Los abusos, un tema tabú
La respuesta institucional a los abusos desde 1941 al 2005 “está muy marcada” por la mentalidad general de la época, en la que los abusos eran un tabú social, y por la misma figura de Maciel como fundador. Maciel era el superior general y la autoridad máxima en este periodo y tenía la responsabilidad en todas las decisiones importantes, como nombramientos, admisiones al sacerdocio, sanciones y cambios de lugar, según precisa el informe.Los sacerdotes que cometieron estos abusos sexuales representan el 2,44% de los 1.353 ordenados a lo largo de la historia de la congregación. De ellos, seis han fallecido, ocho dejaron el sacerdocio, uno abandonó a los Legionarios y 18 continúan dentro de la orden.Además de las víctimas atribuidas a Maciel, en los seminarios menores de la congregación 65 menores fueron abusados por 15 sacerdotes y otros 90 por seminaristas de los cuales 46 no tomaron los hábitos, precisa.Los menores de los seminarios, los más “vulnerables”
El informe considera que estos seminarios menores, por los que han pasado en la historia unos 10.000 alumnos, fueron en el pasado “el ámbito más vulnerable”, posiblemente por los riesgos de la vida de internado para adolescentes, su poca relación con la familia y una pedagogía muy enfocada a la disciplina.Resalta que desde 2015 la congregación ha tomado medidas para que sean implementadas políticas que hagan más seguros los seminarios para los menores; el último caso conocido de abuso sexual en uno de estos espacios ocurrió en 2012.La situación judicial en estos casos apunta que solo uno de los 33 sacerdotes señalados fue juzgado civilmente y que otro más está en proceso actualmente; otros seis murieron sin ir a juicio y el resto no ha sido procesado por diversos motivos, incluida la prescripción del caso.“Deploramos y condenamos los abusos cometidos en nuestra historia así como aquellas prácticas institucionales o personales que pudieron favorecer o propiciar cualquier forma de abuso de revictimización”, señala la comisión que elaboró el informe. Como parte del estudio, se han elaborado una serie de propuestas y recomendaciones que serán presentadas en la reunión del Capítulo General para consolidar su compromiso contra el abuso de mejores y reitera que seguirá buscando el encuentro con las víctimas.“Pedimos perdón a las víctimas, a sus familias, a la Iglesia y la sociedad por el grave daño que miembros de nuestra Congregación han causado. Reconocemos con honestidad y vergüenza la realidad de los delitos de abuso sexual contra menores en nuestra historia, con el deseo sincero de una continuada conversión personal e institucional”, puntualiza el informe.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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