El arte que impulsa la Fundación Cajasol no se queda ni mucho menos circunscrito al flamenco en todas sus expresiones. También la pintura, la escultura o el arte más transgresor tienen una cabida especial en la programación de la entidad. Sin ir más lejos, este pasado 28 de abril se ha inaugurado la exposición Lengua Trópica, del artista cubano Dagoberto Rodríguez. Combinando arquitectura, diseño y escultura, la obra de Dagoberto Rodríguez utiliza el humor y la ironía para abordar cuestiones clave del arte, la política y la sociedad.

El artista explora, con humor, ironía y rigor conceptual, las tensiones entre lo cotidiano y lo simbólico. A través de esculturas, instalaciones, vídeo, pintura y obra sobre papel, Rodríguez transforma objetos y signos comunes en potentes metáforas sobre el poder, la política, la identidad cultural y la memoria histórica, con especial atención a los imaginarios y contradicciones de la cultura contemporánea. La exposición invita al espectador a reflexionar sobre la relación entre lenguaje, objeto y sociedad desde una mirada crítica y lúdica. La obra del artista cubano se podrá contemplar en la Sala Velázquez y Murillo de la Fundación Cajasol hasta el próximo 31 de mayo de 2026.

Desde la década de 1990, Dagoberto Rodríguez ha estado viviendo una existencia nómada en el cruce de diversas culturas, lo que lo ha llevado a establecer su estudio sucesivamente en La Habana, Los Ángeles, Nueva York y, más recientemente, Madrid, donde vive actualmente. “La inmigración se ha convertido en parte de nuestra identidad. Seguimos siendo cubanos incluso cuando vivimos en geografías separadas”, explica. A pesar de la disolución del colectivo Los Carpinteros en 2019, Dagoberto Rodríguez continúa afirmando que su práctica sigue siendo colaborativa, considerando las artes visuales como una disciplina extremadamente cooperativa.

Su obra se genera a través de la conversación y la colaboración, mientras que los principios de co-creación e interdisciplinariedad son dos pilares de su práctica. Como resultado, la acuarela es una parte fundamental de su proceso creativo, como una forma de colaborar, registrar y revisar sus ideas. Muchas de ellas reflejan la fantasía de una posible situación conceptual.