Para entender la trayectoria de Félix Alonso Cantorné, es necesario analizar la intersección entre el activismo sindical, la política municipalista y la representación institucional en Madrid. Nacido en Barcelona en 1959, Alonso ha consolidado un perfil político caracterizado por la fidelidad ideológica y una capacidad de gestión que lo ha llevado desde las redacciones de prensa hasta el Congreso de los Diputados.
Alonso inició su carrera profesional en el ámbito de la comunicación. Su paso por medios como Sport marcó una etapa formativa, pero su verdadera vocación se manifestó en el servicio público. Su perfil se fraguó en la política de proximidad, donde el contacto directo con la ciudadanía exige soluciones tangibles más allá del debate retórico.
Su etapa como alcalde de Altafulla (Tarragona) entre 2011 y 2019 fue el laboratorio donde puso en práctica un modelo de gestión basado en la sostenibilidad y el progreso local. Bajo las siglas de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA) y posteriormente vinculado a los espacios de los "Comuns", Alonso demostró que el municipalismo es la base necesaria para cualquier aspiración de transformación nacional.
El reconocimiento a su labor local le permitió dar el salto a las Cortes Generales. Como diputado por Tarragona en varias legislaturas (destacando su papel en En Comú Podem y más recientemente integrado en la estructura de Sumar), Alonso ha destacado por su perfil técnico y su defensa de las infraestructuras ferroviarias y la protección del litoral mediterráneo.
Para profundizar en la etapa de Félix Alonso Cantorné como Director General de Consumo del Gobierno de las Islas Baleares (cargo que ocupó entre 2019 y 2023), es necesario entender su labor como una extensión de su activismo social, transformada en una política de protección activa frente a los grandes sectores corporativos.
Bajo el marco del Gobierno de coalición liderado por Francina Armengol, Alonso gestionó la cartera de Consumo con un enfoque marcadamente intervencionista y pedagógico. Durante su mandato, Baleares se convirtió en una de las comunidades más beligerantes contra las malas prácticas bancarias. Alonso reforzó los servicios de inspección para tramitar miles de reclamaciones relacionadas con las cláusulas suelo, el IRPH y los gastos hipotecarios. Su gestión se caracterizó por no limitarse a la mediación, sino por utilizar la potestad sancionadora de la administración para forzar a las entidades financieras a cumplir con las sentencias del Tribunal Supremo y la normativa europea de protección al consumidor. Fueron históricos y clave los informes sobre el IRPH o las hipotecas REDAL, documentos que sirvieron de base para sentencias del TJUE.
Más allá de su visibilidad pública, Félix Alonso es valorado dentro de su coalición como un perfil de consenso. Su capacidad para tender puentes entre las distintas sensibilidades de la izquierda transformadora lo ha convertido en una pieza clave para la estabilidad de las alianzas territoriales. No es solo un gestor, sino un veterano que entiende que la política es una carrera de fondo donde la coherencia suele ser el activo más escaso.
¿Qué es la ley Autoridad Administrativa Independiente de Defensa del Cliente Financiero?
Bueno, la ley de autoridad financiera es una ley que se arrastra ya desde hace tiempo, que he hecho en la anterior legislatura. ya estaba a punto de pasar por el Senado. Es una necesidad, porque necesitamos que alguien regule no únicamente el Banco de España, que ya sabéis que lo que hace muchas veces es dar consejos, pero no tiene capacidad ni tan solo solucionadora en muchos casos y, por tanto, creíamos que, bueno, creíamos, yo no estaba en ese momento era congreso, evidentemente, pero es una ley que creemos que es necesaria, que además sitúan a nivel europeo, de rango europeo. Quiero decir que es una cosa que falta en España.
Sin embargo, con un Parlamento tan atomizado, esto parece imposible…
Desgraciadamente la correlación de fuerzas ha cambiado. Una ley que tenía que haber pasado en la anterior legislatura sin problemas, ahora se ha convertido en un campo de batalla como cualquier otra ley que pasa en estos momentos en el Congreso. Muchas veces no se vota en función de la necesidad, sino en función de hacer daño al Gobierno. Se ha entrado en una dinámica de que desde el principio, sobre todo con Vox, pero que luego con un PP que se ha sumado al discurso de gobierno ilegal e ilegítimo, todas estas cosas que al final lo que hacen es que cualquier ley, aunque sea beneficiosa para todos, no se aprueba o se aprueba por los pelos.
Tanto usted como su grupo parlamentario han iniciado una batería legislativa muy potente para defender a los clientes de banca y, sobre todo, a los hipotecados afectados por cláusulas abusivas…
En estos momentos hay diferentes normas que están encima de la mesa en el Congreso que pueden ayudar tanto a los hipotecados como a los consumidores en general. Pero, en referencia a lo que se refiere a las entidades financieras, tenemos, lógicamente, esta ley de la autoridad independiente de defensa del cliente financiero, una ley, que insisto, estaba ya casi hecha y luego está lo que nosotros propusimos en este caso, ya no a iniciativa del Gobierno, sino a iniciativa del Grupo Sumar, que es la Ley REDAL. En otro tipo de leyes también económicas en las que se podrían introducir diferentes enmiendas. Hay diferentes fórmulas de entrar en una ley directamente porque se establece una ley que intenta compendiarlo todo, pero luego en otras leyes tú puedes introducir enmiendas que se les llama enmiendas intrusas. En algunas son muy intrusas, que no tienen nada que ver, pero en otras sí que tienen que ver. Y como todas, más o menos en este caso que te estoy hablando, tienen relación con el tema bancario, pues podrían entrar en estos dos tipos de leyes. Entonces, nosotros hicimos esta proposición de la ley REDAL porque entendíamos que había una falta y que se tenía que corregir. Además, entendíamos por todos los estudios que habíamos hecho en su momento en consumo de que era necesario transcribirlo a la ley, sobre todo porque las resoluciones judiciales en unas se decía una cosa y en otras lo contrario.
¿Los jueces españoles están preparados para afrontar unas leyes con tanta carga de ingeniería financiera y matemática? A ver, al fin y al cabo, los jueces son de letras…
Sabemos perfectamente, no porque lo diga yo, sino porque ha quedado demostrado, que los jueces, igual que yo, igual que a lo mejor tú, igual que el ciudadano medio, no tienen conocimiento de finanzas ni de matemáticas financieras y se deja convencer por un asesor o los abogados de la banca y, en cambio, no se introducen peritos independientes para que eso no ocurra. Por eso hicimos la ley REDAL.
Ante esta proposición de ley, ¿qué hizo el Ministerio de Economía?
En un momento determinado, el Ministerio de Economía se pone en contacto con nosotros y nos dice que para dar más cobertura, más capacidad a la ley de la autoridad financiera, se puede pactar una enmienda que incluyera lo que está en la proposición de la Ley REDAL y así se hacía un dos en uno. Después de pensarlo dijimos que sí. Lo fácil era decir no, pero reflexionamos sobre qué es lo que buscamos que no es otra cosa que el servicio a la ciudadanía, en este caso a la gente que está afectada, que lo está pasando muy mal y, por tanto, si ganamos un mes, pues ganamos un mes. Y si hay posibilidades de que llegar a consenso, lo hacemos. Entonces, en este momento nosotros empezamos a negociar. Estoy hablando de hace un año ya.
¿Cómo han ido las negociaciones de esa enmienda?
Con mucha paciencia, con mucha prudencia, con mucha capacidad negociadora, al final, lo acabamos a final de agosto o primeros de septiembre del año pasado. O sea, empezamos, digamos, la negociación más o menos en esta época y la acabamos y la acabamos en septiembre cambiando, tachando, poniendo, modificando y al final llegamos al límite de la negociación del consenso, porque la política es eso, intentar llegar a acuerdos. En este límite de consensos es lo que ha salido publicado estos días, que luego hay mucha gente que nos critica de que hemos nos hemos olvidado del 2011, de los hipotecados anteriores al 2011. No es que nos hayamos olvidado, sino que hacemos una matización que deja la puerta abierta, que las anteriores a las de 2011 se puedan revisar para que alguien pueda ir a denunciar y tenga posibilidades de ganar porque los juristas dicen que en el tema jurídico no hay ni todo es blanco ni todo es negro.
Entonces, la situación sufre un cambio importante…
No se puede asegurar absolutamente nada, pero es evidente que se está en una situación mucho mejor que la anterior. Yo entiendo que la gente afectada lo pasa muy mal y lógicamente está en una situación muy desesperada y por eso es comprensible y es humano que piensen que se hace poco. Pero claro, el problema está en que cuando tú estás en esa situación acusas al que te ayuda, no al que no te ayuda, y se acusa de no ir más allá. Entonces, nos estamos encontrando con diferentes manifestaciones de gente que tiene poder, que seguro que tiene toda la razón y lo ha pasado, lo está pasando muy mal, de que aquel que le está intentando ayudar, pues le parece, le sabe poco le acusa de no ir más allá. Pero claro, esto hay que entenderlo dentro de lo que es la dinámica política. La dinámica política se marca por la correlación de fuerzas y la correlación de fuerzas hoy en España es de derechas y es pro banca y la gente ha votado al PP, ha votado a Vox, ha votado a Junts, que son pro banca. Si nosotros somos los primeros defensores de la democracia y, por tanto, en esas reglas de juego te has de mover. Y luego hay otra cosa muy importante que siempre que puedo le recuerdo a los afectados: la organización es importantísima, es imprescindible.
¿A qué se refiere con organización?
Sin organización, nosotros intentamos hacer lo que podemos, pero no tenemos fuerza suficiente. Por ejemplo, hace 2 semanas se aprobó en el Congreso, casi tramitándola de forma exprés, la ley de los multirreincidentes. Oye, pues vinieron los alcaldes de diferentes colores políticos, evidentemente no de los míos, a presionarnos a todos los diputados haciendo lobby. Desgraciadamente nos falta una plataforma de afectados de hipotecas, un movimiento, que venga a las instituciones y nos diga, oiga, señores, que está pasando esto, esto y esto y esto y ustedes tienen que darle apoyo. Sin esa presión es muy difícil llegar a la negociación, porque tú puedes convencer y puedes sacar conejos de las chisteras, pero si en la correlación, si el voto de un partido está decidido y es pro banca, no cambiará nada si no tiene algún tipo de presión de la gente organizada. Y eso es lo que desgraciadamente nos falta.
Y sin esa organización, o ese lobby de afectados, ¿cómo está la situación, hay posibilidades de que estas leyes salgan adelante?
Estamos trabajando y hay muchas posibilidades de que la norma tire adelante. tanto la ley de la autoridad financiera como la ley REDAL. ¿Qué pasa en estos momentos? El PSOE nos dice, el gobierno, vaya, la parte mayoritaria del gobierno nos dice que hoy por hoy no tiene los suficientes apoyos para sacar la ley de la autoridad financiera. ¿Eso quiere decir que se va a parar la ley de la autoridad financiera? No, quiere decir que de momento está congelada. Nosotros, la semana pasada hicimos una PNL sobre el tema del consumo, pero que también por otro lado lo que hacía era incentivar el hecho de que la ley de la autoridad financiera volviera a coger impulso, o sea, la volvíamos a poner encima de la mesa para que el Congreso sea capaz y Junts, en este caso, que es el que la está bloqueando, según me cuentan, y el PSOE intenten llegar a un acuerdo. Lógicamente, si el PP no sube a la montaña con Vox, también se pudiera llegar a un acuerdo, porque finalmente esa regulación de la banca en este país, igual que en Europa, creo que nos interesa a todos, seas de derechas, seas de izquierdas, seas de lo que seas. Cualquier persona puede haber tenido algún problema y ha conocido la crueldad con la que actúa muchas veces la banca en este país. Por tanto, lo ha podido padecer desde un empresario hasta un humilde trabajador. Hemos aprovechado para impulsar esa ley, pero, paralelamente, seguimos manteniendo la ley REDAL, porque ahora nosotros tenemos las manos libres. Esto quiere decir que, como sabemos que está congelada, nosotros con nuestra ley REDAL original podemos borrar lo del 2011, podemos volver a empezar la ley REDAL.
¿Para cuándo tienen previsto hacerlo?
Creo que antes de Semana Santa se iniciará el proceso y podamos generar la ponencia. Te explico cómo funciona. Tenemos, por un lado, la ley de la autoridad financiera que puede tirar adelante, que está ahí congelada, que nosotros seguiremos impulsando porque creemos que es una necesidad, que ahí tenemos una enmienda que habla del espíritu de la ley REDAL, que tiene una norma que ellos los juristas nos dicen que es la forma de garantía jurídica, porque si no pueden traer un tema que es complicado y que nos la pueden tumbar. Por eso se pone lo del 2011. Luego está tanto la Ley REDAL como las posibles enmiendas que nosotros a nivel individual podamos hacer. Vamos a suponer que la autoridad administrativa se inicia mañana, nosotros presentamos esta enmienda conjunta con el PSOE, con lo cual tiene más fuerza, pero mañana Esquerra Republicana, Podemos, Coalición Canaria o nosotros mismos, Sumar, puede hacer una enmienda para corregir esa enmienda. O sea, una nueva enmienda para corregir esas nuevas enmiendas y al final se vota y se puede votar a favor de una cosa, a favor de lo que nosotros propongamos u otro grupo proponga mejorando o empeorando. Bueno, eso es la democracia y es la correlación de fuerzas que existe. Por eso es importante llegar a acuerdos, porque si no llegas a acuerdos sabes que vas a perder.
¿Y la Ley REDAL?
Como ya te he dicho, la intención es iniciarla antes o justo después de Semana Santa, y a partir de ahí, todas las cartas están abiertas, o sea, la partida se empieza a jugar. Una partida que puede durar mucho o puede durar muy poco. En ese momento, nosotros presentaremos nuestras normas. Hoy ya somos nosotros mismos, los primeros que vamos a hacer auto enmiendas de cosas que creemos que han ido cambiando. Tanto nuestros juristas como expertos independientes están trabajando muy duro en ello. Incluso, se está trabajando en la posibilidad de incluir cosas en referencia al IRPH en la Ley REDAL. A partir de ahí empezamos el juego, es decir, que tenemos que negociar con el PP, con Vox, con Junts, con PNV, que no son precisamente muy de izquierdas ninguno de ellos y por tanto no va a ser fácil. Pero yo confío que al final, si también los afectados, nos ayudan a presionar un poquito a esos grupos políticos para que se alineen con lo que es el interés de la ciudadanía, yo creo que podemos que se puede sacar y que se puede sacar adelante.
Con el mapa del Parlamento actual, será complicado que salga como está…
No sé si se sacará al 100% como a mí me gustaría, casi seguro que no, pero seguro que es mucho mejor que lo que tenemos. Nosotros lo estamos intentando con toda la voluntad del mundo. Lo que no queremos en ningún caso es perjudicar a nadie. Lo estamos intentando y lo vamos a intentar y creo que lo vamos a conseguir. Lo vamos a conseguir, no sé si al 100% insisto, pero lo vamos a conseguir. Muchas veces nos olvidamos de que las cosas tienen un proceso.
¿Hay algún paralelismo entre la situación que está viviendo ahora con lo que sucedió en su etapa de Consumo Baleares?
Cuando en el 2019 me vinieron a ver por primera vez la gente ya había tirado la toalla. Conseguimos que la gente haya vuelto a tener ilusión, pero ya no únicamente ilusión, sino que hemos conseguido que muchas hipotecas se hayan renegociado y hemos conseguido que mucha gente no haya ido a la calle, que no son todos, pero yo me doy por satisfecho con que solo una familia gracias a nuestro trabajo no haya perdido su casa. Me gustaría que fueran todas y espero que sean todas y yo lucharé para que sean todas, pero lo que no puedo pretender es que a los casi 50 millones de españoles a cada uno se le haga una norma y una ley a su medida, porque eso es imposible y por tanto es lo que estamos trabajando. Yo creo que hay que ser optimistas. porque insisto, hace tres años y con la correlación de fuerzas actual, que está mucho peor que hace cuatro años, que en estos momentos estemos discutiendo todas esas cosas y que el PSOE haya aceptado cosas que hubieran parecido impensables hace unos años, yo creo que eso es muy satisfactorio y por tanto nos genera esperanza. ¿Eso quiere decir que tendremos una Ley REDAL perfecta? Pues posiblemente no. Eso quiere decir que la ley de autoridad del cliente financiero saldrá adelante o no? Tampoco depende de mí. Depende, lógicamente, de la negociación que puedan tener los diferentes grupos parlamentarios y la puedan tirar adelante. ¿Que será perfecta? No. ¿Que será buena? Sí, será buena porque como mínimo tendremos dónde y cómo actuar. Y yo espero, en este caso, que el sentido de Estado de otros partidos, en este caso del Partido Popular y también de Junts, les pese más que su misma aversión a un gobierno que el democráticamente elegido y que es legítimo.
Quería incidir en la cuestión de la fuerza y la presión que pueden hacer los afectados para hacer lo mismo que hace la banca, hacer lobby.
Tenemos una sociedad que ha evolucionado para bien y para mal en diferentes formas y en el tema organizativo hemos perdido, no somos capaces, no tenemos el espíritu de organización que había hace unos años. Ahora hablamos de la vivienda, pero podríamos hablar de otros movimientos. Ha sido gracias a que la gente se ha organizado y hemos perdido esa costumbre. Nos hemos ido todos individualizando y nos pensamos que con un tweet o con insultar al que le ayuda lo hemos solucionado todo. En cambio, nosotros no somos capaces por una cosa que nos va a la vida, que se nos va a la casa, que no es ninguna tontería, no somos capaces de ponernos de acuerdo con el que le pasa exactamente igual. Claro, eso es lo que está consiguiendo esta sociedad, que lo está individualizando y aquellos que no tenemos voz, que no tienen voz, cada vez van a tener menos poder, porque la única forma de poder que tenían era organizarse. Si cada uno va por su cuenta, al final no se consigue absolutamente nada. Hay que hacer lo mismo que hace la banca, igual que hacen las aerolíneas, igual que hace, igual que hace cualquier sector de este país, pues forma al lobby y se organiza y busca la fórmula de influir. ¿Eso es ilegal? Si a lo único que reciben los grupos pro banca es el banco, ¿qué opinión van a tener?, pues la del banco. Es normal. Pues eso es lo que está pasando. Y entonces la gente ha llegado a la conclusión de que no hay nada que hacer. No, no es verdad. Claro que no es verdad. Por tanto, si somos capaces de sumar fuerzas, es mucho más fácil. Un solo diputado es incapaz de conseguir cualquier cosa si no es con apoyo social y con razón. En este caso, la razón existe, pero nos falta el apoyo social.