Como aseguró José Manuel Rebollal, subdirector de Asesoría Jurídica, Desarrollo de Talento y Recursos Humanos del Incibe, en una jornada organizada por la ONCE, con el apoyo institucional del propio Incibe, una entidad que depende del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, España necesita profesionales analistas informáticos forenses.
Unos datos clarificadores
Rebollal no dudó en señalar que uno de los principales desafíos que hay en el campo de la ciberseguridad en nuestro país es “la brecha” existente actualmente entre la oferta y la demanda de expertos en ciberseguridad en España.
El directivo perteneciente a Incibe quiso dejar claro que dicho déficit, en cuanto a talento, deja claro que es urgente fortalecer el ecosistema de ciberseguridad, de tal forma que se haga frente a un aumento de la demanda que asegure una transformación en España que responda de verdad a las necesidades actuales y futuras.
¿Qué es el análisis forense digital?
Lo cierto es que, en el campo de la computación forense, un analista forense informático, usa técnicas científicas de cara a la recopilación, mantenimiento y análisis de los datos. El principal objetivo que tiene es el de documentarse y realizar interpretaciones sobre las diversas informaciones que puedan ser de ayuda a la hora de investigar legal y judicialmente.
Cuando se habla de las técnicas más importantes usadas en la ciencia digital forense, podemos hablar de las reconstrucciones de eventos acaecidos en equipos informáticos, así como de recuperar datos y de autentificar las informaciones que se extraigan.
Estos profesionales tienen una dilatada experiencia en el campo informático y tecnológico, siendo necesarios para solucionar procedimientos en materia de piratería informática y también en la recuperación de los datos e informaciones, entre otros.
La informática forense tiene como principal prioridad realizar un análisis del recorrido de los datos de tal forma que se garantice que sobre los equipos se haya preservado su cadena de custodia, así como la de la información que se almacene en los mismos, lo que evitará cualquier clase de alteración, fortuita o no, y que el análisis practicado pueda ser utilizado como evidencia en procesos jurídicos y legales.
¿Qué más debemos saber?
Algo que debemos precisar y que muchas veces constituye fuente de equívoco, es saber que el análisis forense informático no está centrado en que se frustren los delitos o los ataques de carácter cibernético, sino que está focalizado en preocuparse por la investigación de los datos fundamentales que pueden servir como evidencias en una investigación legal.
Son muchas las aplicaciones que tiene la informática forense, en especial cuando se trata del campo del crimen digital. Dicha disciplina ayuda a la hora de identificar las pistas en procedimientos de delitos cibernéticos, a la hora de detectar sustracciones de información, así como a perseguir delincuentes mediante chats o correos electrónicos, y hasta a la hora de recuperar datos que hayan sido borrados de forma intencionada o que estén disponibles en equipos que se hayan perdido o dañado.
En los últimos años ha aumentado el acceso y la utilización de los medios digitales, de tal forma que se han elevado las actividades ilegales como la piratería o el fraude. Por este motivo, el campo de la informática forense es ya una herramienta fundamental a la hora de perseguir esta clase de delitos, mediante la extracción y el examen de la información digital.
Desde sus orígenes hasta la actualidad, el área de las investigaciones y análisis forense han hecho posible que se puedan identificar nuevos delitos, como el espionaje, el fraude o la pornografía infantil. De la misma forma, se trata de un buen soporte para otros campos del Derecho, en especial, en todo lo relacionado con las extracciones de información importante de evidencias digitales.
La evolución de la informática forense
Estamos ante un progreso que se ha producido a la vez que ha avanzado la tecnología. En la actualidad, dicha disciplina no solo se focaliza en recuperar y analizar la información que se almacena en los servidores, correos electrónicos, etc., también lo está en los equipos que están conectados a Internet y a la nube, que a su vez contienen artefactos forenses. Entre dichos dispositivos y artefactos podemos hablar de impresoras, dispositivos de almacenamiento, etc., conectados a las redes a través de direcciones IP, así como de artefactos como registros de seguridad, ficheros de log, etc., que almacenan información sobre los sistemas.
De igual manera, ahora la informática forense cuenta con nuevas tecnologías que permiten solucionar procedimientos, lo que ha tenido como consecuencia que se implanten técnicas en las que se pueden recuperar y analizar informaciones almacenadas en dispositivos digitales y que puedan reconstruirse delitos de gran impacto que hayan sido perpetrados por los ciberdelincuentes.