El último sondeo encargado por Aragón TV a la empresa demoscópica GAD3 dibuja un escenario político de continuidad aparente y cambio profundo en la comunidad autónoma de Aragón. Bajo la superficie de una victoria previsible del Partido Popular, los datos revelan una reconfiguración del equilibrio de fuerzas que tensiona el tablero político y anticipa una legislatura marcada por la dependencia y la polarización.
Según la encuesta, el PP ganaría las elecciones autonómicas en Aragón, con un resultado muy similar al obtenido en 2023: entre 26 y 29 escaños, frente a los 28 actuales. Es una victoria sólida, pero incompleta. La mayoría absoluta se mantiene lejana, fijada en 34 diputados, lo que confirma una constante del ciclo político actual: gobernar ya no consiste en ganar, sino en saber sumar.
El dato verdaderamente disruptivo del sondeo no está tanto en la estabilidad del bloque conservador, sino en el desplome histórico del PSOE en Aragón. Los socialistas caerían desde los 23 escaños actuales hasta 17 o 18 diputados, el peor resultado de su historia autonómica. Este retroceso no puede explicarse solo como un desgaste coyuntural: apunta a una crisis estructural de representación, en la que el PSOE parece haber perdido el vínculo emocional y político con una parte significativa de su electorado tradicional.
Mientras el socialismo se contrae, Vox se expande con fuerza. El partido de Santiago Abascal doblaría prácticamente sus resultados, pasando de siete a 13 o 14 escaños, consolidándose como actor imprescindible para la gobernabilidad. Este crecimiento no solo refuerza al bloque de derechas, sino que desplaza el eje del debate político hacia posiciones más duras en materia territorial, identitaria y social.
La consecuencia inmediata de este reparto de fuerzas es clara: el actual presidente autonómico, Jorge Azcón, podría revalidar el cargo, pero no en solitario. Su continuidad al frente del Gobierno de Aragón dependería, una vez más, del apoyo explícito o tácito de Vox, lo que plantea interrogantes sobre el margen real de autonomía del PP y sobre el coste político de esa alianza a medio plazo.
En conjunto, el sondeo de GAD3 no solo proyecta una fotografía electoral, sino que actúa como síntoma de una transformación más profunda del sistema político aragonés. La fragmentación, la erosión de los partidos tradicionales y la consolidación de fuerzas emergentes configuran un escenario donde la estabilidad institucional ya no descansa en mayorías claras, sino en equilibrios frágiles y pactos obligados. Aragón, en este sentido, no es una excepción, sino un espejo nítido de la política española contemporánea.
El PP ganaría en Aragón, Vox se dispara y el PSOE se derrumba
Así lo señala la encuesta de Aragón TV
08
de Febrero
de
2026
Actualizado
a las
20:36h
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