- ¿Un joyero? -preguntaron ambos a la vez--Si, al parecer había oído hablar de los peligros del amianto, y el toda su vida había soldado y trabajado los metales en caliente sobre un ladrillo refractario en base a fibra de amianto y forrado de tela también de amianto, al parecer en joyería siempre se había trabajado así, aseguró que tan resistente al fuego como el amianto no había nada, por eso la mayoría de sus colegas lo seguían utilizando. Le indique como se podía apuntar en la lista de trabajadores postexpuestos y le hicieron rápidamente las pruebas medicas.- ¿Y tenia mesotelioma? -preguntaron.No, pero si un derrame pleural benigno, lo que le supone hacerse un seguimiento medico anual.Pero volvamos a su caso, estoy pensando que seria importante de cara a su familia descartar la posibilidad de que él foco del polvo estuviese allí, para lo que seria necesario realizar algunas mediciones en su casa.-Me haría usted ese favor? -me contestó- pagaré lo que sea.-Por supuesto, -dije dándome cuenta de que yo solito me había vuelto a meter en otro marrón- llevaré el equipo de toma de muestras de la oficina, y por el precio no se preocupe, yo ni puedo cobrar, ni cobraría nunca por este trabajo, el único coste será el del laboratorio que dependerá del numero de muestras.Quedamos para el día siguiente por la tarde, cuando llegué a su casa me quedé impresionado mas de quinientos metros cuadrados en el centro de Madrid, su consulta consistía en una sala de espera y un despacho forrado de madera, totalmente abarrotado de libros, diplomas, adornos, incluido un gran aparato de rayos X, que según me dijo había dado de baja desde hacia 15 años, pero que seguía allí porque le suponía un problema deshacerse de el por tratarse de residuos radiactivos.En la casa estaban el y su mujer, les pedí por favor que me esperasen en el salón mientras yo me ponía el mono desechable y la mascarilla, al ver sus gestos de extrañeza, les dije que era equivalente a su bata blanca, parece que lo entendieron, inicié la toma de muestras ambientales por su despacho y la sala de espera, después en el salón y por último en los dormitorios, muchas mas muestras de las que yo me esperaba.Cuando terminé me quité la ropa protectora, la introduje en mi bolsa de residuos y nos sentamos a tomar un café, que nos sirvió una mujer muy mayor vestida con uniforme de doncella, otra cosa que me asombró, lógicamente me preguntaron que cuanto podían tardar los resultados, les comenté que aproximadamente una semana y me dijeron que, después de la conversación del día anterior, les iban a realizar en el hospital pruebas a toda la familia incluida la empleada de hogar que llevaba con ellos un montón de años, me pareció perfecto, aunque pensé ojalá todos los mortales pudiéramos disponer de tal privilegio, así si el foco de contaminación estaba en su casa en breve tendríamos dos parámetros que nos asegurase la presencia o no de amianto.Al día siguiente, a media mañana, me llamó.-Gracias a Dios -me dijo- nadie de la familia tiene el mínimo síntoma, no así la Rafi que a falta de nuevas pruebas podría tener algún problema pulmonar por lo que se quedará en el hospital un par de días.Cuando me llegaron los resultados de las tomas de muestras me quede sin habla, en el despacho las fibras por cm3 estaban en torno trescientas veces el valor limite admisible, en la sala de espera cerca de doscientas veces y en el resto de la casa valores dispersos que iban disminuyendo sensiblemente según te separabas de la zona de consulta, -Joder, estoy en el mayor foco de amianto friable que he conocido directa o indirectamente– dije en voz alta.Inmediatamente le llamé y le puse al corriente de la situación, alarmado me preguntó por las posibles soluciones.-Para empezar -le dije- salir inmediatamente de esa casa, irse a vivir a cualquier sitio, después ponerse en contacto con una empresa especializada en desamiantado y encontrar el foco y una vez encontrado eliminarle, limpiar de fibras toda la casa, y volver a medir hasta que este totalmente limpia de amianto.No pusieron ninguna pega, me dijeron que tenían un chalé en La Moraleja que solo usaban en verano y que al día siguiente se irían a vivir allí, y me pidió encarecidamente, que le ayudase en las gestiones.Encontramos rápidamente una empresa especialista, que selló la vivienda tanto al exterior como la zona de la consulta, con el consiguiente revuelo de los vecinos sobretodo al ver a varios trabajadores con las mascarillas y el mono de protección integral, se comenzaron los tramites administrativos de aprobación del correspondiente plan de trabajo con amianto, algo que conseguí, utilizando todas las influencias posibles.
Así que, en el increíble plazo de un mes, al fin entramos con nuestros buzos a la vivienda del doctor, después de una inspección visual en el despacho, rápidamente encontramos el foco, los radiadores de calefacción eran antiguos de hierro fundido, había dos uno debajo de cada ventana, empotrados en una marquesina, por lo que esa zona se había quedado sin cámara de aire, y para paliar tal circunstancia habían pegado a la pared una gruesa manta de fibra de amianto, al tocarla, se veía como una gran cantidad de fibras mortales volaban y llenaban el haz de luz que emitía nuestra potente linterna.Posteriormente, comprobamos que en los radiadores del resto de la casa, no había rastros de mas mantas de amianto, por lo que la emisión de fibras se limitaba solamente al despacho.Un cuanto salimos del portal hablé con el doctor, con el fin de contarle nuestro hallazgo y preguntarle como habían llegado esas mantas de fibra a su vivienda.-Me acuerdo perfectamente –me dijo- hace muchos años, acudía a mi consulta un paciente que era ingeniero de caminos, era muy friolero, y un par de veces después de auscultarle comentó que en el despacho hacia frio, tocó los radiadores y vio que quemaban, tocó la pared y dijo que estaba fría, al día siguiente tenia en mi casa dos operarios con las mantas aislantes, la verdad es que se notó un montón, como era la única habitación de la casa que daba al norte no fue necesario colocar mas, aunque el estaba empeñado que si hacia frio se lo dijese y me volvía a mandar a sus trabajadores. ¿Quieres decir que esos dos trozos de lo que sea, es lo que me está matando?-Efectivamente –contesté- y de gracias a que el resto de la familia esta bien, por cierto, las pruebas que hicieron a su empleada de hogar tienen ya los resultados.-No, aun no, la han hecho una biopsia de pulmón y tardarán unos días en darnos los resultados, aunque todo indica que puede tener algunas placas pleurales, tenga en cuenta que es la única persona de la casa a la que dejaba entrar a la consulta, a primera hora tiene por costumbre ventilar y limpiar, después cierra y hasta que yo empiezo la consulta allí no entra nadie, lo tengo prohibido desde que mis hijos eran pequeños.-Bien –le dije- ahora queda limpiar toda su casa, libro por libro, cuadro por cuadro, lo que los llevará como mínimo diez días y después volver a realizar mediciones, si todo va bien es posible que en un mes puedan volver a su casa.-Me parece que el único que volveré seré yo para cerrar la consulta, mi mujer dice que ella no vuelve a una casa asesina nunca mas, en cuanto a los libros los pueden tirar todos, estaban ahí por decoración, por darme importancia, pero lo cierto es que nunca los he usado.Un mes mas tarde me invitó a tomar café en una cafetería cercana a su casa, me agradeció mi intervención y me hizo un regalo que no abrí por educación, después vi que se trataba de un bolígrafo Mont Blanc ultimo modelo. Me dijo que a los pocos pacientes que le quedaban se los había pasado a un compañero, y que por primera vez en su vida no tenia nada que hacer lo cual lo deprimía, aunque era consciente de que el mesotelioma se lo iba a llevar por delante mas pronto que tarde.-Menos mal que solo me ha afectado a mi, -dijo- porque según el resultado de la biopsia las placas pleurales de la Rafi, efectivamente son debidas a las fibras de crisolito y no son excesivamente importantes, estará controlada.-Desde al día que nos conocimos -dije- lo he dado muchas vueltas y siempre se me olvida preguntarle, ¿por qué no han hecho pruebas a la enfermera que trabajó con usted en la consulta muchos años.Ah, la pobre Raquel –dijo con cara de tristeza- falleció hace cinco años.De que –le pregunte-- ¡Hostias! –dijo dando un grito -era la primera vez que le había oído una palabra malsonante- de cáncer de pulmón, seguro que… -se quedo sin voz y se le saltaron las lagrimas, los dos nos miramos y asentimos, no hacia falta decir nada mas. -Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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