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Medio siglo desde 1976

07 de Enero de 2026
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Medio siglo desde 1976

Hace unos días que terminé de ver la miniserie " Anatomía de un instante". Basada en una obra de Javier Cercas narra los orígenes y las causas del Golpe de Estado en un ya muy lejano 1981. Se centra en realidad en tres figuras clave que permanecieron sentadas mientras un grupo de guardias civiles asaltaba el Congreso. Me refiero a Santiago Carrillo por entonces secretario general del PCE, al general Gutiérrez Mellado vicepresidente primero del gobierno y al que había sido presidente durante los años cruciales de la Transición, Adolfo Suárez. La serie de 4 capítulos es muy entretenida que es lo que se busca en la televisión. Y todavía más, las interpretaciones de los tres personajes mencionados son sencillamente magistrales. No se la pierdan.

Naturalmente una miniserie no puede ser un ensayo riguroso de un periodo tan complejo como la Transición en cuyo rumbo influyeron desde recuerdos individuales de la Guerra Civil hasta aspiraciones y ambiciones personales, desde injerencias extranjeras hasta las mezquindades y diversiones de los procuradores en Cortes franquistas.¿ Se imaginan compaginar en un mismo país a Jaime Milans del Bosch militar sublevado en 1936 y combatiente de la División Azul en Rusia con Santiago Carrillo acusado de la masacre de Paracuellos? Un lío realmente muy enrevesado y extremadamente difícil de resolver. Pudo terminar mal. Afortunadamente no fue así, pero como Wellington dijo refiriéndose a su victoria en Waterloo, "fue por poco".

Por eso, cuando el presidente más feminista, sostenible y progresista de nuestra historia, me refiero claro a Pedro Sánchez, se propuso conmemorar el pasado año 2025 los "50 años de España en libertad", se equivocó lamentablemente.  El año decisivo no fue 1975 sino 1976. Dejando aparte que celebrar la muerte de alguien, aunque se tratase de un dictador, siempre me ha parecido de muy mal gusto, al fallecimiento de Franco el aparato franquista, aunque obsoleto, estaba intacto y detentaba todos los resortes del poder. Y sin embargo, al finalizar 1976 todo había cambiado. Aprobada el 18 de noviembre de 1976 por las Cortes franquistas y sometida a referéndum el 15 de diciembre ( casi un 95% de votos a favor) la Ley para la Reforma Política significaba realmente el fin del régimen y el comienzo de una nueva etapa que, desde luego, no fue nada fácil.

Todo ello es bien conocido y lo cuenta la serie. Adolfo Suárez tuvo que mentir en diversas ocasiones y es por ello que se ganó la animadversión de buena parte del Ejército. Pero sus marrullerías se apoyaban en razones de Estado  ( podrían ser aprobadas por Maquiavelo) a diferencia de nuestro Pedro Sánchez actual, cuyas mentiras responden únicamente a un interés personal, lo cual es propio de tiranos. Adolfo Suárez, Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo hubieron de navegar en aguas muy turbulentas y es por ello que fueron tildados de felones y traidores, pero menuda diferencia entre aquellos políticos que procuraban resolver problemas y los actuales, que no sólo no resuelven ninguno sino que se los inventan para ofrecerse como solución y de paso aumentar su patrimonio.

En lo que considero que la serie se queda un tanto coja es en pasar demasiado superficialmente por los continuos asesinatos de la ETA. Centenares de muertos ensangrentaron unos años de ilusión. Militares, policías y guardias civiles eran asesinados a diario poniendo en grave riesgo la convivencia de todos los españoles además de destrozar muchas familias inocentes en nombre de no se sabe muy bien qué paraíso patriótico ¿el de las metralletas?. La ETA fue, en mi modesta opinión, el mayor peligro para la incipiente democracia española y la expresión depurada y violenta de las más rancias ideas de los ambientes clericales del Pais Vasco. De hecho, gracias al terrorismo, la ideología nacionalista alcanzó una total hegemonía en aquellas tierras. Para que luego digan que la violencia no lleva a ningún sitio. No creo engañarme si digo que, sin la ETA, jamás se hubiese producido el 23-F.

Y para finalizar este pequeño recuerdo de 1976 que no se si celebraremos como se merece, mencionar que en la serie casi nada se dice del PSOE, al parecer el partido que más ayuda tuvo del exterior especialmente gracias al apoyo logístico del SPD alemán. Creo recordar que el PSOE optó por abstenerse en el referéndum de la Ley de Reforma Política de 1976. Tal vez lo hicieron temiendo que, en un futuro, todavía muy lejano, ¿tal vez 50 años? algunos colegas se aprovecharían obscenamente de las debilidades del nuevo régimen para corromperse y dejar por los suelos la credibilidad del partido. Es una hipótesis.

 

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