Los maquinistas mantienen la huelga en Renfe y Carlos Cuerpo abre una nueva vía de diálogo para evitar los paros

Semaf mantiene las movilizaciones del 10 y 12 de noviembre tras una primera reunión sin acuerdo. El ministro ha convocado un nuevo encuentro para este viernes con el objetivo de acercar posiciones sobre las medidas de seguridad ferroviaria

06 de Noviembre de 2026
Actualizado a las 9:52h
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Los maquinistas mantienen la huelga en Renfe y Carlos Cuerpo abre una nueva vía de diálogo para evitar los paros

La huelga de maquinistas prevista en Renfe para los días 10 y 12 de noviembre continúa convocada, aunque las negociaciones siguen abiertas. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha mantenido este jueves una primera reunión con Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, que asume temporalmente las competencias de Transportes tras la dimisión de Óscar Puente.

El encuentro no ha permitido alcanzar un acuerdo, según ha reconocido la organización sindical, pero el Gobierno ha convocado una nueva reunión para este viernes 6 de noviembre, una decisión que mantiene abierta la posibilidad de evitar las próximas jornadas de paro.

La principal discrepancia se encuentra en el grado de cumplimiento de los compromisos adquiridos en febrero para reforzar la seguridad ferroviaria. Semaf reclama medidas concretas y verificables antes de retirar las convocatorias, mientras Renfe sostiene que ha cumplido las obligaciones que le correspondían y que buena parte de las actuaciones restantes ya se han ejecutado o están avanzadas.

La seguridad ferroviaria, en el centro de las reivindicaciones

El conflicto tiene su origen en el acuerdo alcanzado el 9 de febrero de 2026 entre Semaf, el Ministerio de Transportes y las presidencias de Renfe y Adif. Aquel pacto permitió desconvocar las huelgas previstas para los días 10 y 11 de febrero e incluía la creación de grupos de trabajo multidisciplinares encargados de elaborar nuevas normas y procedimientos destinados a mejorar la seguridad ferroviaria. Nueve meses después, el sindicato considera que los compromisos no se han desarrollado con la rapidez necesaria.

Según Semaf, las reuniones previstas se han aplazado reiteradamente y ni siquiera se ha convocado la comisión de seguimiento del acuerdo. La organización sostiene que esta situación ha provocado un deterioro de la confianza y exige garantías antes de suspender las movilizaciones. «La huelga no es un fin, sino un medio constitucional para alcanzar las reivindicaciones», recuerda el sindicato, que insiste en la necesidad de aprobar medidas «concretas, materiales y comprobables».

La posición de Renfe es diferente. La operadora pública ha defendido que cumplió todos los compromisos incluidos en su ámbito de responsabilidad y que las actuaciones pendientes corresponden a otras instancias. En concreto, sostiene que, de las 24 medidas ajenas a sus competencias, 17 ya se habían ejecutado y las siete restantes se encontraban en una fase avanzada de tramitación.

Las diferencias, por tanto, no se limitan a la voluntad de mejorar la seguridad ferroviaria, un objetivo compartido por las partes, sino que afectan a la ejecución, el alcance y la verificación de los acuerdos anteriores.

Cuerpo mantiene abierta la negociación

La intervención de Carlos Cuerpo se produce en un momento de especial sensibilidad para el sector ferroviario, después de los recientes accidentes y en un contexto de creciente preocupación por las condiciones de seguridad. El vicepresidente primero ha asumido temporalmente la gestión de Transportes y ha situado el diálogo con los representantes de los trabajadores entre los asuntos que requieren una respuesta inmediata.

La reunión de este jueves ha permitido que el nuevo responsable conozca directamente las reivindicaciones del colectivo. Aunque Semaf la ha calificado de primera toma de contacto sin avances, la convocatoria de un segundo encuentro apenas veinticuatro horas después permite dar continuidad a las conversaciones. El Gobierno afronta una negociación en la que intervienen diferentes organismos y empresas ferroviarias, con competencias y responsabilidades que no siempre coinciden. Esa distribución explica parte de la complejidad de los compromisos pendientes.

El objetivo inmediato es encontrar una fórmula que permita concretar las actuaciones reclamadas por los maquinistas y establecer mecanismos de seguimiento que ofrezcan garantías sobre su cumplimiento.

La organización sindical, por su parte, ha dejado claro que no considera suficiente una declaración de intenciones. Su exigencia es que cualquier eventual acuerdo pueda comprobarse mediante actuaciones efectivas.

Dos jornadas de huelga y una convocatoria más amplia

Las movilizaciones previstas afectan inicialmente a Renfe, aunque Semaf ha ampliado el alcance del conflicto mediante una convocatoria propia que incluye a los maquinistas de ocho operadoras ferroviarias.

El calendario anunciado contempla las siguientes jornadas:

  • 10 de noviembre: huelga durante las 24 horas.

  • 12 de noviembre: paros de 6.20 a 9.20, de 14.20 a 17.20 y de 21.20 a 23.20 horas.

  • 17 de noviembre: convocatoria sectorial en solitario de Semaf, anunciada para los maquinistas de ocho operadoras.

Además de Renfe, la convocatoria sectorial incluye a Iryo, Ouigo, Transfesa, Continental Rail, Tracción Rail, Captrain y Medway. El sindicato también participa en las movilizaciones conjuntas impulsadas por los comités generales de empresa de Renfe y Adif. La extensión de las protestas refleja que las reivindicaciones de seguridad no se circunscriben exclusivamente a la operadora pública, sino que afectan a distintos ámbitos de la actividad ferroviaria.

No obstante, Semaf ha desconvocado las huelgas que tenía previstas específicamente en Ouigo para el 6 y el 9 de noviembre, así como para el 4 y el 8 de diciembre. Esta decisión corresponde a una convocatoria diferente de la sectorial anunciada para el día 17.

Una negociación decisiva para el servicio ferroviario

La reunión de este viernes será importante para determinar si existen condiciones que permitan acercar las posiciones antes del inicio de los paros. El sindicato mantiene sus exigencias y el Ejecutivo ha dispuesto una nueva oportunidad de negociación. Renfe, entretanto, defiende el trabajo realizado en aplicación de los compromisos de febrero.

La seguridad ferroviaria constituye una responsabilidad compartida que exige coordinación entre administraciones, operadores, gestores de infraestructuras y profesionales de la conducción. También requiere procedimientos verificables y mecanismos de seguimiento capaces de detectar y corregir posibles deficiencias. El derecho de huelga y la continuidad del servicio público forman parte de una negociación que debe atender tanto las reivindicaciones laborales como las necesidades de los viajeros. El encuentro convocado por Carlos Cuerpo permitirá comprobar si las partes pueden avanzar hacia un acuerdo que refuerce la seguridad y evite nuevas alteraciones del servicio.

Por ahora, las huelgas siguen convocadas y el diálogo continúa abierto.

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