Presentimiento
Cuando las ganas aprietan, la prudencia se desvanece.*****Ni contigo, ni sin titienen mis males remedio.Contigo porque, me matas,sin ti porque, yo me muero.EMILIO JOSÉ. CANTAUTOR.
El día 11 de noviembre, viendo la euforia desatada en las redes sociales por algunos de los votantes de Podemos, puse un twit en el que explicaba mis dudas ante el acuerdo. Primero porque, después de casi veinticinco años en el gobierno, el balance del PSOEes absolutamente negativo para la ciudadanía: recortes de derechos, privatizaciones de empresas y servicios públicos, reformas laborales que han llevado a la situación de precariedad social actual y de pensiones que han puesto en jaque la vejez de los que ahora son ya mayores y en mate, la de todos aquellos que tienen menos de cincuenta años.Nadie cambia de la noche a la mañana y lo que desde 2016 ha sido cerrazón, palabras gruesas, manipulaciones, desprecios, mentiras y hasta juego sucio (cloacas), no me creo que en doce horas sea confianza, cordialidad, certidumbre, determinación y sobre todo, cambio de modelo.Muchos de mis colegas virtuales me reprocharon mi capacidad para ser un cenizo y para joder la alegría de la gente. A mi también me gusta que me quieran y que me agasajen, pero mi papel en esta coyuntura, desde que tomé la decisión de exponer públicamente mis pensamientos, ideas, temores y percepciones, es la de intentar hacer pensar a quiénes tengo la enorme suerte de que todas las semanas leen mis artículos. Claro que me gustaría que todo fuera sobre ruedas y que en dos meses tuviéramos un gobierno que subiera el salario mínimo hasta los 1.500 euros, que derogara la Ley Mordaza, que acabara con el Concordato, con las reformas laborales que nos han llevado a la situación actual de mendicidad económica, que estableciera una ley de impuestos acorde con el artículo 31 de la tan manida Constitución que tanto dicen amar algunos mientras se pasan sus artículos por el orto (“todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”). Claro que me gustaría que ese gobierno diera orden a la policía y a la Guardia Civil de no intervenir en ningún desahucio mientras se tramitara, con carácter de urgencia, una ley de vivienda que acabara con la especulación y las burbujas inmobiliarias (construcción y arrendamiento). Por supuesto que daría casi lo que fuera porque se estableciera un plan para cercenar en seco las ideologías fascistas en los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y para limpiar la endogamia del Poder Judicial. Y claro que también me gustaría que se acabara con este sistema educativo en el que los niños son lo menos importante y son utilizados como arma de guerra para imponer ideas, para hacer de ella un jugoso negocio con la ley de concierto educativo, y sobre todo, para adoctrinarlos en el hijoputismo que ellos llaman liberalismo y ganar futuros adeptos.Pero mi obligación auto impuesta es la de advertir y mostrar que las fuerzas del mal siguen siendo más poderosas que las del voto y que, nuestros deseos, se topan con la realidad y los intereses de esta gentuza que maneja a su antojo las instituciones del estado, que como mínimo, van a intentar que esa negociación fracase y que, si al final se consigue formar gobierno, usarán todos sus medios, que son muchos, para evitar que nada cambie. Y eso nos provocará frustración, recelo, más impotencia y mucho más cabreo. Quiero que seamos conscientes de ello. El cambio con un gobierno de coalición es misión imposible. Y veremos hasta dónde llegan las mejoras.Luego está el tema de conformar una mayoría que sea capaz de respaldar todas esas acciones de gobierno que son tan necesarias para la ciudadanía y que, sin legislación que las sostenga, solo son declaración de intenciones. Y aquí viene uno de los principales problemas en esta España en la que la ignorancia, el ardor patriótico y los mantras repetidos durante los últimos ochenta años, están en constante contraposición con las ideas democráticas, la tolerancia con el distinto y el necesario destino de que cada pueblo que conforma el territorio, sea capaz de decidir, sin la tutela de los demás, sobre su futuro. Llevamos demasiado tiempo soportando un conflicto que parece que a unos y a otros no interesa que se solucione. Siempre he sido partidario de que el pueblo se manifieste a través de los cauces democráticos como es el referéndum. Y siempre he creído que la única forma de saber el estado de fuerzas es mediante la realización de una consulta en Catalunya que deje claro cual es la opinión de los que allí viven. También tengo claro que la negociación debe ser de igual a igual, porque en este tema no puede haber superioridades ni morales, ni nacionales.Siendo la negociación el único camino que puede llevar a la superación de un conflicto que está, a base de mentiras, y de violencia ejercida desde el estado central, enconado. También soy consciente de que una parte de los catalanes no son realistas y que no se van a conformar con una solución que no sea la suya. Y también que hay quién se siente cómodo ante la coyuntura de conflicto eterno. Aquello que veíamos en Euskadi de “contra ETA vivíamos mejor”, se ha convertido en “Contra Catalunya y contra España, se vive mejor”. Y eso es algo que hay que tener siempre presente. Como lo es que en una negociación nadie puede imponer nada, no se pueden establecer líneas rojas y hay que estar dispuesto a ceder. Lo contrario no solo no solucionará el conflicto, sino que lo agrandará, como ha venido pasando hasta ahora.Decía el otro día, mi amigo, el gran actor Patxi Freitez que en ERC tendrían que estar locos para no subirse al tren del pacto PSOE-PODEMOS. Y es posible. Pero ERC es un partido de la misma izquierda que el PSOE, de los que se sienten mejor en una mesa de empresarios que en una de obreros. Es el partido de izquierdas de esa clase que se auto denomina “Clase media” cuyos principios morales son laxos y dependientes del bolsillo del contrario. Alejados, por tanto, de esas ideas de justicia social que presenta el programa de Podemos. Sin embargo, hace bien Esquerra en apostar, como condición para el apoyo de un gobierno de coalición, por la firma de una mesa de negociación.Y aquí está otro de los peligros que comentaba el otro día en mi tuit. ¿Somos conscientes de que cualquier negociación con ERC, será interpretada por la carcunda periodística y los sacristanes del régimen, y, como consecuencia, por todos los feligreses televisivos del ardor guerrero, como una cesión incondicional y que de no prosperar el gobierno y vernos abocados de nuevo a otras elecciones serán vitaminas para la Extrema Derecha fascista? ¿Somos conscientes de que un nuevo fracaso en las negociaciones aupará hasta el gobierno a los intransigentes que creen que la libertad consiste en imponer siempre sus barbaridades éticas?Necesitamos un cambio de modelo más que el aire que respiramos. Sin embargo creo que este pacto es una trampa para ratones. La situación a la que nos ha llevado la carcunda en su empeño por cabrear a los catalanes es de difícil solución. Y más cuando la calle va por libre y no es controlada por ninguna de las formaciones que se presentan a las elecciones (a pesar de lo que diga la policía y la Audiencia Nacional). Este hijoputismo despiadado que se empeña en dejar pobres y cadáveres en las cunetas es el motor del inconformismo que mueve tanto al que vota fascismo como castigo, como a quienes apostamos por un mundo más justo, igualitario y humano. Si yo fuera Pablo Iglesias (afortunadamente no lo soy) jamás habría intentado entrar en un gobierno con el PSOE. Si el gobierno triunfa, los méritos serán del vendehumos Pedro Sanchez.Si fracasa será culpa suya. Y tal y como está la situación, quiénes crean que es posible darle la vuelta al Régimen con un gobierno de coalición es como quién cree que con lejía se cura el cáncer, un asidero a un clavo ardiendo porque aún desconfían que haya otro suelo más estable debajo. Es necesario componer un gobierno del PSOE para parar el fascismo, pero yo me hubiera ido después a la oposición. Si el vendehumos reacciona y se comporta como debiera, ahí están los diputados de Unidos Podemos y confluencias para apoyarlo. Si se sigue comportando como lo que son, un partido más de este hijoputismo especulativo, desde el gobierno tragas sapos. Si votas en contra, le das alas al fascismo. Si aceptas las trágalas, cabreas a los tuyos. Este empeño traerá tiempos peores. Tiempos de decepción y de más cabreo.Bienvenidos sean los cambios, si los hubiera. De momento, parar a los fascistas sería un pequeño paso para el futuro gobierno y un gran paso para la humanidad.Salud, feminismo, república y más escuelas públicas y laicas.