Antonio Aguado Sánchez

Por un FRENTE ÁMPLIO que evite un gobierno del PP y Vox (1)

26 de Abril de 2026
Actualizado a las 11:07h
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El franquismo reescrito: libertad para negar la dictadura

Desde el franquismo y hasta la actualidad la derecha ha tenido el poder, a través de los apoyos de los poderes fácticos: Iglesia, el elitista y ultraconservador Poder Judicial (para que la Justicia sea realmente democrática tendría que emanar del pueblo), fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado (según estadísticas del INE, el 47 % de los militares y policías son simpatizantes de Vox, esto sin contar con los que simpatizan con el PP), grandes empresas sobre todo las del Ibex y muchos de los medios más importantes de comunicación.

O sea, lo único que le falta al PP y a Vox es ostentar el Gobierno y poder disponer del BOE. Sin duda, de conseguirlo, nuestro país sufrirá un retroceso abismal y de incalculables consecuencias. Para que eso no ocurra, la mejor de las fórmulas es la de crear un FRENTE ÁMPLIO, teniendo como modelo el que se constituyó en Uruguay y que propició la llegada y ostentación de la Presidencia (marzo 2010- marzo 2015), del integro y entrañable Pepe Mujica.

Las políticas que desarrolló de mayor libertad y justicia social a favor de la clase media y sobre todo la trabajadora y fundamentalmente, de los más humildes y vulnerables, fue todo un referente a imitar por los diversos países de la zona. Pudo hacerlo, apoyándose en un FRENTE ÁMPLIO, de organizaciones políticas de izquierda y progresistas.

Ese es el modelo que tendríamos que aplicar en nuestro país, en la seguridad de que, si se logra, evitaremos la formación de un gobierno del PP y Vox. Por supuesto, esto no es suficiente y es que, lo más importante es ilusionar y motivar a la mayoría social que configura la sociedad española. En este sentido,  se hace necesario contar con un proyecto y/o programa electoral, que fundamentalmente contemple más libertad y justicia social, en favor de la case media y trabajadora y de ésta sobre todo de los más humildes y desfavorecidos.

En materia de libertad. Por la regeneración democrática. Pedro Sánchez en varias ocasiones expresó que España es una democracia plena. Pero como se ha podido comprobar eso no era (ni es) así. Desde las “cloacas del Estado”, se estuvo haciendo una campaña vil, burda y detractora en contra de Podemos en general y de Pablo Iglesia y Juan Carlos Monedero en particular.

Ocurrió lo mismo con Compromis y de quien fue vicepresidenta de la Generalitat Valenciana Mónica Oltra. El caso de Alberto Rodríguez ha sido de los más graves sucedidos hasta la actualidad, pues la presidenta del Congreso Meritxell  Batet en connivencia con el Tribunal Supremo, sin motivo aparente le retiró el acta de diputado.

Sin embargo, Pedro Sánchez cambió de percepción, cuando burdamente la reaccionaria derecha extrema del PP y fascista extrema derecha de Vox, con el apoyo del Poder Judicial y fundamentalmente del juez Juan Carlos Peinado García que ha venido instruyendo un caso a su esposa Begoña Gómez de hipotética corrupción y como se está demostrando, sin que al respecto no exista ningún indicio ni evidencia. Pero el afán de protagonismo del tal juez Peinado no tiene límites.

Al principio le afectó mucho a Pedro Sánchez, hasta el extremo de tomarse cinco días de reflexión entre el 24 y 29 de abril del 2024, para saber si merecía la pena continuar. Evidentemente esto no es lo que quería la derecha reaccionaria, que acrecentaron su oposición con todo tipo de bulos, tratando de que dimitiera. Al final afortunadamente no lo hizo y se hizo una autocensura por no haberle hecho frente en su momento y como se merecía a los tantos bulos vertidos contra él y su esposa.

Sería un auténtico despropósito dejar aunque sea un resquicio de oportunidad  al PP y Vox, para que en las próximas elecciones generales puedan formar gobierno. Los daños que causarían (podrían fijar el rumbo del país), seria de incalculables consecuencias. Para que no ocurra, seria cuestión de apelar a la responsabilidad de todas las organizaciones políticas de izquierda y progresistas, como así mismo las nacionalistas para que lleguen a un acuerdo de unidad en torno a un FRENTE ÁMPLIO.

Este de forma homogénea, tendría que presentarse en las 52 circunscripciones provinciales. Gabriel Rufian ha venido instando y defendiendo la tan necesaria unidad de la izquierda, progresistas y nacionalistas. Sin embargo, según parece, lo que propone es que, en cada provincia, para que no se disperse el voto sólo se presente, la organización política de izquierda, progresista o nacionalista que tenga más arraigo y apoyos, obviando que se haga mediante un FRENTE ÁMPLIO, que, las aglutine a todas ellas. Esto es esencial con relación a las elecciones generales.

La fórmula de presentación exclusivamente de la opción de más arraigo y apoyo, si se tendría que tener en cuenta para las elecciones autonómicas y municipales, pues éstas, aunque disponen  del gobierno en sus respectivos ámbitos, pero no tienen la potestad de fijar el rumbo y gobernar al conjunto del país.

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