| Fecha (todas de 2017) | Nº de veces citada por Urkullu* |
| 4 de octubre | 10 |
| 19 de junio | 7 |
| 21 de septiembre | 7 |
| 10 de octubre | 7 |
| 26 de octubre | 6 |
| 27 de octubre | 5 |
| 25 de octubre | 4 |
| 19 de julio | 3 |
| 20 de septiembre | 2 |
| 1 de octubre | 2 |
| 26 de agosto | 1 |
| 6 de septiembre | 1 |
| 7 de septiembre | 1 |
| 20 de octubre | 1 |
| 21 de octubre | 1 |
| 22 de octubre | 1 |
| 23 de octubre | 1 |
04/10/2017 - IBEX35 - 9.964,90 (-2,85%)
Fue la mayor caída desde el Brexit, en junio de 2016, pero, lo más grave fue que hacía mucho más tiempo aún que nuestra Bolsa no se distanciaba tanto de los europeos. Fue una debacle de origen político y solo española, pues ese mismo día el CAC40 de París cerró plano (-0,08%), y el DAX alemán incluso subió un 0,53%. Por si faltaran evidencias, el día 2, tras el referéndum, el IBEX 35 cayó bastante menos, el 1,21% y el día 3, en medio de aquel “paro de país” en Catalunya que tan vengador puso al rey nocturno, incluso cerró plano (+0,02%).Solo cuando se dicte la sentencia y Urkullu autorice el acceso a los más de 300 documentos de su mediación, que ha puesto a buen recaudo, puede que nos enteremos de si él mismo intentó convencer a Puigdemont para que hiciera una declaración institucional en la noche del mismo día 4 del fiasco bursátil, o fue iniciativa del propio catalán hoy exiliado en Waterloo. Lo cierto es que habló y sus palabras se interpretaron como respuesta a las de Felipe VI, y como bálsamo de fierabrás por el Ibex 35, que respondió recuperando el día 5 casi todo lo perdido en la sesión anterior:05/10/2017 IBEX35 10.214,70 (+2,51%)
Y también alejándose de la tendencia de Europa, pero esta vez en positivo. Ese mismo día 5, el CAC 40 de París cerró con una subida de las menores (+0,30%), y al DAX alemán le tocó estancamiento, terminando con un -0,02%.Por tanto, el móvil de Urkullu, “El testigo perfecto” según Javier Álvarez de La SER, no paró de sonar aquel día 4 de octubre, y por eso repitió esa fecha más veces que ninguna otra, aunque no mencionara ni una sola vez el nombre del principal culpable de tanta alarma: el rey Felipe VI, un autoritario irresponsable y muy de derechas, sin cuyo desprecio amenazante contra la parte más movilizada de una sociedad aún española nada sería igual en este momento, e imposible que fuera peor. A Rajoy, cuando salió de La Moncloa tras la censura de Sánchez, casi le faltó tiempo para informar que, en contra de lo que tantos habíamos pensado, el rey no había sido su pelele, sino todo lo contrario.El tiempo ha pasado desde aquel 4 de octubre y se fue llenando de detalles.En febrero de 2018 los peligrosos habituales pusieron el grito en el cielo hasta conseguir que ARCO ensuciara su currículum, y también la imagen de este país, retirando la obra de Santiago Sierra titulada “Presos políticos en la España contemporánea”, que a partir de ese momento se dedicó a recorrer ambientes menos irrespirables que el de Madrid.En cambio, en febrero de 2019 el Ninot de Felipe VI, del mismo Santiago Sierra y expuesto para su venta con la condición de que sea quemado antes de un año, no ha tenido ni que esperar al cierre de este ARCO para recibir varias ofertas y, según los digitales, ser adjudicada al postor que aceptó cumplir la condición destructiva.Y, lo nunca visto durante los últimos cuarenta años, proliferan en universidades, barrios y pueblos consultas populares para opinar sobre lo que preferimos aquí y ahora, si estrenar una república o seguir en esta monarquía con urnas. En el pueblo donde vivo se celebrará el 6 de abril que ya se acerca.¿Quién resistirá más tiempo sin ser pasto de las llamas, las imaginarias que duelen de verdad o las reales que muchos reiremos?¿El inquilino actual de La Zarzuela o ese Ninot que le hace burla, y que esta vez sí ha ganado el primer asalto a nuestros malditos?Sería de poco dignos seguir esperando a que los catalanes, con lo de su independencia, sigan siendo los únicos que ponen el asunto de la forma de Estado sobre la mesa.No me gustan las discusiones bizantinas en las que tanto se enreda este rey fatal sobre si es más o es menos la ley que la democracia, pero sí tengo claro que quitarle a esta el menor derecho a decidir de todo es lo mismo que ponerle apellidos como el de “orgánica”, aquel que tanto le gustaba al asesino más cruel e insaciable de nuestra historia.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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