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La influencia judía en mi planeta

08 de Septiembre de 2026
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La influencia judía en mi planeta

Todos sabemos que, el cristianismo, es la doctrina que enseño un hombre, que fue llamado Jesús, y después Cristo (o Jesucristo). ¿Cómo se puede afirmar que tal maestro existió? Porque nos llegó su doctrina. ¿Qué sentido tiene negar su existencia si su obra permanece? Su ejemplo sigue ahí, disponible para todo aquel que lo quiera imitar. Entretenerse en averiguar quién lo dictó, dónde y cuando ¿No es como buscar al que te ha disparado en vez de buscar al médico?

¿Y qué es lo que enseñaba ese hombre? Pues básicamente podría resumirse en una frase: "No hagas a los demás aquello que no te gustaría que los demás te hicieran". Él aseguraba que, respetando esa sencilla regla, todo el mundo se podía salvar.

Muchos dicen que era judío pero no pudo serlo, porque pensaba que todos los humanos merecen el mismo respeto, y eso es lo más opuesto a pensar "Somos los elegidos", que es lo que piensan los judíos (Aunque no puedan sentirlo). Tanto éxito tuvo su propuesta, que éstos, temiendo perder sus privilegios, infiltraron el incipiente movimiento cristiano, con la intención de confundir a los que se iban sumando; y así lograron, corrompiendo a los organizadores de los primeros concilios, que se fundieran en un mismo libro cristianismo y judaísmo (es decir, agua y aceite), dando lugar al aberrante credo judeo-cristiano que ha llegado hasta nuestros días.

Desde entonces, el mundo cristiano se divide entre los que imitan a Jesús (y no lo adoran) y los que lo adoran (y no lo imitan) pues ¿quién osaría imitar a un dios? Desde entonces hay cristianos idólatras (Lo cual es una contradicción). La puntilla la puso Teodosio al imponer el judeo-cristianismo como religión oficial del imperio romano. Así facilitó, a los adoradores de Jesús, la justificación que necesitaban para masacrar a los imitadores de Jesús (Buen ejemplo fue Arrio, acusado de hereje por defender la naturaleza humana de Jesús, es decir, por defender que tu y yo podemos hacer tanto como hizo Jesús).

En ese escenario de guerra santa "entre cristianos", aparecieron los musulmanes, proponiendo una visión de Dios más cercana a los arrianos que a los judeo-cristianos (Pues también sostienen que Dios es uno y no trino), siendo la causa de que muchos "cristianos unionistas" prefirieran convertirse al Islam antes que al Credo Niceno (Para ellos, la decisión era, bien estar con aquellos que, considerándose cristianos, eran idólatras; bien estar con aquellos que no adoraban imágenes, aunque no se consideraran cristianos).

Pero lo cierto es que cayeron, de la sartén al fuego, pues los musulmanes también resultaron idólatras, solo que, en vez de adorar a una imagen, adoran a una piedra negra (En inglés: blackrock) y, como los judíos, son partidarios del supremacismo, del servilismo, de la esclavitud, de la sumisión forzada y, por tanto, de la violencia. Particularmente llamativo es el trato que dan a sus mujeres, obligadas a obedecer a los hombres ¿No las dotó Alá de libre albedrío?

Y con la expansión musulmana llegamos a una época (el Renacimiento) en la que un teólogo judeo-cristiano, de nombre Calvino, fomentó la más grande degradación del cristianismo jamás vista, al negar el valor de las obras, y por tanto, de los consejos de Jesús. ¿Cuántas veces dicen los evangelios "haz esto" o "no hagas esto"? ¿Qué sentido tiene si no importa lo que hagas o dejes de hacer? ¿Qué sentido tiene que Jesús dijera "Por sus obras los conocerás"? ¡Para él, eran lo más importante!

Para los calvinistas, todos somos naturalmente corruptos (El famoso pecado original) y nada podemos hacer para escapar de la corrupción salvo tener fe. ¿A quién puede interesar tal propuesta? Obviamente, a todos aquellos que no tienen ninguna intención de dejar de hacer maldades y muy particularmente a los partidarios del supremacismo, del servilismo, de la sumisión forzada, de esclavitud, de la violencia, como Calvino.

Y así es como el supremacismo judío se fue apoderando de todas las ideologías, de todas las creencias, y transformándolas en un nuevo credo que podemos llamar neo-liberalismo, que siguen religiosamente tanto cristianos, como musulmanes, como también ateos. Engañados por Calvino, llegan a creer que ganar dinero es la mejor prueba de que Dios les favorece, de que son los elegidos... Y como no importa cómo se obtenga el dinero (Ya que las obras no cuentan, solo la fe), esos ricos fanáticos que nos gobiernan, piensan que Dios pasará por alto todas las judiadas que hacen (Aunque no puedan sentirlo).

Cualquier parecido con lo que haya podido suceder en La Tierra es pura coincidencia.

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