La legión de agitadores y odiadores profesionales de ultraderecha han salido raudos y veloces a enmendar redes sociales y webs de pseudomedios de comunicación donde ejercen sus labores de porquerización de la vida social y política. La tragedia ferroviaria de Adamuz, en Córdoba, con un número aún indeterminado de fallecidos y decenas de heridos, muchos de ellos graves, ha generado una ola de solidaridad y profesionalidad en este gravísimo accidente de trenes de la que no es ajena la tierra andaluza siempre que la situación así lo requiere. Al mismo tiempo, los habituales agitadores ultraderechistas, bajo las consignas consabidas de la ultraderecha para desestabilizar el sistema público de emergencias, han vuelto a actuar como hienas hambrientas y enfurecidas apenas unos minutos después de conocerse el primer alcance de la tragedia. Con lo que no contaban es con la ira de la ciudadanía, que vía redes sociales ha propinado continuos zascas a sus mensajes de índole conspiracionista y sobre todo contra la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, el summum de su razón de ser en cualquier momento y en cualquier situación, pese a que la tragedia requiere de rigor informativo, serenidad y mucha profesionalidad de los servicios de emergencias.
Desde el primer momento, en esta tragedia ferroviaria las distintas administraciones competentes han actuado con celeridad y de forma coordinada, como han puesto de manifiesto en sus primeras declaraciones tanto el consejero de Sanidad y Emergencias de la Junta andaluza, Antonio Sanz, como el ministro de Transportes, Óscar Puente, que junto a otras autoridades, entre ellas el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, se desplazaron lo antes posible al lugar del siniestro.
Vito Quiles se llevó una contundente respuesta cuando calificó de “criminal” el accidente de trenes. “Carroñero”, le respondió un tuitero
Pese a todo, agitadores ultraderechistas bien conocidos por la ciudadanía como Vito Quiles, Bertrand N’Dongo, David Santos y otros que ni siquiera merece la pena nombrar en esta situación de emergencia han aprovechado los primeros momentos de desconcierto por el terrible accidente para apuntar directamente a uno de sus objetivos prioritarios como responsable del accidente: el ministro Óscar Puente.
David Santos, creador de contenidos ultra, criticaba en la red social X que la presentadora del Telediario de TVE 1, Lourdes Maldonado, sonreía mientras cubría la información en una edición especial toda la tragedia ferroviaria. Un usuario le especifica que la imagen captada por el odiador antifeminista y homófobo “corresponde a un momento en el que, entre tanto caos, se informa de la ola solidaria de los vecinos de Adamuz”. La obsesión del agitador con las sonrisas vuelve a evidenciarse cuando publica una captura del ministro de Transportes durante su comparecencia de urgencia a los medios.
Óscar Puente suelta una sonrisa antes de anunciar la tragedia de Adamuz.
— David Santos (@davidsantosvlog) January 19, 2026
Lo de este país es para volverse loco. pic.twitter.com/ZcCIfsNrb2
En la misma línea, los usuario de X han propinado zasca tras zasca a esos odiadores profesionales de pseudomedios que han intentado pescar en río revuelto, como ya hicieron en la tragedia de la dana de Valencia. Vito Quiles se llevó una contundente respuesta cuando calificó de “criminal” el accidente de trenes. “Carroñero”, le respondió un tuitero.
Carroñero https://t.co/Zhl5KcCCIc
— Fermín Cabanillas (@fermincaba) January 18, 2026
También el agitador ultra Javi Cabello ha puesto su mira telescópica de odiador profesional apuntando al ministro Puente, quejándose de que no podía saber “lo que dice el inistro de Transportes sobre el accidente de tren más grave de la historia del país porque me tiene bloqueado. A mí y a media ‘Expaña”. Le responde rápidamente un usuario de la red ya bien entrada la madrugada: “Pues pon la TV que está en directo”.
Otra vez, “el pueblo salva l pueblo”
— Bertrand Ndongo (@bertrandmyd) January 18, 2026
Para qué cojones pagamos impuestos https://t.co/74GJMU7a77
También el odiador profesional Bertrand N’Dongo, que enturbia la vida diaria de los diputados y profesionales de la información en el Congreso, ha recibido un excelente zasca en su intento de enarbolar de nuevo el consabido mantra ultra de “solo el pueblo salva al pueblo” en un intento de ridiculizar la excelente labor que los sistemas públicos de emergencias y sanitarios están realizando en este accidente ferroviario. A su obscena pregunta de “para qué cojones pagamos impuestos”, el agitador ultra ha recibido una contundente respuesta con una imagen elocuente de las incontables ambulancias camino del lugar del siniestro: “Para esta desgracia que ha ocurrido esta noche por ejemplo”, le responde un usuario de X.