Situación insostenible
La situación de los temporeros está quedando manifiesta con la llegada de un virus que, aunque invisible, está sacando a flote la desprotección en la que viven estas personas.Los toques de timbre crecen en intensidad: a finales de este mes pasado el defensor del pueblo Francisco fernández Marugán , comunicó a las administraciones, empresarios del sector y a las agrupaciones agrarias la necesidad de ayuda urgente que tienen estos trabajadores temporales;y a penas unos dias despues moría un temporero abandonado en la puerta de un hospital.Con obligaciones, pero sin derechos
“Solo nos quieren para trabajar”, explica Lamine Diakite un temporero y miembro de la Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad (ASNUCI) desde la que reivindican el derecho a vivir dignamente. “Vivimos en chabolas hechas con plásticos y cartones. Reivindicamos que no es justo, si trabajamos como todo el mundo nos gustaría vivir como todo el mundo”, cuenta Lamine.Al margen de la sociedad
Y es que la situación de desprotección se ha multiplicado y ha despertado un sentimiento de impotencia en estas personas que viven al margen de nuestra sociedad del bienestar. “Hacemos un trabajo de mierda y somos mierda”, dice, enfadado, Lamine. Otro de los problemas a los que se enfrentan estos trabajadores es al racismo y la desconfianza. Desde la asociación explican que cuando alguno de los temporeros subsaharianos ha intentado alquilar un piso los arrendadores han puesto excusas para no alquilarles la vivienda.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.