La ratificación del preacuerdo del Convenio de Seguros y Mutuas ha abierto una fractura sindical de gran calado. El texto, impulsado y defendido por Comisiones Obreras (CCOO), salió adelante con el 53% de la representación en la mesa negociadora. Pero lejos de cerrar el conflicto, ha desatado una oleada de críticas por lo que varios sindicatos consideran una cesión clara ante la patronal.
Aunque CCOO defiende el texto como un acuerdo “responsable” que consolida derechos y garantiza estabilidad hasta 2028, tanto Confederación General del Trabajo (CGT) como Unión General de Trabajadores (UGT) han cuestionado duramente su alcance, aunque desde matices distintos.
¿Mejoras negociadas o cumplimiento de la ley?
En su comunicado difundido este jueves a las plantillas de mutuas y aseguradoras, CGT sostiene que la subida salarial pactada (entre el 10,6% y el 11,1% en cuatro años) es claramente insuficiente y consolida incrementos por debajo del 3% anual en los próximos ejercicios.
El sindicato ejemplifica que un salario de 30.000 euros apenas alcanzaría los 33.330 euros en 2028, lo que considera una mejora limitada para un sector que, según datos de la patronal UNESPA, habría cerrado 2025 con un crecimiento cercano al 13,73%.
CGT cuestiona además que se presenten como logros aspectos que ya están garantizados por ley, como la ultraactividad indefinida, recuperada tras la reforma laboral de 2021, o medidas derivadas de normativa en igualdad, prevención de riesgos laborales o adaptación formativa. A su juicio, “se vende como conquista lo que era obligación legal”, afirman en su comunicado.
Además, denuncia que el texto no aborda problemas estructurales como la carga de trabajo, la presión comercial, los riesgos psicosociales o una reforma profunda de la clasificación profesional. Para CGT, el resultado es un convenio “continuista” que no responde a las necesidades reales de la plantilla.
En definitiva, CGT acusa a la patronal de presentar como concesiones lo que en realidad serían obligaciones legales que las empresas ya debían aplicar y a CCOO de comprarle el relato claudicando en reivindicaciones que beneficien en el día a día a los trabajadores.
Para UGT “Maquillaje y humo”
Un día después, el viernes por la mañana, los trabajadores de aseguradoras y mutuas recibieron un correo firmado por UGT con un tono aún más directo pero igual de crítico con el sindicato firmante del preacuerdo, CCOO.
UGT afirma que se están difundiendo mensajes que “exageran avances que no existen” y que atribuyen como logros cuestiones que ya estaban garantizadas por ley. Al igual que CGT, el sindicato recuerda que la reforma laboral de 2021 restituyó la ultraactividad indefinida en el artículo 86.3 del Estatuto de los Trabajadores, por lo que ningún convenio puede decaer desde 2022. Presentarlo ahora como conquista sería, en sus palabras, “triunfalismo vacío”.
En este sentido, la organización sindical en su comunicado acusa directamente a CCOO de estar vendiendo como éxito lo que ya estaba jurídicamente blindado “El preacuerdo no ha conseguido nada en ese terreno”, sostiene el mensaje remitido a la plantilla. Convertir una obligación legal en un logro sindical es, según el sindicato, “engañar y proyectar una imagen ficticia de mejora”.
Y en una clara declaración de intenciones, describe que”Presentar obligaciones legales como victorias es confundir a la plantilla. UGT seguirá defendiendo derechos reales, no titulares vacíos”
Subida salarial “para salir del paso”
UGT califica la subida salarial de claramente insuficiente tras años de inflación acumulada “Hablar de un 3,5% para 2025 o de un acumulado del 10% hasta 2028 como si fuera una mejora histórica es ignorar la realidad del sector que ha obtenido magníficos resultados /beneficios conseguidos gracias a sus plantillas ”. En esta línea, denuncian en el comunicado que “esos porcentajes de subida salarial acordada no recuperan poder adquisitivo”. Además, subrayan que no se ha abordado una modernización profunda de las tablas salariales ni un reequilibrio entre grupos profesionales. Según el sindicato, una subida porcentual sin reordenación estructural deja intacta una clasificación “antigua e incoherente”.
UGT sostiene que la única mejora concreta (la elevación de los niveles G3N7 y G3N8 hasta 20.000 y 18.000 euros) afecta a menos del 1% del sector. En consecuencia, el 99 % de la plantilla no vería mejoras estructurales reales. “Pretender que un ajuste marginal para un colectivo residual es un éxito sectorial es, directamente, inflar la realidad”, señalan.
El correo del viernes introduce además una acusación específica hacia el sindicato CCOO: estarían presentando cálculos salariales utilizando 17 pagas cuando las tablas del convenio se estructuran en 15, incluyendo las dos pagas por compensación de primas.
“Usar 17 pagas distorsiona la retribución anual real y genera cifras artificialmente más altas”, advierte el texto. La acusación es directa: maquillaje numérico que “distorsiona la retribución anual real” y genera cifras artificialmente más elevadas. Y en un tono, aún más crítico si cabe, hacia CCOO denuncia que “la plantilla exige números reales, no presentaciones maquilladas”.
Firma “en solitario” y consulta a la plantilla
UGT insiste en que el preacuerdo del 17 de febrero lo firma CCOO “en solitario”, valiéndose de su mayoría absoluta en la Mesa Negociadora, y defiende su decisión de no validar el texto sin una consulta previa a delegados y plantilla. Subraya que analizar jurídicamente un borrador antes de firmarlo no es buscar coartadas, sino “actuar con rigor”
🔴 Sector Seguros🔴
— FESMC-UGT Sector Oficinas y Seguros (@oysugt) February 26, 2026
➡️ Frente a los relatos, #UGT aporta hechos
➡️ Frente a las prisas, UGT aporta escucha.
➡️ Frente a las decisiones tomadas sin consulta, UGT reafirma que su posición será la que marquen las personas trabajadoras. https://t.co/9s9pFdEkXw#FeSMC #Convenio
Llegados a este punto el contraste es evidente: mientras CCOO presenta el acuerdo como responsable y estable, CGT y UGT lo describen como un pacto de mínimos que consolida salarios ajustados rozando en algunos casos el salario mínimo interprofesional , en un sector altamente rentable que ha demostrado una gran fortaleza a tenor de las cifras de beneficios aportadas por la propia patronal.
Un sector en crecimiento, un conflicto abierto
Mientras CCOO sostiene que el acuerdo garantiza estabilidad y avances graduales, CGT denuncia un pacto de mínimos y UGT acusa directamente de inflar cifras y vender como conquistas lo que ya era obligatorio por ley.
En este contexto, comienza a rondar la idea entre las plantillas de mutuas y aseguradoras que CCOO ha renunciado a aprovechar la fortaleza del sector, con records de beneficios, para llegar a una negociación más ambiciosa que redundara en mejoras reales, en condiciones y en salarios,
La firma definitiva del convenio puede cerrar formalmente el proceso negociador, pero la división sindical y el debate sobre si el acuerdo consolida o no un modelo de contención salarial, que incluso normalice la pobreza entre sus trabajadores, permanecen plenamente abiertos.