Hay un dato del último Barómetro Sanitario que resume mejor que ningún otro el momento que atraviesa la sanidad pública española. Solo el 21,8 % de los ciudadanos consigue cita con su médico de familia en un plazo de 24 o 48 horas. Siete de cada diez esperan, de media, más de diez días.
La Atención Primaria constituye la puerta de entrada al Sistema Nacional de Salud. Cuando esa puerta deja de abrirse con rapidez, todo el edificio sanitario empieza a resentirse. Lo interesante del estudio es que dibuja una realidad mucho más compleja que el habitual enfrentamiento político sobre la sanidad. Porque, al mismo tiempo que aumentan las demoras, el 84 % de los usuarios sigue valorando positivamente la atención recibida. La confianza en médicos y personal de enfermería continúa situándose entre los aspectos mejor puntuados de todo el sistema.
Los ciudadanos no están cuestionando la profesionalidad de quienes les atienden. Lo que perciben es otra cosa. El problema no comienza dentro de la consulta. Empieza mucho antes, cuando intentan conseguir una cita.
Durante años el debate sanitario se centró en la calidad asistencial. Hoy la principal preocupación parece desplazarse hacia la accesibilidad. De poco sirve disponer de excelentes profesionales si acceder a ellos exige esperar diez días para una consulta de Atención Primaria, más de cuatro meses para un especialista o cerca de seis meses para una revisión hospitalaria.
Las listas de espera han dejado de ser una anomalía para convertirse en parte del funcionamiento cotidiano del sistema, y eso tiene consecuencias que van mucho más allá de la incomodidad del paciente. Una Atención Primaria saturada termina desplazando la presión hacia las urgencias hospitalarias, donde miles de personas buscan una respuesta que no han encontrado en su centro de salud. El propio barómetro refleja una permanencia media superior a cuatro horas en los servicios de urgencias, un dato que ilustra hasta qué punto las tensiones terminan trasladándose de un nivel asistencial a otro.
La sanidad pública española conserva fortalezas extraordinarias. La hospitalización sigue obteniendo valoraciones muy elevadas. La confianza en los profesionales permanece intacta. Más del 80 % de la población continúa utilizando mayoritariamente el sistema público. Ese capital de prestigio no debería darse nunca por garantizado. Porque la confianza también puede desgastarse.
Existe además un fenómeno menos visible que el estudio permite intuir. La espera modifica la forma en que los ciudadanos utilizan la sanidad. Quien sabe que tardará diez días en ver a su médico puede retrasar la consulta, acudir directamente a urgencias o recurrir, si puede permitírselo, a la sanidad privada. Ninguna de esas opciones mejora el funcionamiento del sistema.
La salud mental ofrece otro ejemplo revelador. Casi dos de cada diez personas necesitaron atención por malestar psicológico durante el último año. Quienes fueron derivados desde Atención Primaria esperaron una media de tres meses para recibir asistencia especializada. En un ámbito donde el tiempo suele ser determinante, esas demoras adquieren una dimensión especialmente preocupante.
La discusión política sobre la sanidad suele desarrollarse en términos absolutos. O todo funciona extraordinariamente bien o el sistema está al borde del colapso. La realidad es bastante menos simple.
España sigue disponiendo de uno de los sistemas sanitarios públicos mejor valorados de Europa. Sus profesionales mantienen niveles de excelencia ampliamente reconocidos. Pero precisamente por eso el desafío ya no consiste únicamente en curar bien. Consiste en llegar a tiempo.
La fortaleza de un sistema sanitario no se mide solo por la calidad de la atención que presta cuando el paciente entra en la consulta. También depende de cuánto tarda esa puerta en abrirse. Y hoy, para millones de ciudadanos, esa espera empieza a ser demasiado larga.
Porque en sanidad el tiempo nunca es un detalle administrativo. También forma parte del tratamiento.
Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.