda y entonces será posible, dijo el sabio desconocido.
Tigre Libre