Madrid suma 14 muertes laborales en un mes: el trabajo que enferma y mata en silencio

Las patologías no traumáticas ya concentran más del 64% de los fallecimientos mientras crece la presión laboral y la falta de prevención

17 de Marzo de 2026
Actualizado a las 12:51h
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Pedro Fuentes Tejero, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT Madrid
Pedro Fuentes Tejero, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT Madrid

La siniestralidad laboral vuelve a golpear con crudeza a la Comunidad de Madrid. Las cifras provisionales del mes de febrero de 2026, facilitadas por el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, dejan un balance demoledor: 14 personas trabajadoras han perdido la vida en apenas 28 días. Detrás de cada número hay una historia truncada, una familia rota y una evidencia incómoda: el trabajo no solo sigue siendo peligroso en determinados sectores, sino que cada vez lo es más también desde dentro del propio organismo.

De las 14 víctimas mortales, 10 fallecieron durante su jornada laboral y 4 en accidentes in itinere, es decir, en los desplazamientos de ida o vuelta al trabajo. El dato más alarmante no es solo la cifra en sí, sino la causa predominante: más del 64,3% de los fallecimientos se produjeron por patologías no traumáticas, como infartos, ictus o derrames cerebrales. Una tendencia que confirma un cambio de paradigma en la siniestralidad laboral: ya no solo matan las caídas o los golpes, también lo hacen el estrés, la presión y las condiciones laborales deterioradas.

El sector servicios concentra la mayor parte de los fallecimientos. En él, al menos cinco personas murieron por patologías no traumáticas y una por caída en altura, además de los accidentes in itinere, tres de ellos por siniestros de tráfico y uno también vinculado a una patología de este tipo. Por su parte, la construcción, históricamente uno de los sectores más peligrosos, registró cuatro muertes: tres por causas no traumáticas y una por caída en altura.

El volumen total de accidentes laborales también resulta significativo. En febrero se contabilizaron 7.789 accidentes, de los cuales 6.192 ocurrieron durante la jornada laboral y 1.597 en desplazamientos. Además, los accidentes graves aumentaron en sectores clave como la construcción, donde pasaron de 10 a 12 en el mismo periodo comparado con el año anterior.

Desde UGT Madrid advierten de que estos datos no son coyunturales, sino el reflejo de un problema estructural que no se está abordando con la contundencia necesaria. Pedro Fuentes Tejero, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente del sindicato, ha sido tajante: “Desde UGT Madrid alertamos de la grave situación de la siniestralidad laboral en la Comunidad de Madrid. Tras conocerse los datos provisionales del mes de febrero de 2026, denunciamos que son 14 las personas trabajadoras que han fallecido en accidente laboral”.

Pedro Fuentes pone el foco en un fenómeno especialmente preocupante: el peso creciente de las patologías no traumáticas. “Uno de los datos más preocupantes es que más del 64% de accidentes mortales en el mes de febrero han sido consecuencia de patologías no traumáticas como infartos, ictus o derrames cerebrales”, subraya. Para el responsable sindical, estas cifras no pueden desligarse de las condiciones laborales actuales.

El estrés laboral, la precariedad, la inseguridad en el empleo o una organización del trabajo deficiente están detrás de muchas de estas muertes silenciosas. “El estrés laboral, el miedo a perder el empleo, la inseguridad laboral y una deficiente organización del trabajo afectan directamente a la salud de las personas trabajadoras”, advierte. Una realidad que, además, tiene un impacto económico y social de gran calado: bajas laborales, costes sanitarios y pérdida de productividad.

La salud mental emerge así como uno de los grandes retos pendientes. La exposición constante a riesgos psicosociales no evaluados ni gestionados está generando un deterioro progresivo en la salud de los trabajadores y trabajadoras. Desde UGT insisten en la necesidad de que las empresas implementen evaluaciones específicas de estos riesgos y adopten medidas preventivas eficaces.

El sindicato denuncia que, en muchos casos, estos factores siguen siendo ignorados o minimizados. “Estos riesgos no se están gestionando adecuadamente en muchas empresas, lo que termina repercutiendo negativamente en la salud de los trabajadores y las trabajadoras”, señala el responsable de Salud Laboral de UGT Madrid.

Frente a esta situación, la organización sindical reclama un cambio de enfoque urgente. La prevención no puede seguir considerándose un coste prescindible. “El incremento de la siniestralidad laboral demuestra la urgente necesidad de reforzar la prevención en las empresas. Invertir en prevención no debe entenderse como un gasto, sino como una inversión que mejora la salud de las personas trabajadoras y reduce las bajas laborales y los costes asociados”, concluye.

Madrid vuelve a enfrentarse así a una realidad incómoda: el trabajo sigue matando, pero cada vez lo hace de formas menos visibles. Y mientras las cifras crecen, la prevención continúa siendo la gran asignatura pendiente.

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