EL PP quiere ganar las elecciones en 2027 y pretende engañar a los propietarios de vehículos sin etiqueta medioambiental anunciando a bombo y platillo que va a autorizar la circulación de estos vehículos mientras se cumplan los límites europeos de calidad del aire, pero no nos quedemos en el titular y analicemos la situación porque la noticia tiene trampa.
En la actualidad, la normativa de calidad del aire del Real Decreto 102/2011 establece los siguientes niveles de NO2:
- Límite anual NO2: 40 µg/m³.
- Límite horario: 200 µg/m³, pero con una flexibilidad mayor de hasta 18 superaciones anuales permitidas.
También es cierto que Madrid lleva cumpliendo esos límites anuales desde 2022 como se puede ver en los datos siguientes y que están disponibles en el portal de calidad del aire del Ayuntamiento de Madrid:
- 2019: Fue el año con niveles más altos. Plaza Elíptica registró 53 y Escuelas Aguirre 51, superando ampliamente el límite. Plaza de España se situó justo en el límite con 40.
- 2020-2021: Solo Plaza Elíptica continuó superando el límite, registrando 41 en ambos años.
- 2022: Esta estación se situó exactamente en el límite de 40, mientras que el resto de la red se mantuvo por debajo.
- 2023-2025: Se consolidó el cumplimiento normativo. Plaza Elíptica bajó a 36 en 2023 y se estabilizó en 31 durante 2024 y 2025
Sin embargo, la Unión Europea quiere endurecer estos límites. Según la directiva 2024/2881, los niveles a partir de 2030 se endurecerán para, supuestamente, mejorar la salud. Evidentemente, los estados están obligados transponer esa directiva en el plazo máximo de dos años que expiran a finales de 2026. A continuación, indico los niveles definitivos fijados por la nueva normativa:
- Límite anual: 20 µg/m³ (media de un año civil).
- Límite diario: 50 µg/m³, el cual no podrá superarse más de 18 veces por año civil.
- Límite horario: 200 µg/m³, el cual no podrá superarse más de 3 veces por año civil.
El Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, el famoso MITECO, autor de la ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética que es la culpable de las ZBE en los municipios de más de 50 000 habitantes, está tramitando un nuevo Real Decreto que sustituirá al Real Decreto 102/2011 para efectuar esta transposición de modo ordenado antes de que expire el plazo citado. Es importante destacar que el Proyecto de Real Decreto español realiza una transposición literal de estos valores europeos, asumiendo el escenario de reducción del 50 % de los límites actuales, a más tardar para el año 2030. ¿A alguien le suena esa fecha?
Como podrá suponer el lector, el nuevo límite de 20 µg/m³ para 2030 es tan restrictivo que podría situar a la práctica totalidad del territorio nacional en un escenario de incumplimiento estructural. Ciudades como Madrid, que lleva cumpliendo la normativa desde 2022, o Barcelona tendrán serias dificultades para alcanzar los nuevos objetivos sin restricciones de tráfico generalizadas y eso es justo lo que se pretende porque el objetivo “satánico” es que no tengas coche, vayas en bicicleta o en patinete y que no te muevas de tu ciudad de quince minutos. Esto no va de emisiones, ni de coche eléctrico porque, como ya ha dicho Pere Navarro, director de la DGT y que ya va a calzón quitado: “Al centro la ciudad no vas a ir ni en eléctrico, ni en diésel, ni cero emisiones, vas a ir con transporte público y si tienes prisa tienes la alternativa del taxi, del Uber, del Cabify.” y nuestro “querido” alcalde ha decidido que no va a ser solo al centro porque el es más chulo que nadie, y eso lo quiere extender a toda la ciudad. Martínez Almeida y Borja Carabante tampoco se cortan un pelo. En el caso del alcalde, afirma orgulloso que su objetivo es ampliar el SER (estacionamiento regulado) a veintidós nuevos barrios lo que, de facto, prohíbe la circulación de los vehículos sin etiqueta medioambiental ya que solo estarán autorizados para aparcar en su barrio, mientras Carabante confirma que la ZBE es innegociable.
Por si esto lo anterior no os parece suficiente, a largo plazo se busca la armonización progresiva con la recomendación de la OMS de 10 µg/m³ de NO2 para el año 2050. La OMS, esa organización que es privada y cuyos miembros nadie ha votado, pretende decidir por nosotros.
En conclusión, este supuesto “buenismo” del Ayuntamiento de Madrid no es más que una cortina de humo para que no veas el fuego, un fuego que viene arrasando todo a su paso para que vayamos, poco a poco, perdiendo las libertades que tantos años costó conquistar y que se van aniquilando poco a poco. Somos ranas cociéndonos poco a poco hasta que ya no podamos salir. Esta noticia es un dardo envenenado para que dejemos de luchar, para que pensemos que hemos ganado la batalla, pero no es así, queda un largo camino por recorrer y ahora que se ve que temen perder las elecciones es el momento de presionar para seguir avanzando porque no vamos a tirar la toalla.
No queremos una moratoria indefinida que se extinga de forma automática si alguna de las 24 estaciones de la red de calidad del aire madrileña rebasa los valores límite de dióxido de nitrógeno fijados por la Unión Europea porque ese supuesto va a suceder a muy corto plazo. Los madrileños, dueños de vehículos sin etiqueta medioambiental, queremos seguir circulando por nuestra ciudad SIEMPRE y también queremos que los que viven en la Comunidad de Madrid y trabajan en la capital puedan entrar, al menos, al exterior de la M30, así como que cualquier persona que tenga que venir a la ciudad a un hospital, a atender a un familiar o por cualquier otro motivo ineludible, lo pueda hacer con su vehículo sin etiqueta sin tener que pagar una “mordida” de 200 euros. No a la ZBE en todo Madrid, no a Madrid 360, no a las noticias trampa.