La indecencia del presidente del Partido Popular Alberto Núñez Feijóo parece no tener límites. Como si no fuera poco haber sido durante bastante tiempo amigo del narcotraficante Marcial Dorado, que tanto daño hizo a miles de jóvenes en Galicia durante las décadas de los años 80 y 90 del siglo pasado. Fue una tragedia extendida por toda la comunidad gallega. Espontáneamente se organizaron sus padres y fundamentalmente las madres, que le hicieron frente a esa situación y lograron que varios narcotraficantes fueran juzgados y sentenciados a muchos años de prisión, como ocurrió con los 18 a los que fue condenado Marcial Dorado.
Feijóo está al frente del partido político probablemente más corrupto de Europa, el que ha estado ganando elecciones en modo dopaje, con tanto dinero que el PP empleaba en la campañas electorales. Esto le hacía tener ventajas ante los demás partidos políticos. En este sentido, el Partido Popular ha protagonizado muchos casos, todos muy graves y destacando: Lezo, Púnica, Taula, Kitchen (se fraguó en el 2013 usando a través del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz a la “policía patriótica” en contra de las demás organizaciones políticas de izquierda y nacionalistas).
Ocurrió lo mismo con el caso Montoro, cuando estando al frente del Ministerio de Hacienda Cristóbal Montoro, se dedicó a hacer leyes a la carta en favor de las empresas. Esto ha salido a relucir recientemente y por su gravedad (probablemente el caso de corrupción más grave hasta ahora cometido), es de esperar que no quede en la impunidad. El caso Gurtell fue el detonante, que propició el voto de censura del PSOE al gobierno de Mariano Rajoy (éste aparece en los papeles del principal protagonista Luís Bárcenas, como M. Rajoy e inexplicablemente, todavía no ha sido imputado y mucho menos condenado), el 1 de junio del 2018. Al prosperar, pasó a ocupar la Presidencia del Gobierno Pedro Sánchez.
Aunque aparentemente no sean casos de corrupción, pero si reviste una gran gravedad lo sucedido con las 230 personas fallecidas como consecuencia de la Dana ocurrida en Valencia el 29 de octubre del 2024. Estamos contemplando que indecentemente, Feijóo está cubriendo al máximo responsable de esta muy lamentable tragedia al que por ese entonces era el presidente de la Generalidad Valenciana Carlos Mazón. Éste sigue como diputado de las Cortes Valencianas y ha pasado a disponer de una oficina como expresidente, en su ciudad de Alicante y para no hacer nada, dispone de dos asesores (uno de ellos su anterior jefe de gabinete de la Presidencia y máximo compinche con todo lo sucedido José Manuel Cuenca), secretaria, coche con chofer y un guarda de seguridad.
Incomprensiblemente los cargos institucionales electos, no pueden ser revocados por las organizaciones políticas por los que se presentan, cuando con toda seguridad si no fueran por éstas no saldrían elegidos. Pero al menos Feijóo, debería exigir su dimisión. Sin embargo, el cargo orgánico o interno del PP que ostenta cómo presidente del Partido Popular de Valencia, si por parte de Feijóo tuviera sensibilidad hacia las víctimas y voluntad política, se lo podría quitar e incluso por tenerlo merecido, debería ser expulsado como militante del PP. Sin embargo, Feijóo al respecto, esta haciendo lo contrario y con todos los apoyos que le viene dando, su involucración le hace al menos connivente con lo sucedido.
En el caso del alcalde de Badalona Xavier García Albiol, también se ha visto como Feijóo públicamente le ha defendido con arreglo a la infame y vil gestión que, realizó expulsando de sus asentamientos de un instituto que llevaba varios años cerrado y abandonado, a 400 migrantes que pernoctaban en su interior. Sin ninguna contemplación y mucho menos, sin darles otra opción habitacional, les echó a la calle y la gran mayoría quedaron en la intemperie, sin importarle las inclemencias del tiempo que tendrían que soportar.
¡Menudo personaje!. Lo malo, es que con el PP ganó la alcaldía de Badalona por mayoría absoluta. Con toda probabilidad, gran parte de sus votantes, serán “buenos católicos” (posiblemente él también), pero se olvidan de predicar con el ejemplo: “dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento y vestir al desnudo”. Es evidente que con el apoyo que con “gran autoridad moral”, le presta Feijóo el indecente de Albiol se sentirá muy protegido, para seguir practicando estas políticas reaccionarias por racistas y discriminatorias en contra de personas muy humildes y vulnerables.
Pensar que esta es una de las tantas políticas reaccionarias que, viene practicando el Partido Popular donde quiera que gobiernan y lo peor, es que, de seguir así y con la izquierda otra vez más, dividida como va a ocurrir en las próximas elecciones autonómicas en Aragón (no aprendieron del ejemplo muy positivo de unidad producido en Extremadura ) y en caso de que llegen a gobernar con la reaccionaria extrema derecha de Vox, la situación se agravará mucho más.