“La revolución sexual del 68 está fuertemente relacionada con los problemas morales actuales, según el papa emérito”Una de las partes más polémicas del documento es en la que hace referencia a los años sesenta, para indicar que durante la revolución de 1968 se peleó “por una libertad sexual total, una que ya no tuviera normas”, algo que el expontífice considera que está “fuertemente relacionado con este colapso moral”. Y añade que incluso “en varios seminarios se establecieron grupos homosexuales que actuaban más o menos abiertamente, con lo que cambiaron significativamente el clima que se vivía en ellos”. Frente a eso, lamenta que al mismo tiempo la teología moral católica sufriera “un colapso que dejó a la Iglesia indefensa ante estos cambios en la sociedad”.La parte en la que deja entrever una actitud más firme hacia los curas pederastas es al denunciar equ en el deseo de garantizar por encima de todo los derechos del acusado, se llegó al extremo de que “se excluyera del todo cualquier tipo de condena”. Esa situación asegura que cambió con Juan Pablo II, cuando se decidió que era “adecuado asignar estas ofensas a la Congregación para la Doctrina de la Fe”, lo que en opinión de Ratzinger permitió “imponer la pena máxima, es decir la expulsión del estado clerical, que no se habría podido imponer bajo otras previsiones legales”.
La “ausencia de Dios” ha permitido la pederastia en la Iglesia, según Benedicto XVI
12
de Abril
de
2019
Actualizado
el
02
de julio
de
2024
Guardar
El origen de los abusos sexuales en la Iglesia católica está en el colapso moral de la sociedad, o eso es al menos lo que opina Benedicto XVI. El papa emérito se ha sentado a reflexionar sobre la cuestión y ha plasmado sus conclusiones en un artículo de 18 páginas que publicará próximamente la revista bávara Klerusblatt con el título ‘La Iglesia y los abusos sexuales’, cuyo contenido han adelantado hoy varios medios, entre ellos ellos el periódico italiano Corriere della Sera o la agencia católica Aciprensa.Joseph Ratzinger, que renunció al pontificado en febrero de 2013, asegura que su intención con estas reflexiones es ayudar a la Iglesia católica en la “hora difícil” que atraviesa. Al parecer la cuestión se abordó en la reunión que tuvo lugar en Roma entre los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, a la que Ratzinger fue invitado por el actual papa, y de aquellas conversaciones surgió la idea del artículo.En él, sin embargo, no plantea Benedicto XVI soluciones ni mecanismos para erradicar los abusos a menores en el seno de la Iglesia, más bien se limita a buscar causas, como cuando indica que la pederastia se ha extendido como lo ha hecho como consecuencia de “la ausencia de Dios”.
Lo + leído