Crueldad
Valladolid, en particular, y media España en general quedaron el pasado mes de agosto sobrecogidas por la crueldad con la que su padrastro mató a golpes a Sara, una menor de cuatro años, con el supuesto consentimiento de su propia madre. Los tíos de la pequeña –hermanos de la progenitora- también advirtieron de posibles malos tratos. Nada se hizo para evitarlo, porque el mismo día que la madre estaba citada en los Servicios de Protección al Menor, la niña era ingresada para morir al día siguiente por los golpes que había recibido. Los informes forenses aclaran la cruel y terrible forma en la que murió la menor.Por eso, La Audiencia de Valladolid rechazó la solicitud de libertad condicional de la madre. Ve indicios de posible fuga y cree tener pruebas del consentimiento de los malos tratos por parte de su pareja a Sara.Llama la atención la lentitud de los Servicios Sociales en Valladolid cuando en España hay decenas de casos en los que desde los departamentos de Protección al Menor arrancan a los niños de los brazos de su madre sin previo aviso ni conversaciones con la progenitora.Evidencias
Es como si el perfil de casos en los que se actúa de oficio nada tuviera que ver en casos tan evidentes –con tantos indicios e informes- como había de la pequeña Sara.Los médicos la encontraron con parada cardiorespiratorio y ya nada se pudo hacer por su vida. Su madre –una militar- ha negado conocer o tener indicios de esos malos tratos.El informe forense indica que la niña falleció a golpes contra una superficie plana.Dichos golpes, según las conclusiones de los especialistas, que descartan que pudieran ser accidentales, «fueron provocados bien con un objeto plano bien contra una superficie plana», según explicaron las fuentes jurídicas del caso consultadas, que apuntan a que el informe también es claro a la hora de recoger que la pequeña sufrió abusos sexuales aquella mañana.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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