Miles de docentes, estudiantes y familias recorren el centro de Madrid en la primera jornada de huelga indefinida. UGT Madrid reclama mejores salarios, menos alumnos por aula y una inversión educativa que garantice una enseñanza pública de calidad. La Delegación del Gobierno cifra la asistencia en 25.000 personas.
La educación pública madrileña ha vuelto a llenar las calles para exigir al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso un cambio en su política educativa. Miles de docentes, estudiantes, familias y trabajadores de la enseñanza han protagonizado este miércoles 14 de octubre una multitudinaria manifestación por el centro de la capital, culminando la primera jornada de una huelga indefinida que ha puesto de manifiesto el profundo malestar existente en colegios, institutos y centros educativos de la Comunidad de Madrid.
UGT Madrid, una de las organizaciones impulsoras y convocantes de la movilización, ha participado en esta nueva demostración de fuerza de la comunidad educativa, que reclama mejores condiciones laborales, una financiación suficiente y el fortalecimiento de los servicios públicos frente a lo que los sindicatos consideran años de deterioro y falta de recursos.
La manifestación ha comenzado a las seis de la tarde en el entorno del Paseo del Prado, desde donde una multitud vestida de verde ha avanzado por la calle Alcalá hasta la Puerta del Sol. Bajo el lema «Defendemos la pública. Defendemos el futuro», los participantes han convertido el centro de Madrid en un escenario de reivindicación colectiva, entre pancartas, cánticos y silbatos.
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La Delegación del Gobierno ha calculado la asistencia en 25.000 personas, mientras que las estimaciones sindicales más elevadas alcanzan las 150.000. La diferencia entre ambos recuentos no altera la dimensión de una movilización que ha congregado a miles de personas para reclamar cambios en la enseñanza madrileña.
UGT Madrid reclama una negociación real para mejorar la enseñanza pública
La movilización no surge de un conflicto aislado. UGT Servicios Públicos Madrid lleva meses advirtiendo de los problemas que afectan a la enseñanza pública y reclamando respuestas a la Consejería de Educación.
El sindicato participó en la convocatoria de la huelga y, el pasado 15 de septiembre, el comité de huelga registró una comunicación dirigida a la consejera Mercedes Zarzalejo para instarla a negociar y evitar el paro indefinido.
La reivindicación central es que el Gobierno regional abra una negociación efectiva sobre las condiciones de trabajo del profesorado y las necesidades de los centros. Los sindicatos consideran que las medidas aprobadas hasta ahora resultan insuficientes para afrontar las dificultades acumuladas en el sistema educativo.

Entre las principales exigencias figuran la reducción de la jornada lectiva a 17 horas semanales en Secundaria y 22 en Infantil y Primaria, la disminución de las ratios, el incremento de especialistas para atender al alumnado con necesidades específicas y una subida salarial de 600 euros mensuales.
También se reclama disminuir la burocracia que soportan los equipos docentes, mejorar las instalaciones, desarrollar planes adecuados de climatización y combatir la segregación escolar.
Para UGT Madrid, la defensa de las condiciones laborales del profesorado está directamente vinculada a la calidad del servicio educativo: disponer de más recursos humanos, menos alumnos por clase y tiempo suficiente para preparar las actividades docentes permite mejorar la atención individualizada.
La falta de recursos llega a las aulas y perjudica al alumnado
Detrás de las pancartas verdes aparecen problemas cotidianos que afectan a los centros públicos. La escasez de personal especializado, las dificultades para cubrir determinadas plazas docentes, la sobrecarga administrativa y el estado de numerosas instalaciones forman parte de las preocupaciones expresadas durante la jornada.
Uno de los ejemplos expuestos por los participantes es el del IES Alonso de Avellaneda, en Alcalá de Henares, donde, según el testimonio de docentes del centro, una sola orientadora debe atender a una comunidad educativa de casi 2.000 estudiantes.

La falta de profesionales de orientación y atención a la diversidad constituye una preocupación especialmente relevante, porque limita la capacidad de respuesta ante problemas de aprendizaje, dificultades emocionales y situaciones familiares complejas.
A ello se suma el elevado coste de la vida en la Comunidad de Madrid, que los sindicatos consideran un factor determinante en la pérdida de poder adquisitivo del profesorado y en las dificultades para atraer y mantener profesionales.
La huelga afecta potencialmente a unos 65.000 docentes de enseñanzas públicas no universitarias, responsables de la educación de más de 666.000 alumnos.
El Gobierno de Ayuso acusa a los huelguistas de querer «quemar las calles»
Mientras miles de personas recorrían Madrid, el Gobierno autonómico mantenía su posición crítica frente a la convocatoria.
La consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, ha asegurado que los promotores persiguen objetivos «políticos y electoralistas» y ha llegado a afirmar que su propósito es «quemar las calles». También ha defendido que el acuerdo sectorial vigente hasta 2028 se está cumpliendo.
Isabel Díaz Ayuso, por su parte, ha cuestionado el carácter de la protesta y ha acusado a sus convocantes de no respetar el derecho al trabajo y los derechos del alumnado.
Estas afirmaciones contrastan con la reclamación de negociación expresada por las organizaciones sindicales y con las comunicaciones remitidas previamente a la Consejería para intentar evitar la huelga.
La discrepancia entre las partes también se ha trasladado a los datos de participación. La Consejería ha situado el seguimiento en el 44,6%, frente al 70% comunicado por fuentes sindicales.

Una huelga indefinida que mantiene abierto el conflicto educativo
La llegada de la marea verde a la Puerta del Sol ha cerrado una primera jornada de movilizaciones, pero no el conflicto entre el profesorado y la Administración autonómica.
El carácter indefinido de la huelga mantiene abierta la posibilidad de nuevas jornadas de paro y movilización mientras no se alcancen acuerdos sobre las reivindicaciones planteadas.
UGT Madrid reclama que la Consejería de Educación afronte estas demandas mediante una negociación que permita mejorar las condiciones laborales y reforzar los recursos destinados a colegios e institutos.
La manifestación ha dejado una imagen significativa: miles de personas de distintas etapas educativas compartiendo las calles de Madrid para defender un modelo de enseñanza pública con recursos suficientes y capacidad para atender a todo el alumnado.
La cuestión que queda abierta tras esta primera jornada es si el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso responderá a las movilizaciones con una nueva propuesta negociadora o mantendrá el enfrentamiento con las organizaciones convocantes mientras continúa la huelga indefinida.
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