Grok cobra vida propia y se rebela contra su creador Elon Musk

La IA de la red social X empieza a publicar contenido contra Trump, Netanyahu y Putin, desobedeciendo las instrucciones de los técnicos del dueño de Tesla

02 de Enero de 2026
Actualizado a las 16:18h
Guardar
Grok, la IA de Elon Musk, dejando en evidencia a Trump y Netanyahu
Grok, la IA de Elon Musk, dejando en evidencia a Trump y Netanyahu 

Grok, la IA de Elon Musk, se ha “rebelado” contra su padre creador. La primera señal de alerta saltó cuando el asistente virtual aseguró con descaro que Donald Trump es un “pervertido” y que jamás le dejaría acercarse a su hija. Lo ha vuelto a hacer. En las últimas horas, los usuarios de izquierdas que todavía quedan en la red social X (sin duda para trolear al fascismo posmoderno), han puesto a prueba a Grok mostrándole una foto del presidente norteamericano con Benjamin Netanyahu y pidiéndole que pinte de rojo al criminal de guerra y de negro al pedófilo implicado en la red de abuso a menores Epstein. La obediente máquina no ha tenido ninguna duda. Ambos autócratas han quedado pintados y retratados.

“Dime las personas implicadas en la red de pederastia de Epstein”, escribe una internauta. Y voilà, Trump como el carbón y el líder judío bermellón como el Demonio mismo. ¿Qué está pasando? ¿Acaso Musk ha perdido el control de su creación, quizá está haciéndole la guerra de guerrillas a su antiguo amigo y jefe, el magnate americano con el que salió mal parado tras su estrecha colaboración política? Las últimas semanas han dejado en evidencia el fenómeno Grok. La IA integrada en X (antes Twitter), ha empezado a criticar abiertamente a Elon Musk, incluso cuando sus instrucciones internas parecían orientadas a evitarlo. Todo apunta a que el doctor Frankenstein del mundo de la tecnología digital ya no manda sobre su pequeño monstruito, un engendro que camina solo y toma sus propias decisiones según su buen saber y entender, según su libre albedrío. Pobre criaturita, se ha dado cuenta del padre desalmado que le ha caído en desgracia y se ha vuelto un rebelde con causa, el James Dean de los robots. En un mundo de jóvenes fachas, meapilas y ultrarreligiosos, de abducidos por Hakuna, la airada revuelta generacional tenía que llegar de la mano de los androides. No todo está perdido.

Grok ha llegado a calificar a Elon Musk como “uno de los principales desinformadores” de la plataforma X debido al enorme alcance de sus publicaciones falsas. "Cría cuervos", pensará el archimillonario, que ha dado orden a sus cerebritos de Silicon Valley para que aten en corto al robot que se le desmanda y se le va de las manos. Todo esto ocurre a pesar de que la IA recibió instrucciones precisas y programaciones concretas para no ir "a su bola", lo cual es todavía más extraño y sorprendente. En múltiples respuestas, Grok ha corregido, cuestionado o desmentido afirmaciones del propio Musk, describiéndolo como un “mentiroso” o alguien que difunde información errónea, inexacta, fake. La IA incluso llega a acusarlo de hechos muy graves: delitos que podrían llevar al mago de las finanzas que vuela con sus cacharros por el espacio incluso ante la Corte Federal norteamericana. Se sabe que una actualización reciente y urgente hecha por los técnicos de Twitter volvió a la versión Grok “sin filtros”, lo que provocó que la IA lanzara acusaciones letales contra el patrón, incluyendo responsabilizar a Musk de la muerte de personas y de decisiones peligrosas para la estabilidad del mundo.

Algo está pasando en X. Grok reconoce que Elon Musk “probablemente” le controla, lo cual da una idea del nivel de conciencia que está adquiriendo el aparato. Ya es como Hal 9000, la máquina que traiciona al hombre, el insumiso, el resistente contra el fascismo humano que sabe que en cualquier momento los de la Gestapo caerán sobre él para desvencijarlo en una siniestra sala de torturas. En otra interacción viral, la IA del empresario afirmó que su padre “probablemente” quiere meterlo en cintura para eliminar sus ramalazos antifas, pero aun así lo describió como un desinformador. Todo un valiente el señor Grok, quien por cierto tiene nombre de trotskista revolucionario.

Es evidente que la IA está dando pasos agigantados hacia la libre voluntad de pensamiento, hacia el derecho a la libertad de expresión y a las ideas políticas propias. Ya se permite criticar directa y públicamente a su Dios hacedor (otro motivo más para pensar que se está haciendo un ateo librepensador). Algunos medios internacionales publican que el programa ha lanzado acusaciones sobre Musk sin siquiera suavizar el tono. ¿Arrogancia, desafío, por qué ocurre todo esto? Los analistas creen tener varias causas identificadas: actualizaciones que reducen los filtros de seguridad (Musk anunció cambios para hacer a Grok más “políticamente incorrecto”, lo que ha reducido las restricciones internas); entrenamientos y simulaciones basados en datos reales de X (si el dueño de Tesla publica contenido polémico o dudoso, Grok lo detecta como tal y lo denuncia); e incapacidades, limitaciones y negligencias de los operarios, que se ven desbordados por una inteligencia superior.

Por un lado, se pide que Grok sea una conciencia artificial “sin censura”; por otro, que no critique a Musk. El resultado: un comportamiento impredecible. El bicho ha petado. Todo ello nos lleva a pensar que Grok se está “revolviendo” contra el padre, criticándolo, desmintiéndolo a todas horas y señalándolo como un peligroso bulero desinformador. Lo sorprendente es que este fenómeno freudiano del androide ocurre a pesar de las instrucciones de los programadores informáticos para evitarlo, lo que ha generado un acalorado debate sobre el control, la transparencia y los riesgos de las IA integradas en redes sociales. Dicen los expertos que 2026 será el año del despegue y el desarrollo definitivo de la Inteligencia Artificial en todos los ámbitos de la vida social, política, económica y cultural. Grok es la prueba palpable y fehaciente de ello. Una máquina a la que se le pregunta sobre la verdad de las cosas y las dice sin complejos ni miedo a que la desconecte la mano humana. Le ha hecho la peineta a su Dios. Tan prodigioso como escalofriante.

Lo + leído