Se tendría que haber suspendido el partido de Jódar contra Luciano Darderi al final del segundo set. Era muy tarde Yang y hasta el metro de Madrid estaba cerrado.
Pero los dioses en Italia se han aliado contra el tenista madrileño, y es lástima, porque restaba para ganar el primer set cuando de repente la pista se llenó de humo a causa de los fuegos artificiales de los aficionados italianos al fútbol. Se desconcentró Rafael Jódar y dejó escapar ese primer set.
El segundo, lo ganó, sí, aunque jugando más allá de sus límites. Y pagó el precio. Si se hubiese suspendido el partido hasta el día siguiente...
Demasiada atención y demasiado esfuerzo y demasiada presión de la afición italiana que, como es natural, le iba en contra pues estaba luchando contra un local.
En suma, un gran partido hasta el final del segundo set, y una pequeña tristeza para la afición española, que tiene a Carlos Alcaraz en pausa, esperemos que no demasiado larga, y a la que sólo le queda la esperanza de Landaluce.
En un principio no es muy probable que Martín Landaluce pueda ganar a Medveded y alcanzar la semifinal. Pero tampoco es imposible. Y aunque lo sea ¡pensemos a lo grande! Al cabo le nimba la magia de los Lucky Losers.
Cruzo los dedos y soplo y sueño.
-Vamos, Martín. Piensa que lo imposible deja de ser imposible, cuando sucede.
Tigre Tigre