Cuando en mis sesiones con jóvenes (@espacio_invisibles) hablo de responsabilidad social, arquean las cejas y se tocan el piercing como si fuera la tecla del traductor simultaneo… Les explico que vivir en comunidad implica una serie de obligaciones, obvias a mi parecer, para ayudar a que el sistema siga girando con todos los beneficios que estamos disfrutando y mejorar; que siempre se puede mejorar.
Les explico que antes que ellos, ha habido mujeres y hombres intrépidos, valientes, que han dado un paso adelante, han salido de la nebulosa del anonimato y han pensado en el bienestar futuro.¡¡ SI!! Esa cosa loca que es ayudar de manera desinteresada sin esperar un beneficio personal. Solo con el empuje de la pasión y la responsabilidad social. “Sembrar para que otros recojan”.
Ahora creéis que habéis inventado el hilo negro y os trabajáis con precisión vuestro perfil cool de mujer comprometida con causas sociales. Sois feministas, os rapáis un costado de la cabeza, no lleváis sujetador y gritáis como poseídas detrás de una pancarta el día 25 de noviembre. La satisfacción va ligada al número de likes de la publicación y no sé hasta qué punto sentís lo que apoyais… ¿Pompas efímeras?
Mis amores…Lo auténtico y agotador era mantener esa lucha personal a lo largo de los años , cuando el entorno no era nada receptivo, cuando tu margen de maniobra medía lo que alcanzaba tu vista, alimentando a tu tribu de churumbeles y con pocas facilidades para compartir tus logros e inquietudes.
Esas mujeronas de antes que lavaban a mano y zurcían calcetines con esmero y una sonrisa acogedora, peinaban a su prole el domingo con colonia y ahogaban sus penas oyendo la radio…
¡Nuestra juventud, debe saber de ellas!
Abrieron veta donde había roca y eso es lo jodido. Para eso hay que tener muchos arrestos y mucha necesidad de romper sin medir las consecuencias.
Salían a la calle a gritar alto, abrigadas con la adrenalina del momento sin saber si volverían a casa. Sudaban cada mm que avanzaban. Tener criterio, opinión y discrepar con las normas impuestas, significaba estar marcada. En muchas ocasiones por tu familia…
Vamos, que si hoy podéis viralizar en las redes cada paso que dais como si fuera un ascenso al Himalaya, es por esas heroínas anónimas que se tiraron al vacío sin más seguridad que su amor propio y su responsabilidad social.
Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.