La situación de los bomberos forestales de la empresa pública TRAGSA ha llegado al corazón de la Asamblea de Madrid. Una representación del colectivo, acompañada por responsables de Construcción y Acción Sindical de UGT FICA Madrid, ha mantenido una reunión con el Grupo Parlamentario Socialista para exponer un conflicto laboral que se arrastra desde hace casi dos décadas y que, según el sindicato, amenaza la estabilidad y calidad de un servicio esencial para la ciudadanía.
El encuentro no fue protocolario. Fue una cita con un objetivo claro: trasladar con datos y argumentos la realidad de unos profesionales que, desde 2008, arrastran una congelación y falta de actualización salarial que ha supuesto una merma significativa de su poder adquisitivo. UGT FICA ha puesto cifras a esa pérdida acumulada, subrayando que el encarecimiento de la vida en los últimos años ha agravado aún más la situación.
Diecisiete años sin actualización real
Desde el inicio de la crisis económica de 2008, las condiciones salariales del colectivo no han experimentado una revisión acorde al incremento del coste de la vida ni a la evolución de las responsabilidades asumidas. En términos prácticos, esto significa que los bomberos forestales cobran hoy, en términos reales, menos que hace casi dos décadas.
UGT FICA explicó ante los diputados socialistas que no se trata únicamente de una reivindicación económica puntual, sino de un problema estructural. La ausencia de negociación efectiva y de mecanismos de actualización ha generado una brecha entre la exigencia del servicio y el reconocimiento profesional. El sindicato insiste en que la falta de revisión salarial no solo afecta al bolsillo de los trabajadores, sino también a la motivación, la estabilidad de las plantillas y la capacidad de retener profesionales cualificados.
Responsabilidad, formación y riesgo
Los bomberos forestales desempeñan una labor de alta especialización. No solo intervienen en la extinción de incendios, sino que desarrollan tareas preventivas, trabajos selvícolas, vigilancia y actuaciones de apoyo en emergencias medioambientales. Su trabajo implica riesgo físico, exposición a condiciones extremas y una formación continua para adaptarse a nuevas técnicas y protocolos.
UGT FICA trasladó al Grupo Socialista que esta realidad no se ve reflejada en las condiciones laborales actuales. El sindicato reclama que se reconozca adecuadamente la peligrosidad inherente al puesto, la responsabilidad operativa que asumen en cada intervención y la cualificación exigida. En una comunidad como Madrid, donde la presión sobre el entorno natural y el riesgo de incendios aumenta en periodos de altas temperaturas, el papel de estos profesionales es estratégico.
Un servicio público esencial
La organización sindical subrayó que no se trata solo de un conflicto laboral interno, sino de la defensa de un servicio público fundamental. La prevención y extinción de incendios forestales es una pieza clave en la protección del medio natural, la seguridad de las poblaciones rurales y periurbanas y la preservación de infraestructuras críticas.
Según expuso UGT FICA, la falta de mejoras laborales puede repercutir a medio plazo en la calidad del servicio. Plantillas desmotivadas o con dificultades para mantener estabilidad contractual pueden afectar a la eficacia operativa. Por ello, el sindicato insiste en que invertir en condiciones dignas no es un gasto superfluo, sino una garantía de seguridad colectiva.
Compromiso de diálogo
Por su parte, los representantes del Grupo Parlamentario Socialista escucharon las reivindicaciones y se comprometieron a trasladar la situación a la empresa, así como a solicitar una reunión que permita avanzar hacia una solución. Ambas partes coincidieron en la necesidad de mantener abierto el canal de diálogo y explorar vías que permitan desbloquear el conflicto.
UGT FICA considera este paso un avance en la visibilización del problema, aunque advierte de que el compromiso debe traducirse en hechos concretos. El sindicato insiste en que la dignificación de la labor de los bomberos forestales pasa por una actualización salarial justa, el reconocimiento de la peligrosidad y la consolidación de condiciones laborales acordes a la responsabilidad que asumen.
La reunión en la Asamblea no cierra el conflicto, pero lo sitúa en el centro del debate político. Para UGT FICA y para los profesionales de TRAGSA, el mensaje es claro: sin condiciones dignas no hay servicio público fuerte. Y en materia de incendios forestales, la fortaleza del servicio es sinónimo de protección para toda la Comunidad de Madrid.