La Unión de Técnicos y Cuadros de UGT celebró su 40 aniversario transformando una conmemoración sindical en una poderosa reivindicación sobre el presente y el futuro del trabajo. La jornada “Mujeres, Investigación y Ciencia: profesionales y científicas en la vanguardia”, organizada por UTC-UGT junto a la Fundación Progreso y Cultura de UGT Madrid, sirvió para denunciar las desigualdades que todavía sufren las mujeres en los ámbitos técnicos, científicos y directivos, pero también para reivindicar un sindicalismo moderno capaz de intervenir en las grandes transformaciones laborales que ya están redefiniendo la economía.

Desde su creación en 1986, cuando el personal técnico y cualificado apenas representaba el 17% de la población activa, el mercado laboral ha cambiado radicalmente. Hoy este colectivo supone el 38% de la población activa en España y alcanza el 45% en Europa, reflejando el peso creciente del conocimiento, la innovación y la especialización en todos los sectores productivos.
Durante estas cuatro décadas, UTC-UGT ha adaptado su acción sindical a los nuevos modelos laborales y a desafíos cada vez más complejos: la digitalización, la automatización, la inteligencia artificial o la gestión algorítmica del trabajo. El sindicato ha centrado buena parte de su acción en la lucha contra la precariedad laboral del personal altamente cualificado, la protección frente a los riesgos psicosociales y de salud mental, la transparencia en los sistemas de promoción y retribución basados en algoritmos y el impulso de la formación continua y la recualificación profesional.
Pero el verdadero corazón de la jornada estuvo en otro lugar: las mujeres.
“Hoy no celebramos únicamente una trayectoria. Celebramos también el presente y, sobre todo, el futuro”, afirmó Paula Ruiz Torres, coordinadora confederal de UTC-UGT, quien defendió que las mujeres profesionales, técnicas, científicas y directivas “tienen y tendrán un papel imprescindible” en el mundo laboral.
Ruiz Torres subrayó que el aniversario no debía entenderse solo como una efeméride, sino como “una declaración de principios sobre el modelo de sociedad y de trabajo que defendemos desde UGT”. Un modelo “más igualitario, más justo, más inclusivo y consciente del enorme talento que las mujeres aportan cada día”.

La coordinadora de UTC-UGT recordó además que estos 40 años representan “40 años defendiendo al personal técnico, directivo y cuadros en mando”, impulsando derechos laborales, desarrollo profesional y reconocimiento del talento. También tuvo palabras de reconocimiento para Miguel Ángel Zamarrón Moreno, coordinador durante 27 años y hoy coordinador emérito, así como un recuerdo emocionado para Luis Campoamor Fernández, fallecido hace un año.
“La igualdad no puede ser decorativa”
Una de las intervenciones más contundentes fue la de la vicesecretaria general de UGT, Lola Navarro, quien dejó claro que el acto no era “meramente protocolario”, sino “un acto sindical en el sentido más amplio de la palabra”. “Estamos hablando de trabajo, de igualdad, de reconocimiento y de poder en el ámbito laboral”, afirmó.
Navarro denunció que durante demasiado tiempo las mujeres han estado presentes en el trabajo, pero ausentes de los espacios donde se toman las decisiones. “Hemos estado en la base, en la ejecución y en la responsabilidad cotidiana, pero con demasiada frecuencia hemos sido excluidas de los espacios de diseño, estrategia y poder profesional”, señaló.
La dirigente sindical advirtió de que las desigualdades laborales no desaparecen solas y reclamó más negociación colectiva y acción sindical para combatirlas. “La igualdad no puede ser un discurso decorativo, tiene que ser una realidad negociada, evaluable y exigible”, defendió.
En ese sentido, reclamó convenios colectivos con perspectiva de género real, planes de igualdad efectivos y sistemas de promoción transparentes. Porque, recordó, “el talento no tiene género, pero las oportunidades desgraciadamente todavía sí”.
La jornada también sirvió para entregar los “Reconocimientos Mujeres Técnicas y Cuadros UTC 2026”, dedicados a mujeres destacadas por su liderazgo, compromiso con la equidad y defensa de entornos laborales más humanos y justos.

La ciencia sigue expulsando mujeres del liderazgo
Patricia Ruiz, secretaria de Salud Laboral de UGT, intervenido saludando especialmente a las compañeras profesionales, técnicas, investigadoras y científicas que, desde sus centros de trabajo, desarrollan cada día una labor esencial para el futuro del país y de la organización. También destacó la necesidad de valorar no solo el trabajo que realizan, sino las condiciones en las que lo desempeñan, porque ninguna transformación tecnológica, digital o vinculada a la inteligencia artificial puede entenderse sin bienestar emocional, salud integral y prevención de riesgos físicos y psicosociales. En este sentido, se advirtió de que, junto a las barreras visibles, existen otras más silenciosas y ocultas que siguen dificultando el avance de las mujeres en estos ámbitos profesionales.
La intervención de Isabel Vilabella Tellado, secretaria de Formación, Empleo y Memoria Democrática de UGT Madrid, puso el foco en el ámbito científico y en las barreras estructurales que siguen limitando la carrera de las mujeres investigadoras.
“Hablar de ciencia sin perspectiva de género es ofrecer una fotografía incompleta del talento y también de las barreras que siguen condicionando quién investiga, quién lidera y quién toma decisiones”, afirmó.

Vilabella recordó que las mujeres representan en torno al 40% del personal investigador en España, pero siguen infrarrepresentadas en los puestos de máxima responsabilidad. La conocida “tubería que gotea”, explicó, continúa expulsando mujeres conforme se asciende hacia cargos de dirección, liderazgo científico o cátedras universitarias.
La dirigente sindical alertó además de los obstáculos estructurales que siguen marcando las carreras científicas femeninas: la conciliación, la penalización de la maternidad, la movilidad constante, la brecha en las carreras STEM o los sesgos en la evaluación de méritos.
También abordó fenómenos invisibles como el síndrome Borgen y el síndrome de la impostora, que afectan especialmente a mujeres que logran acceder a puestos relevantes. “Muchas científicas sienten que no merecen estar donde están, atribuyen sus logros a la suerte y viven con el miedo constante de ser descubiertas como un fraude”, lamentó.
Vilabella defendió además una idea que recorrió toda la jornada: el problema no son las mujeres, sino las estructuras. “Estamos aquí para nombrar los obstáculos, cuestionar las reglas del juego y cambiar las condiciones, no a las personas”, afirmó.
La Igualdad y la memoria
“Hablar de igualdad en el ámbito laboral no es hablar únicamente de cifras, sino de oportunidades reales, acceso al liderazgo, reconocimiento profesional y conciliación”, defendió Belén Sandía Rubio, directora de la Fundación Progreso y Cultura, durante una jornada que puso el foco en las barreras visibles e invisibles que todavía frenan a miles de mujeres en profesiones técnicas y altamente cualificadas. La responsable de la fundación advirtió de que, pese a los avances logrados en las últimas décadas, siguen existiendo “techos de cristal, sesgos inconscientes, precariedad, sobrecarga de cuidados y desigualdades” que impiden alcanzar una igualdad efectiva en el mundo laboral.

La directora de la Fundación Progreso y Cultura subrayó además que la transformación tecnológica y científica que atraviesa la sociedad no puede construirse reproduciendo modelos excluyentes. “La investigación, la innovación y el emprendimiento están definiendo el futuro económico y social de nuestras sociedades, y ese futuro no puede levantarse dejando fuera parte del talento”, afirmó. En ese contexto, la mesa redonda organizada durante el acto reunió a perfiles vinculados a la investigación, el emprendimiento y la comunicación intercultural para analizar cómo las desigualdades siguen afectando de forma distinta a las mujeres según su trayectoria, origen social o contexto cultural.
Belén Sandía defendió también la necesidad de ir más allá de los números y abordar las experiencias reales que se esconden detrás de las estadísticas. “Muchas veces hablamos de cuántas mujeres llegan, lideran o investigan, pero hoy queremos hablar de los obstáculos visibles e invisibles, de las dinámicas que condicionan las oportunidades y de las alianzas que permiten abrir camino”, explicó. Una reflexión que encajó plenamente con el espíritu de la jornada impulsada por UTC-UGT en su 40 aniversario: reivindicar que el futuro del trabajo, la ciencia y la innovación solo podrá construirse desde la igualdad real.

Clausuró la jornada Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT, que quiso recordar que “Necesitamos una organización sindical, necesitamos protección de un sindicato y necesitamos seguir reivindicando la justicia social”. Destacó que “la igualdad en la investigación es una cuestión de evidencia científica, es una necesidad, porque no podemos excluir la mitad del talento”.
Un sindicalismo frente a la inteligencia artificial
UTC-UGT aprovechó el aniversario para reafirmar su compromiso de trabajar junto a instituciones nacionales y europeas para garantizar que la regulación de la inteligencia artificial y la gestión algorítmica del trabajo protejan los derechos y la salud del personal técnico y profesional.
Porque la organización tiene claro que la transformación tecnológica no puede convertirse en una nueva fábrica de desigualdades. La automatización, la digitalización y la inteligencia artificial están redefiniendo el trabajo, pero el progreso será profundamente injusto si vuelve a dejar a las mujeres fuera de los espacios de decisión.
Tras 40 años impulsando cambios y construyendo futuro, UTC-UGT quiso dejar un mensaje político y sindical rotundo: la igualdad no puede esperar más. Y el futuro del trabajo tampoco puede construirse sin las mujeres.