Ciudadanos, la esquizofrenia, y el populismo político
30
de Enero
de
2019
Actualizado
el
02
de julio
de
2024
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Escribió Miguel López Bachero un artículo de filosofía política en el diario La Verdad de Murcia el pasado miércoles 28 de noviembre que llevaba por título “Ciudadanos, un nuevo proyecto de cambio”. Sé que ha pasado el tiempo y se ha hecho algo tarde para contestarle, pero es que como decía mi padre “hasta ahora no he tenido lugar…” Pero no pasa nada, porque el Sr. Bachero hace una defensa extemporánea del Centrismo que se puede contestar en cualquier momento.Se deduce de su artículo que el partido Ciudadanos no sirve a ideologías, como si éstas fueran seres con entidad propia, sino a la ciudadanía. Aquí lo primero que hay que decirle al Sr. López Bachero es que, tal y como está montado el sistema capitalista, los intereses del 10% de los ciudadanos, los amos del sistema productivo, son muy diferentes de los del otro 90% constituido por los que hacen funcionar ese sistema productivo. En realidad, el único interés mutuo es que el sistema produzca. El problema viene en el reparto de los beneficios a la hora de estimar el valor del trabajo. De esta forma es imposible servir a todo el mundo el mundo al mismo tiempo, y lo más razonable que podemos hacer es llegar a una negociación, como proponemos los socialdemócratas, en la que todos perdamos algo para que todos ganemos. No sé si me explico.Lo segundo que hay que decir a este respecto es que las ideologías no son un enemigo, sino una forma de entender el mundo. Están los liberales, con un cierto carácter progresista en lo social y en las costumbres, como el partido del Sr. Bachero, que lo que quieren es que el Capitalismo funcione libremente, sin ataduras, con los terribles y conocidos desequilibrios, desigualdades, e injusticias que de ello se derivan. También hay liberales conservadores, como los del Partido Patriotero, que son aún peores. Después estamos los socialdemócratas, que lo que queremos, no es el fin del Capitalismo (fundamentalmente porque no conocemos otro sistema mejor…), sino que el Capitalismo funcione un poco más despacio y con un reparto más equitativo de la riqueza producida entre todos. Por supuesto también están los que quieren acabar con el Capitalismo, pero esos no cuentan porque no tienen un sistema alternativo que ofrecer, y además es inviable acabar con el Capitalismo en un solo sitio, y pretender seguir viviendo en un mundo capitalista. Todo esto explicado de una forma muy sencilla, para que nos entendamos todos.Se jacta el Sr. Bachero de haber conseguido no sé qué cosas en los gobiernos que Ciudadanos ha apoyado, al tiempo que desmerece a esos mismos gobiernos. Muy leal no parece. Así, gracias a ellos, en Madrid, Andalucía y Murcia se han bajado los impuestos, se han reducido las listas de espera en los hospitales, se ha disminuido el fracaso escolar, se ha fomentado la investigación, y se ha dado un gran apoyo a los autónomos (dejo a criterio del lector la consecución o no de esos logros). Todo esto al mismo tiempo que se tacha de “desgobierno y desprestigio institucional” al gobierno del PP, que ellos apoyan en Madrid o Murcia, y se acusa de corrupto al gobierno de Susana Díaz en Andalucía, gobierno que también ha estado apoyando Ciudadanos. Hay un claro problema de esquizofrenia y de populismo pactista y calculador en sus políticas, sumando a una flagrante deslealtad ¿De qué son ustedes el cambio, Sr. López?Me voy a permitir una paráfrasis, para centrarnos un poco. Dice el Sr. Bachero “Ciudadanos no puede coincidir con un Partido Popular que carece de un modelo de Región capaz de integrar armónicamente a todos los sectores productivos, y que ha sido tolerante, cuando no cómplice, de flagrantes ilegalidades ambientales”. Supongo que cuando PP y Ciudadanos se sienten a negociar el próximo gobierno de la Región de Murcia alguien pedirá su cabeza, Sr. Bachero. Si me lo permite, no es así como se convence a los votantes del PP para que voten a Ciudadanos, que es lo que a ustedes les interesa.Su jefe, Albert Rivera, ha vuelto a sus orígenes. Empezó tonteando con la extrema derecha, y ahora está ahí, gobernando Andalucía con el partido de la Violencia, el Odio y la Xenofobia (VOX). En el ínterin, fue de derechas, de centro izquierda, socialdemócrata, liberal…y hoy día dice ser centrista. Yo lo que pienso es que ni sabe ni ha sabido nunca lo que es, salvo alguien que quiere vivir de la política, y, como buen populista, dice lo que más le interesa en el momento que considera oportuno. Cierto que los españoles y españolas tenemos mala memoria, pero no tanto, Sr. López, no tanto.
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