Facebook no es para jugar. No es para crear. No es para hacer más grandes y mejores a quienes los utilizan. Facebook es un negocio, una valla en blanco de publicidad cuyo único objetivo final es ganar dinero (lo comprendo), y ninguno de sus usuarios puede haber nacido en una ciudad inventada ni ser de profesión teragenio.Acabo, que se me ha quedado el vaso vacío y voy a tener que bajar al Liquor de la esquina -yo vivo en Mad Madrid y no simplemente en Madrid, y puedo comprar espiritosos en genuinos bares neoloquinos.Acabo.Y quizá estoy mintiendo, o creando, y quizá soy abstemio. O adicto al zumo de piña mexicano.Acabo. Ya acabo.Que estoy contento. Mazo. Renta esto de que te clausuren o cierren el Facebook.He escrito capado en el título de este artículo porque los mensajes de esa página a la que ahora no puedo acceder me siguen llegando al correo; los marcaré como spam o quizá los deje para no olvidarme de la que me he librado.Porque es un curro, es un trabajo. Entrar, salir, mirar, contestar, me gusta, me disgusta... Es un curro no pagado (y yo soy un profesional, cobro por mi trabajo. Me gusta la pasta casi tanto como a los Sucker Brothers).El Facebook es un invento para gente normal, que va de normal, y yo soy un tío raro que, además, va de raro. Pero que lo intentaba, le ponía buena voluntad. Bah, está bien, apareceré en el Facebook... pero ya no es culpa mía no seguir apareciendo. ¡Yupi! ¡Me lo hacen cerrado!
Así que estoy contento, agradecido por esa falta de flexibilidad que no permite a los tigres convivir con los corderos. Gracias gracias. Facebook facebook. Tigre tigre. Tigre encantado.Otro burbon, por favor.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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