Las élites mundiales estan formadas por una serie de sociópatas endiosados que ven a la humanidad como a cosas descartables, de usar y tirar, como mucho animales a su servicio, para su consumo, para su uso y disfrute.
No somos conscientes de hasta que punto las oligarquías y los poderes fácticos nos han deshumanizado, mientras seguimos viendo como humanos a auténticos monstruos.
Donald Trump, Netanyahu, Elon Musk, y muchos más que no pueden ser considerados humanos porque no tienen humanidad, ni empatía, ni ética o valores.
Hemos permitido que los zorros vigilen el gallinero, que lobos feroces tengan nuestras vidas y la de nuestros hijos en sus manos.
La lista Epstein es una lista de monstruos hecha por un monstruo, un listado de pedófilos hecha por un pedófilo. Una de las muchas listas que no conocemos, ni conoceremos, solo conocemos la punta del iceberg de la barbarie.
Es difícil para las personas normales entender que existe una élite económica que no ve a personas cuando nos mira, no nos ve como seres humanos, aún menos como a iguales, para ellos somos sus inferiores, cuesta trabajo asimilarlo, pero es la realidad.
Hasta que la clase trabajadora recupere la conciencia de clase, la clase dominante, los sociópatas e inhumanos no tienen nada que temer, podrán seguir pisándonos como a gusanos.
Los archivos Epstein también prueban que ninguna cantidad de evidencia va a convencer a un tonto empeñado en creer las mentiras del amo, que algunos no son ciegos pero no quieren ver.
Al frente de los EEUU, la potencia militar más poderosa, agresiva y peligrosa de la historia, hay un ser como Donald Trump.
El hombre naranja más preocupado por su pelo que por las personas, el anciano senil que no controla sus esfínteres, el monstruo que aparece en una lista de pedófilos, el presidente que no sabe ni localizar en un mapa los países que bombardean, y que además es un maleducado misógino que insulta a todo el mundo queriendo dar lecciones cuando es un ignorante que no sabe de casi nada.