Los principales indicios para imputar a Rodríguez Zapatero se hallaron en el teléfono de Rodolfo Reyes. Este empresario venezolano, principal accionista de la compañía Plus Ultra y actualmente buscado por la justicia, alude al expresidente. El HSI, una agencia de seguridad de Estados Unidos bajo control de la Casa Blanca de Trump, volcó el teléfono de Reyes, probablemente sin autorización judicial (ese tipo de prácticas son legales según la legislación norteamericana) y en ese clonado aparecieron menciones a Zapatero en diálogos entre Reyes y terceras personas. Diálogos como “Si bro. nuestro pana Zapatero detrás” [supuestamente sobre las gestiones para el rescate de la aerolínea Plus Ultra]; “Delcy que llame a Ábalos o a Zapatero”; “Mañana Zapatero interviene directamente”; “Lo que quiero es que hable con la SEPI, él o Zapatero”.
Estas son las supuestas pruebas que el juez Calama ha reunido para dictar su demoledor auto en el que sitúa a ZP como cabecilla de una red de tráfico de influencias y cobro de comisiones. Ahora bien, no hay ninguna prueba documental de que Zapatero confirme conocer personalmente a Reyes. Las menciones provienen de Reyes y otros directivos, no del expresidente del Gobierno.
En su declaración en la comisión del Senado sobre el rescate de Plus Ultra, Zapatero no declaró sobre su relación personal con Rodolfo Reyes. El accionista de la aerolínea hablaba del expresidente como un contacto influyente que podría ayudar a desatascar el rescate de la compañía aérea, pero Zapatero en ningún momento ha confirmado conocerlo. Esta será una de las líneas de defensa del exdirigente socialista junto a la denuncia de ilegalidad del informe obtenido por el HSI. La ley española no admite como prueba válida el volcado de teléfonos móviles en aeropuertos, una práctica habitual en las policías norteamericanas.
La prensa de la derecha, sin embargo, da por hecho que existía una relación entre José Luis Rodríguez Zapatero y los implicados en la trama internacional. Así, OK Diario ha publicado que “Zapatero y el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, hablaron por teléfono durante 11 minutos y el empresario le trasladó los problemas financieros de la compañía. Seguidamente, Zapatero le indicó que podían pedir un crédito ICO al Banco Santander en su nombre. El juez investiga al ex presidente del Gobierno por los presuntos delitos de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental”. Además, el diario de Eduardo Inda añade: “Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) detectaron que Julio Martínez Sola habló con Zapatero en una conversación del ex accionista de Plus Ultra Rodolfo Reyes”.
Según Ok Diario, la llamada se produjo y tuvo lugar a finales de abril de 2020. Por aquel entonces, la aerolínea atravesaba un importante bache económico debido a la crisis del coronavirus que acabó paralizando el tráfico aéreo”. Sobre esta información altamente delicada no se puede decir que esté confirmada oficialmente. Se trata de fuentes que dice manejar este diario ultraconservador. Previsiblemente, ZP negará cualquier relación con los implicados para llevar a cabo un tráfico de influencias ante el Gobierno de Sánchez. “Rodolfo Reyes se encargó de tender puentes con José Luis Rodríguez Zapatero, que acabó llamando a Martínez Sola, el cual le trasladó que dependían de ayudas gubernamentales para salvar a la compañía”, añade Ok Diario.
El magistrado José Luis Calama Teixeira, de la Audiencia Nacional, cree que Zapatero era el cabecilla de la trama y ha documentado en su histórico auto que la desaparición deliberada de las conversaciones y borrado de mensajes, “unida a otras conductas de ocultación acreditadas en la causa, constituye un indicio de que los investigados eran plenamente conscientes de la ilicitud de sus actuaciones”, según el citado medio. Titulares amarillos que están todavía por ser probados en sede judicial.
