Francisco Silvera

Réquiem otra vez

03 de Marzo de 2026
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Lágrimas. Réquiem otra vez

Fuente de belleza perturbadora es la inteligencia aplicada al crimen, repugna en sí pero ¿qué gusano excava en las almas muertas de estos desgraciados que ni pueden ver? La guerra como instrumento sólo es vileza de cobardes, tipos que no van a la batalla y se sienten hombres con la sangre de los otros. Dios no existe, por fortuna para ellos.

Qué odioso mundo nos ha tocado vivir. Hay un principio de infantilidad, macabra, en Netanyahu, verdadero artífice (¡sabe Yahvé cómo!) de toda esta flatulencia bélica en Irán y su entorno, dice el tío que la consecuencia será la paz... la paz de los muertos, pero generaciones enteras se están conjurando ahora en una venganza contra Israel que, más pronto que tarde, hará la vida imposible en la zona. Pensar que las hijas, los maridos, padres, madres, hermanos, hijos, recogerán los miembros amputados de sus muertos y olvidarán todo para someterse a la voluntad de esta gentuza elegida por Dios (hablo de los asesinos sionistas que gobiernan, no de judíos ni de israelíes), es ser muy tonto o tan canalla como para aspirar a una guerra permanente hasta la erradicación total del enemigo.

Por enésima vez sostengo, sin ínfulas de idiota, que la guerra debe ser prohibida como lo es la agresión gratuita en el ámbito de cualquier Estado de Derecho, es decir, que quien la ejerza deba rendir cuentas en una instancia superior a la del Estado (o lo que sea), salvo, como en la vida civil, la defensa propia. No sé si se han percatado de que matar a un tío porque podría violarte es delito penal, defenderse de sus agresiones es argumentable en un juicio. Hemos entrado en una dinámica internacional abyecta en la que la prevención, la estrategia, golpear antes, han sustituido cualquier clase de diplomacia, de relación internacional.

Normalizar esta violencia es confiar estúpidamente en que sólo la pueden ejercer los buenos, como en las películas... ¿cómo justificar esto ante ochenta millones de iraníes, o ante las familias de las cerca de doscientas niñas muertas en la escuela bombardeada? Los mismos que matan para defender a sus hijas, no entienden que los otros también son madres e hijos. Ciegos.

Cuánto hace que Irán, Afganistán, pero también Arabia Saudí, Baréin, los Emiratos... iba a decir que deberían haber estado obligados al respeto de los Derechos Humanos usando la economía para forzarlos, pero para qué: aquí sólo vence el capital, el dinero, nada importa a estos monstruos más que el dinero disfrazado de orden internacional. Todo mentira, la Europa de la Ilustración, en vez de aprender de sus errores racistas, ha exportado lo peor en forma de molicie y lujo; la socialdemocracia, ese invento forzado por los desastres de la II Guerra Mundial pero también, no lo olvidemos, por la amenaza de las izquierdas, en vez de ser impuesta como condición para el negocio se hizo fuerte dentro mientras alimentaba la explotación brutal fuera... ahora paga las consecuencias.

Si Trump y Netanyahu no tienen otra forma de imponer “orden” que asesinando fuera de toda Ley, es que no merecen la responsabilidad de gobernar... Esto, en realidad, ya lo sabemos, son un peligro para la Humanidad porque no les importa arriesgarlo todo para conseguir sus objetivos. Pobres iraníes con ese Gobierno que lejos de mirar el bien común generará agresiones, muertos y más guerra en una supuesta autodefensa que no es más que la misma locura previa, pobres israelíes, pobres... todos; deberían ser responsables estos gobernantes incapaces, locos, sin la menor empatía hacia nada que no sea su egolatría maximalista patriotera, la peor basura.

Qué difícil es no caer en melancolías estos días de muerte y barbarie; cuando se abre esta espiral, quién la cierra; dónde está la esperanza, cuando los entusiastas, los aspirantes a ser la Historia juegan a dioses siendo sólo mierdas de la peor estofa, qué podemos hacer. La dignidad ya no existe, sólo el sometimiento a la violencia extrema ultra por nuestro propio bien, dicen, aunque no lo entendamos. La fortuna infinita que cuesta todo esto, y que no se puede usar para paliar las carencias de buena parte de la Humanidad, ¿a dónde va a parar? ¿Qué manos manchadas de vísceras reventadas recogen el beneficio?

La pérdida de objetivos, el nihilismo fruto de vaciar el progresismo, la ilustración, los Derechos Universales, la Sanidad y la Educación, la redistribución no como objetivos totalitarios sino como freno necesario a la desmedida avaricia neoliberal, traen esta sed de sangre otra vez a las calles. Sólo usted, cada persona, una a una, podemos ayudar negándonos a colaborar ideológicamente con esta panda de salvajes iletrados; no sea usted su fundamento, lo pagarán sus hijas, sus hijos.

 

 

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