A las puertas de la cumbre continental en Bruselas, en ese vestíbulo de mármol y microfonía donde la diplomacia se mide al milímetro, la presencia de Pedro Sánchez desprendía el tono de las grandes citas de campaña. No era una comparecencia de rutina.
Flanqueado por las banderas de España y de la Unión Europea, a pocas semanas de la cita con las urnas programada para el 29 de noviembre y con el impacto diplomático del reciente viaje de Sus Majestades los Reyes a Ceuta y Melilla reverberando a ambos lados del Estrecho, el jefe del Ejecutivo acudió a la capital comunitaria con una triple premisa. Un discurso articulado sobre la firmeza presupuestaria frente a las tijeras de Bruselas, la factura de la guerra en Oriente Próximo y una advertencia directa hacia los votantes de clase media sobre los supuestos planes ocultos de la oposición conservadora para el sistema público de jubilación.
El mandatario español marcó el terreno desde el inicio de sus declaraciones, perfilando la posición con la que España acude al debate intergubernamental: "España viene con tres objetivos fundamentales. El primero de ellos es situar a la gente, a la gente de a pie, en el centro de nuestras prioridades políticas, también desde Bruselas, desde las instituciones europeas. En segundo lugar, que eso significa ser coherentes con nuestros principios y con nuestros valores. Y, finalmente, ser ambiciosos, tener una hoja de ruta, tener unos recursos económicos lo suficientemente ambiciosos como para dar respuesta a los grandes desafíos".
La factura del conflicto en Irán
El primer gran vector del análisis presidencial se detuvo en el impacto que la inestabilidad internacional está ejerciendo sobre el coste de la vida y el tejido industrial. Tras defender el salto cualitativo experimentado por el modelo energético nacional gracias al despliegue de las energías renovables, un factor que ha permitido mantener el precio de la electricidad por debajo de la media comunitaria y de socios como Alemania, Francia o Italia, Sánchez situó el foco en el shock global derivado del enfrentamiento en Irán, detallando el astronómico volumen de recursos que la contienda ha restado al erario comunitario.
Con cifras sobre la mesa, el presidente enfatizó la magnitud del menoscabo económico: "La guerra ilegal, injusta e injustificada en Irán... ha costado ya —y quiero recordarlo—, desde que se inició hace menos de un año, más de 100.000 millones de euros al conjunto de los Estados miembros, al conjunto de Europa. Más de 100.000 millones de euros. Para que nos hagamos una idea, esos 100.000 millones de euros representan incluso lo que se gasta Europa en la Política Agrícola Común anualmente".
Frente a esta sangría, la respuesta del Gobierno central ha pasado por movilizar un paquete extraordinario de 12.000 millones de euros en ayudas y coberturas directas a los sectores más castigados por el encarecimiento de los carburantes y el gasóleo. Esta inyección financiera se somete a examen de manera inmediata en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados.
Ante la votación decisiva sobre la convalidación del decreto de medidas anticrisis, el jefe del Ejecutivo dirigió un llamamiento expreso a la responsabilidad parlamentaria de la oposición: "Me gustaría pedir a los grupos parlamentarios que, por unos instantes, dejen a un lado sus cuestiones ideológicas y partidistas, piensen en el país y tengamos una mayoría amplia de grupos parlamentarios que, en la Diputación Permanente, digan sí a la convalidación de este real decreto-ley sobre Irán".
No rotundo al recorte presupuestario de Bruselas
El segundo frente de batalla de la cumbre atañe directamente al diseño del Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea. Sánchez quiso poner en valor la fortaleza de los indicadores macroeconómicos españoles, destacando que el país camina con solvencia hacia incrementos del Producto Interior Bruto superiores al 2% anual, una dinámica que lo situará a corto plazo en la condición de contribuyente neto a las arcas comunitarias.
Sin embargo, esa disposición a asumir un mayor esfuerzo fiscal contrasta frontalmente con el borrador de cuentas que se maneja en los pasillos de la Comisión. Frente a los informes de expertos como Mario Draghi o Enrico Letta, que reclaman dotar el presupuesto de la UE con recursos equivalentes al 2% de la Renta Nacional Bruta para financiar las grandes transformaciones estratégicas, la propuesta formal se queda atascada en el 1,02%.
Un tijeretazo que el presidente español tildó de inaceptable para la delegación nacional: "Eso no es asumible ni aceptable por el Gobierno de España. Es lo que voy a manifestar al Consejo Europeo y, por tanto, todavía hay una diferencia muy sustantiva entre los Estados miembros... con la dotación de recursos que necesita el presupuesto comunitario". Sánchez advirtió de que recortar en partidas clave como la Política Agrícola Común, los fondos de cohesión o la cooperación al desarrollo con África Occidental invalida las pretensiones de Europa de operar como un actor geopolítico relevante.
Crisis de Ceuta y el papel de Margarita Robles
La agenda europea del presidente no obvió los pasajes más complejos vividos en las fronteras exteriores durante los meses estivales. Al abordar la crisis migratoria desatada a finales de julio en la Ciudad Autónoma de Ceuta, el líder del Ejecutivo quiso agradecer de forma explícita el respaldo prestado por las instituciones comunitarias, que han asumido formalmente en el borrador de conclusiones la singularidad de Ceuta y Melilla como los únicos límites terrestres del continente europeo en suelo africano.
Sánchez enmarcó la reciente y trascendental visita de Sus Majestades los Reyes a las ciudades autónomas dentro de la estrategia de normalización institucional desarrollada por su Gabinete. Asimismo, al ser cuestionado por la breve e inusual presencia de dos embarcaciones navales marroquíes en aguas de soberanía ceutí, el presidente le restó trascendencia, encuadrándolo como un suceso aislado resuelto con celeridad a través de los canales de comunicación militares.
"Quiero recordar que estamos hablando de dos países vecinos geográficamente y este fue un hecho puntual que se produjo y... hubo una interlocución, afortunadamente siempre hay una interlocución fluida entre las Armadas, y se resolvió", zanjó.
En clave estrictamente orgánica y electoral, el presidente desarmó las especulaciones sobre posibles roces internos confirmando la presencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, en puestos de máxima responsabilidad de las candidaturas socialistas. Una decisión que justificó desde el reconocimiento a más de una década de trabajo conjunto y lealtad política.
"Margarita Robles ha estado conmigo, a mi lado... desde hace ya casi más de diez años... Solamente tengo palabras, primero, de reconocimiento al trabajo que hace Margarita Robles y, en segundo lugar, también de agradecimiento y de consideración personal... porque siempre Margarita ha estado ahí en los momentos difíciles", subrayó.
Sobre la arquitectura de listas para la Cámara Alta, dejó la puerta abierta a fórmulas de unidad con otras plataformas progresistas: "El Partido Socialista no aspira solamente a ganar el Congreso... sino que también queremos ganar el Senado. Por tanto, todas las opciones están encima de la mesa. También, lógicamente, el concurrir conjuntamente con otras fuerzas políticas de izquierdas".
Pensiones: la denuncia del engaño electoral de la derecha
El tramo más beligerante de la comparecencia presidencial se reservó para el debate sobre la sostenibilidad del modelo de jubilación. Con la recta final hacia las urnas del 29 de noviembre como trasfondo de fondo, Pedro Sánchez cargó con dureza contra el discurso del Partido Popular y Vox, acusando a la oposición de mantener una estrategia de ocultación coordinada ante el electorado sénior.
El presidente contrapuso los datos de la gestión pública frente a lo que definió como una campaña de desinformación interesada, garantizando que el incremento de las prestaciones conforme al IPC quedará ratificado mediante decreto antes de que concluya el año en curso.
"Me va a permitir, además, que, en fin, traslade mi perplejidad por vídeos que ahora están circulando en redes de personas claramente afines o bien al Partido Popular o bien a la ultraderecha... que abiertamente dicen que o bien van a recortar las pensiones... o bien piden abiertamente que se callen hasta después de las elecciones. Es decir, que el plan, tanto de la derecha como de la ultraderecha, es mentir a los pensionistas hasta el 29 de noviembre y luego, si les da la suma y pueden gobernar, recortar a los pensionistas su jubilación", cargó.
Sánchez culminó su alegato exhibiendo el fortalecimiento del Fondo de Reserva de la Seguridad Social como prueba irrefutable de la viabilidad del sistema de reparto público. Frente a los 5.000 millones de euros acumulados en la llamada "hucha de las pensiones" bajo el mandato conservador en 2018, la caja dispone hoy de más de 20.000 millones de euros.
Una solidez que, según su análisis, no procede del recorte de derechos, sino de la creación de empleo de calidad, el incremento del Salario Mínimo Interprofesional y la caída de la tasa de temporalidad laboral hasta el 12%. Argumentos con los que el líder del Ejecutivo pretende blindar su hegemonía en la recta definitiva hacia las urnas del 29N.
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