Mazón sale muy castigado del Congreso

El expresidente de la Generalitat Valenciana se atrinchera en las resoluciones del Tribunal Superior mientras la oposición lo acusa de dejadez gubernamental

21 de Septiembre de 2026
Actualizado a las 12:23h
Guardar
Mazon Congreso Comision
Carlos Mazón, en un momento de su comparecencia en el Congreso

Hay mañanas en el Congreso de los Diputados donde el ambiente se vuelve denso, pesado, casi irrespirable. La comparecencia de Carlos Mazón a la comisión que investiga la catástrofe de la DANA del 29 de octubre de 2024 era una de esas citas marcadas en rojo en el calendario parlamentario. Y no defraudó.

El expresidente valenciano llegó con la lección muy bien aprendida de casa. Una estrategia calculada al milímetro por sus abogados: no soltar ni una palabra en público hasta que los jueces terminen de instruir el caso. Un escudo legal en toda regla para frenar el golpe.

Sin embargo, una cosa es la teoría de despacho y otra aguantar el tipo frente a los micrófonos de la oposición.

Mazón prometió cautela, sí, pero no se quedó callado. Respondió uno a uno a los diputados, transformando la sala en un cara a cara bronco, tenso, donde los datos técnicos chocaban frontalmente con el dolor de la calle.

La cosa se calentó rápido. Águeda Micó, de Compromís, no se anduvo con rodeos. Le miró a los ojos y le echó en cara la gestión moral de aquellas horas trágicas que golpearon a miles de familias valencianas. ¿La respuesta de Mazón? Agarrarse al papel de la citación, intentar enfriar el ambiente y llevar el debate al terreno burocrático.

Pues bien, luego le tocó el turno a Javier Sánchez Serna, de Podemos, que fue directo a la yugular. Le preguntó una y otra vez por los famosos mensajes de WhatsApp de esa tarde. Esos que la jueza pidió revisar.

Ahí fue donde el expresident sacó su gran comodín. Una y otra vez. Se atrincheró en el auto del Tribunal Superior de Justicia que rechazó investigarle. Para Mazón, ese pronunciamiento unánime es un muro de hormigón: si la justicia dice que no hay delito en su persona, el debate político debería estar cerrado.

Pero la política no funciona como un tribunal. Cuando le acusaron de estar desaparecido y de entorpecer los rescates, a Mazón se le notó el enfado. Saltó. Dijo que era "metafísicamente imposible" estar ausente y dar órdenes al mismo tiempo. Frases sueltas, gestos de contrariedad y una tensión que se cortaba con cuchillo.

Al final, lo que se vio en Madrid fue el choque inevitable entre la verdad de los juzgados y el juicio de la calle. Mazón sale de esta comisión blindado por los papeles de sus letrados, sí, pero muy castigado en lo político. Porque los tiempos de la justicia son lentos, pero la memoria de una tragedia como la de octubre no espera a que se cierre el sumario.

Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo + leído