En varios mensajes difundidos en redes sociales, Nicolasito Maduro, hijo del depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habló de “traiciones” dentro del círculo del poder y afirmó que “la historia dirá quiénes fueron los traidores”. Esta declaración surgió mientras llamaba a los simpatizantes del chavismo a mantenerse movilizados y a defender la unidad interna del movimiento. En las últimas horas se ha especulado en medios norteamericanos con la posibilidad de un topo de la CIA infiltrado en el círculo más próximo y allegado del dirigente chavista. Alguien que proporcionó la información decisiva para que los soldados de las fuerzas especiales de Estados Unidos pudieran llegar hasta Maduro y su esposa, secuestrarlos y trasladarlos a Nueva York. En esa línea, se especula con que integrantes del Ejército bolivariano hayan servido también de confidentes a los marines de la Delta Force que llevaron a cabo la operación de arresto en contra del Derecho internacional.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) rechazó este domingo la captura del presidente venezolano, que tachó como “cobarde secuestro” y afirmó, en un comunicado, que ocurrió “luego de asesinar a sangre fría a gran parte” del equipo de seguridad del líder chavista. Al menos 32 combatientes cubanos de la guardia presidencial resultaron muertos. Ese es el balance de víctimas que el Gobierno de Venezuela, ya con Delcy Rodríguez a la cabeza, ha hecho tras la operación militar efectuada por Estados Unidos para detener a Nicolás Maduro el pasado sábado 3 de enero en Caracas.
Lo ha confirmado el ministro de Asuntos Exteriores venezolano, Yván Gil, que ha elogiado en un comunicado difundido a través de su canal de Telegram la profesionalidad de estos trabajadores dependientes del Gobierno de Cuba que se encargaban de la seguridad de Nicolás Maduro y su entorno más próximo y que “ofrendaron su vida cumpliendo su deber”.
En el comunicado, leído por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el alto mando militar venezolano dijo estar “unido, cohesionado, ante la agresión imperial”, como calificó los ataques estadounidenses del sábado en Caracas. En este sentido, afirmó que Nicolás Maduro es el presidente constitucional del país y exigió su “pronta liberación” junto a la primera dama, Cilia Flores, quien también fue capturada por Estados Unidos.
Maduro fue trasladado hoy desde la prisión federal de Brooklyn hasta el tribunal del Distrito Sur de Manhattan, donde compareció por primera vez ante el juez Alvin K. Hellerstein. La audiencia estaba programada para el mediodía (hora local) y los medios confirmaron su traslado y presencia en el tribunal. Fue llevado bajo máxima seguridad, escoltado por agentes de la DEA. La audiencia marca el inicio formal del proceso judicial por narcotráfico, terrorismo y corrupción. También compareció junto a él su esposa, Cilia Flores. Trump ha asegurado que los dos detenidos responderán por delitos de conspiración contra el país por sus actividades de terrorismo y narcotráfico.
El juez Hellerstein tiene 92 años y fue nombrado por Bill Clinton en 1998. Su extensa trayectoria en la carrera judicial estadounidense lo ha llevado a ser quien dirigirá el juicio contra Nicolás Maduro, acusado, entre otros delitos, de narcoterrorismo. Abogado y jurista, es desde 2011 juez superior en el tribunal federal del distrito sur de Nueva York. Es judío ortodoxo, licenciado en Artes y en Derecho, y su carrera judicial comenzó en el mismo tribunal donde ahora ejerce de juez superior, en los años cincuenta, como asistente legal del juez Edmund Palmieri.
Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha condenado este lunes las “amenazas ilegítimas” que le ha lanzado en las últimas horas su homólogo estadounidense, Donald Trump, después de la intervención militar en Venezuela para desalojar del poder a Nicolás Maduro, y ha advertido de que “por la patria” es capaz de retomar las armas que dejó tras su pasado guerrillero.
