El 23 de mayo, todos los partidos políticos del Ayuntamiento deSalamanca llegaban a un acuerdo para pactar las medidas económicas adecuadaspara sobrellevar la crisis. Entre el PP y la oposición, formada por PSOE,Ciudadanos y Grupo Mixto (IU, Podemos). Ayer el alcalde de Madrid sentó a loscinco grupos municipales para buscar un entendimiento. ¿A qué esperan lasComunidades y el Congreso para llegar a acuerdos semejantes?
Me apuesto unas cañas a que Abascal e Iglesias se odian menos de loque nos incitan a creer. ¿Te acuerdas de las risas de Iglesias con Espinosa delos Monteros? ¿Era necesario llevar a los madrileños, en esta fase 0’5, alextremo de crispación que alcanzamos en la manifestación del sábado? Queincluso con las mejores cifras ofrecidas por los convocantes no llenarían elBernabéu o el Wanda, dicho sea de paso.
A Redondo y Abascal la confrontación les conviene para zafarse del PPy de Ciudadanos del tablero. El problema es que los peones con los que juegansomos tú y yo, que en el fondo somos quienes les hemos puesto ahí, por voto uomisión del mismo.
Ante el desconcierto mundial y el miedo que ha provocado la Covid19,al desorientarnos, lo fácil era recurrir al odio para tener al menos unobjetivo: demostrar al otro que está equivocado, como dije en mi anteriorcolumna. Pero ¿qué sentido tiene demostrar a los demás que se equivocan si cadapersona percibe la realidad conforme a sus sentidos y a la educación que haaceptado recibir?
La Historia ha demostrado que, para generar prosperidad, es más eficazrespetar al diferente y complementarnos para ser ambos felices. Volvamos connuestros amigos a los bares (la red social real), volvamos a celebrar los golesdel Madrid, del Atleti, del Lega y del Getafe. Volvamos a crear un equipo parahacer posible el próximo gol que nos traiga un Mundial, como logró Iniesta haceuna década.
Volvamos a ser nosotros, a ser solidarios; a ser ese país que hacecinco siglos achicó los océanos, que tiene una empresa que lidera la moda, unagastronomía, una creatividad y una empatía que enamora a 70 millones deturistas cada año y que volveremos a recibir en julio. Somos la cuarta economíade Europa, cuyos países comen de nuestra agricultura: ayudémonos a subir alpodio.
Honremos a nuestros amigos y familiares fallecidos, a los por lo menos77 sanitarios que han perdido sus vidas por salvar las nuestras, sin preguntarnospor nuestra ideología. Reconstruyamos nuestra sociedad sin dejar a nadie atrás,incluyendo a quienes piensen en otra solución diferente a la que planteo.
En tus manos está que todos seamos felices.