García-Page se pone en pie de guerra contra el nuevo rumbo de la PAC en Bruselas

La intención declarada de García-Page de “torcerle el brazo” a la propuesta inicial de la Comisión Europea no es solo un gesto de firmeza autonómica, sino una estrategia para blindar los sectores afectados por la crisis de costes y la emergencia climática

22 de Abril de 2026
Actualizado a las 12:10h
Guardar
García Page Bruselas
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page | Foto: Gobierno Castilla-La Mancha

Europa se enfrenta a una de sus mayores pruebas de cohesión interna tras la irrupción de una propuesta que amenaza con desmantelar los pilares de la soberanía agraria comunitaria. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha alzado la voz en Bruselas para denunciar lo que califica como una "convulsión" en la estructura financiera de la Política Agraria Común (PAC). En un análisis que trasciende lo meramente administrativo, el dirigente socialista advierte que los planes de la Comisión Europea para el Marco Financiero Plurianual 2028-2034 no solo contemplan recortes drásticos, sino que suponen una traición al espíritu con el que se celebraron las últimas elecciones comunitarias.

La preocupación central de este conflicto reside en el giro estratégico hacia la centralización de fondos. Según el análisis de García-Page, la propuesta de crear un gran fondo gestionado por los Estados miembros representa un retroceso peligroso hacia el denominado "cheque nacional". Este modelo implicaría que la Unión Europea dejaría de supervisar directamente el destino de las ayudas agrícolas, delegando en las capitales nacionales la administración de unas cuentas que podrían perder su carácter finalista. Para el presidente castellanomanchego, este cambio de coordenadas es inasumible, ya que "no se trata de que cada estado reciba un dinero y que ya se administren las cuentas como quiera", rompiendo así con la cohesión que ha definido al campo europeo durante décadas.

El calado político de esta denuncia es profundo, especialmente al señalar la desconexión entre las promesas electorales y la realidad burocrática de la Comisión. García-Page ha subrayado la paradoja de que los agricultores y ganaderos, sectores clave en la estabilidad social y territorial, estén siendo “los principales perjudicados” tras la renovación de los órganos de poder en la UE. El análisis del dirigente autonómico apunta a que se están produciendo “matizaciones y reinterpretaciones” financieras que chocan frontalmente con el mandato de junio de 2024, sugiriendo que la estructura de la anterior PAC, basada en pilares sólidos de desarrollo rural y ayudas directas, no debe diluirse bajo ninguna circunstancia.

En el horizonte de esta batalla política se encuentra la supervivencia del relevo generacional y la competitividad del sector primario español. La intención declarada de García-Page de “torcerle el brazo” a la propuesta inicial de la Comisión Europea no es solo un gesto de firmeza autonómica, sino una estrategia para blindar los sectores afectados por la crisis de costes y la emergencia climática. A pesar de la gravedad del diagnóstico, el líder regional se muestra optimista respecto a la posibilidad de revertir esta estructura de reparto, insistiendo en que “no conviene bajar el presupuesto” en un momento donde la seguridad alimentaria y el equilibrio ambiental dependen más que nunca de la estabilidad de las rentas agrarias.

Este escenario sitúa a las regiones en la primera línea de la resistencia contra una renacionalización encubierta de las políticas europeas. La batalla por la PAC de la próxima década no es solo una cuestión de cifras o de ingeniería financiera, sino un debate de fondo sobre qué modelo de Unión Europea se quiere construir: una federación de intereses comunes con reglas claras para el campo, o un conjunto de estados que compiten entre sí por la administración de fondos mermados. La firmeza de voces como la de García-Page en el Comité Europeo de las Regiones será determinante para asegurar que los giros de Bruselas no terminen por expulsar a los agricultores de un sistema que ellos mismos ayudaron a edificar.

Lo + leído