La presentación del Anuncio de la Lotería de Navidad 2025 ya no es simplemente un acto publicitario: es un ritual de Estado. Cada año, la campaña se estrena como si se tratase de la final de un Mundial, con una cobertura minuto a minuto que marca, de hecho, el verdadero inicio de la Navidad en España. Las luces, los villancicos o las calles decoradas llegan después; el pistoletazo lo da SELAE y su ya tradicional ceremonia mediática.
Este año no ha sido diferente. Algunas cabeceras incluso anunciaban la hora exacta en la que el presidente de Loterías, Jesús Huerta, pronunciaría sus primeras palabras, o cuándo aparecería la primera imagen del spot. Una precisión casi militar que solo persigue un objetivo: que nadie olvide que comprar un décimo sigue siendo, para muchos, un acto casi ceremonial.

Huerta volvió a su papel de portavoz emocional de la campaña. Para él, la Lotería no es un sorteo, sino “un fenómeno social que se siente”, un símbolo de cohesión nacional que apela a la empatía y la generosidad. El anuncio —con forma de cuento de Navidad, producido por la agencia Proximity y disponible en todas las lenguas oficiales— costó 749.000 euros, menos que el del año anterior, pero sigue siendo una inversión considerable dentro de una campaña global que supera los 33 millones.
Cómo cobrar, compartir y proteger un décimo: dudas frecuentes
Más allá del espectáculo mediático, cada campaña arrastra preguntas que se repiten año tras año. SELAE recuerda qué hacer en cada caso, porque los despistes navideños son tan clásicos como el propio sorteo.
¿Qué hacer si te roban o sustraen un décimo?
Lo esencial es denunciarlo de inmediato. Si el número resulta premiado, esa denuncia permitirá iniciar el procedimiento judicial para demostrar quién es el titular legítimo.
¿Y si el décimo está compartido?
Cuando el premio supera los 2.000 euros, todos los participantes deben identificarse en el banco. No basta con una firma o una nota en el reverso: conviene dejar por escrito, antes del sorteo, quiénes participan y en qué proporción.
¿Qué ocurre si el décimo está deteriorado?
Si se estropea pero sigue siendo legible, basta con llevarlo a un punto de venta y rellenar un formulario. Loterías verificará si el documento es válido antes de pagar el premio.
Plazos y lugares de cobro
Los premios pueden cobrarse hasta el 23 de marzo de 2026.
Los inferiores a 2.000 euros se pagan en cualquiera de los casi 11.000 puntos de venta, incluso por Bizum.
Las cantidades superiores deben gestionarse en BBVA o CaixaBank.
Los compradores online recibirán el premio mediante transferencia, previa verificación.
Premios, números imposibles y tradiciones que siguen vivas
El sorteo de este año reparte 2.772 millones de euros. La emisión alcanza los 198 millones de décimos —cinco millones más que en 2024—, con un 70% del total destinado a premios. El Gordo vuelve a entregar 4 millones por serie; el segundo, 1,25 millones; el tercero, 500.000; y también se mantienen los cuartos y quintos.
Y como cada año, algunos números desaparecen rápidamente. Las terminaciones en 25, los dorsales populares —como el 00093 por Marc Márquez— o las combinaciones “bonitas” (00088, 00265…) son las primeras en agotarse. No tienen más probabilidades que el resto, pero la psicología pesa más que la estadística.
También siguen vivos los apodos tradicionales: La Niña Bonita (15), La Zanahoria (57), Las Monjas (66) o La Palmera (85), la terminación más premiada históricamente. La tradición nació en el siglo XIX y hoy continúa gracias a redes como TikTok y YouTube, donde miles de usuarios buscan las famosas terminaciones por su mote, no por su número.
En el extremo contrario están los llamados “números feos”: 00000, 66666, 90000 o cualquier cifra asociada al 13. No son menos premiables, pero muchos los evitan por superstición.
Un anuncio que presume de vocación social
Jesús Huerta insistió también en el papel social de Loterías, del que depende su legitimidad como empresa pública. Cada año, la entidad financia proyectos para reducir desigualdades, apoyar a personas vulnerables y acercar el deporte y la cultura a todas las edades. Según recordó, más de un millón de personas se benefician de estas iniciativas.
Como ya es tradición, el Museo del Prado vuelve a prestar su arte al sorteo. Este año, el décimo luce “La Natividad de la Virgen”, de Juan García de Miranda, reforzando la alianza cultural entre ambas instituciones.
La campaña de 2025 llega, además, marcada por la muerte de Clive Arrindell, el recordado “calvo de la Lotería”, que durante años protagonizó los anuncios más icónicos del sorteo. Un símbolo más de cómo este ritual publicitario forma parte del imaginario colectivo.
Con millones de décimos ya en circulación, la maquinaria está en marcha. Y aunque todos los números tienen exactamente la misma probabilidad, la verdadera tradición española sigue intacta: elegir uno, compartirlo y esperar que, por una vez, la suerte decida pasar por tu puerta.