Pan, trabajo y libertad: el grito de Kubra Khademi en ARCO Madrid contra el silencio impuesto a las mujeres afganas

La artista y activista afgana convierte el estand de la galería Eric Mouchet en un espacio de denuncia y memoria en la feria ARCO 2026, reivindicando el derecho de las mujeres a existir, crear y decidir

07 de Marzo de 2026
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Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de Arco Madrid 2026, foto Agustín Millán
Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de Arco Madrid 2026, foto Agustín Millán

En medio del ruido del mercado internacional del arte, donde las cifras y las tendencias suelen dominar la conversación, la artista y performer afgana Kubra Khademi ha convertido su presencia en ARCO Madrid 2026 en un gesto profundamente político. Su obra “Pan, trabajo y libertad”, presentada en el estand de la galería Galerie Eric Mouchet, irrumpe en la feria como un recordatorio incómodo pero necesario: mientras en Europa se celebra el arte, millones de mujeres afganas viven hoy privadas de los derechos más elementales.

La pieza no es una simple instalación. Es un acto de resistencia.

El título —“Pan, trabajo y libertad”— resume tres reivindicaciones básicas que se han convertido en consigna de las protestas femeninas contra el régimen talibán. En Afganistán, estas palabras no son una metáfora política: describen literalmente lo que las mujeres han perdido en los últimos años. Desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, el acceso a la educación, al trabajo y a la vida pública ha sido progresivamente restringido hasta configurar uno de los sistemas de segregación de género más severos del mundo.

Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de Arco Madrid 2026.1jpg
Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de Arco Madrid 2026.1jpg

Khademi convierte esa realidad en materia artística.

El arte como acto de desobediencia

La propuesta presentada en ARCO funciona como una extensión de la práctica artística que la performer ha desarrollado durante más de una década: una combinación de performance, escultura, vídeo y dibujo que aborda la violencia estructural contra las mujeres.

En el espacio de la galería Eric Mouchet, la obra se despliega como un dispositivo visual y simbólico que alude tanto al cuerpo femenino como al control social que lo atraviesa. Los materiales, las formas y la disposición del espacio remiten a una tensión constante entre protección y vulnerabilidad, una tensión que atraviesa toda la trayectoria de la artista.

La elección del lema “Pan, trabajo y libertad” conecta directamente con las protestas protagonizadas por mujeres afganas en los últimos años. En las calles de Kabul, Herat o Mazar-e-Sharif, pequeñas manifestaciones han repetido esa consigna frente a un régimen que ha convertido el control del cuerpo femenino en uno de los pilares de su poder.

THE GOLDEN HORIZON (افق طلائی) Assembly of rememberingforgetting Théâtre de la ville de Paris
THE GOLDEN HORIZON (افق طلائی) Assembly of remembering forgetting Théâtre de la ville de Paris

La obra de Khademi no busca únicamente representar esa lucha. Busca amplificarla.

En el contexto de una feria internacional como ARCO, donde acuden coleccionistas, instituciones y galeristas de todo el mundo, su presencia introduce un discurso que trasciende la lógica comercial del mercado del arte.

De Kabul al exilio

La biografía de Kubra Khademi explica en gran medida la intensidad política de su trabajo.

Nacida en Afganistán en 1989, creció en un país marcado por décadas de guerra, ocupaciones militares y conflictos internos. Desde muy joven mostró interés por el dibujo y las artes visuales, una vocación que desarrolló estudiando en Kabul y posteriormente en Pakistán.

Pero fue en 2015 cuando su nombre se hizo internacionalmente conocido.

Ese año realizó una performance en las calles de Kabul que acabaría convirtiéndose en una de las imágenes más potentes del arte feminista contemporáneo. Khademi caminó por la ciudad vestida con una armadura metálica que exageraba deliberadamente las formas del pecho y las caderas femeninas. El traje funcionaba como una especie de escudo grotesco frente al acoso callejero que sufren las mujeres.

Kubra Khademi estaba rodeada por una multitud, mayoritariamente masculina, que la insultó y la apedreó durante su caminata. Fotografía Twitter
Kubra Khademi estaba rodeada por una multitud, mayoritariamente masculina, que la insultó y la apedreó durante su caminata. Fotografía Twitter

La acción duró apenas unos minutos.

La reacción fue inmediata y violenta. Insultos, amenazas y persecuciones obligaron a interrumpir la performance y, poco después, la artista tuvo que abandonar el país por razones de seguridad.

El exilio se convirtió desde entonces en parte inseparable de su identidad artística.

Instalada en Europa, Khademi continuó desarrollando una obra que combina memoria personal, denuncia política y reflexión sobre el cuerpo femenino como territorio de conflicto.

Una voz incómoda para el sistema

La presencia de Kubra Khademi en ARCO Madrid no es únicamente un acontecimiento artístico. También es un gesto político en un momento particularmente simbólico.

La feria coincide con la celebración del Día Internacional de la Mujer, una fecha que en muchos países se ha convertido en un espacio de reivindicación global por la igualdad de género.

Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de arco Madrid 2026, foto Agustín Millán
Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de arco Madrid 2026, foto Agustín Millán

En el caso de Afganistán, el 8 de marzo tiene un significado aún más dramático. Mientras en numerosas ciudades del mundo se celebran marchas y actos institucionales, en el país asiático las mujeres tienen prohibido estudiar en la universidad, trabajar en numerosas profesiones o incluso viajar sin acompañamiento masculino.

En ese contexto, la obra “Pan, trabajo y libertad” adquiere una dimensión que va más allá del arte contemporáneo.

Es una forma de recordar que la igualdad no es una conquista irreversible.

También es una llamada de atención a la comunidad internacional. Khademi ha insistido en numerosas ocasiones en que el silencio global frente a la situación de las mujeres afganas contribuye a normalizar una forma extrema de apartheid de género.

Feminismo, memoria y resistencia

El trabajo de Kubra Khademi se inscribe en una tradición de arte político que utiliza el cuerpo como herramienta de denuncia.

Sus performances suelen situarse en un territorio incómodo donde lo personal se convierte en político. La artista no habla desde la distancia de la teoría, sino desde la experiencia directa de la violencia, la censura y el exilio.

Esa dimensión autobiográfica es una de las claves de su potencia estética.

En sus obras aparecen con frecuencia referencias a la infancia en Afganistán, a la guerra, a la discriminación étnica y a la desigualdad de género. Pero lejos de construir un relato victimista, Khademi utiliza el humor, la ironía y la exageración para desmontar las estructuras de poder que han condicionado su vida.

El resultado es un arte que incomoda, pero también emociona.

Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de Arco Madrid 2026, foto Agustín Millán
Kubra Khademi exhibe 'Pan, trabajo y libertad' en el estand de la galería Eric Mouchet de Arco Madrid 2026, foto Agustín Millán

El arte frente al olvido

La presencia de Kubra Khademi en ARCO Madrid recuerda que el arte contemporáneo no es únicamente un objeto de colección. También puede ser un espacio de resistencia y de memoria.

En un momento histórico marcado por guerras, desplazamientos forzados y retrocesos democráticos, la voz de artistas como Khademi adquiere una relevancia especial. Su obra nos obliga a mirar más allá de las fronteras del mercado cultural y a confrontar realidades que a menudo quedan fuera del foco mediático.

“Pan, trabajo y libertad” no es solo el título de una obra.  Es la formulación de una exigencia básica: el derecho de las mujeres a vivir con dignidad.

En el contexto de ARCO Madrid 2026, esa exigencia resuena con fuerza. Entre galerías, coleccionistas y visitantes, la obra de Kubra Khademi se alza como un recordatorio de que el arte puede ser también una forma de lucha.

Y que, incluso en el espacio aparentemente neutral de una feria de arte, hay voces que se niegan a callar.

Galería de obras

 

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