Francisco Silvera

Fuego en Doñana

27 de Mayo de 2026
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Fuego en Doñana

El fuego de Doñana, no del Membrillo, no de Marismillas, no de Almonte, no de Andalucía, no de España, no ibérico, no europeo, no del mundo, no del Sistema Solar, no... el fuego de Doñana en un país normal debería quemar a don Antonio Sanz, que se ha marcado otro Amama con este asunto, una vez más siendo alevoso y fríamente calculador.

El año pasado el poli bueno y el malo tuvieron suerte de que Andalucía no ardiera como Castilla y León, Galicia o Extremadura, Moreno Bonilla y Sanz, la cara amable y la cara abominable del Gobierno andaluz recién votado; porque cualquiera que viva en el campo, como yo, sabe que existen tres millones de normas para la ciudadanía que no cumple, precisamente, la Administración. Ayer mismo recorrí Las Peñuelas, preparque de Doñana sin cesura con su bosque: cientos de árboles tumbados en el suelo esperando que el azar no provoque una catástrofe. Da igual, sólo hay que ir por carretera en la zona para ver que las cunetas son combustible puro. Los trabajadores no paran de quejarse de sus contratos, incomprensiblemente temporales (da igual que mantengan la plaza) cuando el trabajo mayor y de ahorro es en invierno, menos aviones y más azadón.

Escribo con el incendio “estabilizado” por fin, el día 25 según la Estación Biológica de Doñana (CSIC) se había quemado unas 400 hectáreas, “Una zona de enorme valor ecológico y clave para la biodiversidad”, nidos de águila imperial y “cosas” de ésas. Tres días más tarde siguen siendo sobre 400, misterioso. Sanz no ha parado de decir  que el incendio estaba “confinado”, y miren que he buscado en el glosario de la propia Junta para ver la evolución de los incendios y no sale eso, hay que felicitarle por la innovación, quizá se refiriera a que de Portugal y Sanlúcar no pasaría.

Los incendios se deben a la actividad humana, no hablamos de intencionalidad sino a las estadísticas, que muestran (un cargo del Seprona dixit en una reunión a la que acudí en mi pueblo, exitoso en fuegos) que los naturales puros se producen pero menos. Desde el primer instante Sanz ha intentado desvincular “el hecho biológico” del paso de las hermandades por zonas prohibidas el resto de año; hay que tener voluntad para creérselo. Los técnico llevan años proponiendo que circulen las bestias por los caminos pero que los vehículos transcurran por la playa, porque las rodadas de los tractores han contribuido al atasco en la arena de las máquinas de extinción, apenas se ha podido trabajar en tierra, porque uno de los parques más importantes del mundo no tiene un parque de bomberos propio y especializado.

Sanz ha aparecido para el Plan Romero sin pausa, “Ad mairem gloriam PePi”... lo de Doñana no sólo no le importa sino que se sigue anunciado como fuego de Almonte, como si fuera en un camino más de un extrarradio. Según los técnicos el daño del fuego es importante, porque afecta a las “formaciones vegetales singulares y a hábitats prioritarios de interés comunitario, causa y sustento de la presencia de especies de fauna emblemáticas”. Leo en la red a un trabajador “... tirar de riñones para tapar las vergüenzas de una Administración incompetente e irresponsable”, a un periodista de la televisión pública andaluza: “Arde Doñana, los informativos de Canal Sur le han dedicado hoy 4m 02s, a Zapatero 21m 17s.”, reivindicando pluralidad e independencia... sí, porque el personal trabaja y quiere hacer bien las cosas, estos gestores parasitan, manipulan y doblegan, como hizo a las mujeres de Amama, Sanz debería responder (en realidad Moreno Bonilla) por el primer incendio grave en el Parque Nacional de Doñana en vez de intentar salvar sus votos tradicionalistas con esa romería-locura por excelencia. Para qué necesitamos al fascismo en Agricultura o Medio Ambiente, si éstos ya hacen lo mismo o “mejor”.

 

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