El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, transmitió en la mañana de Nochebuena un mensaje de gratitud y reconocimiento a los más de 20.000 militares españoles desplegados en misiones en el exterior, destacando su compromiso con la paz y la seguridad internacional. Acompañado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y del jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Teodoro López Calderón, Sánchez mantuvo la tradicional videoconferencia navideña con las unidades españolas desplegadas en distintos puntos del planeta.
En su intervención, el presidente reconoció la “nostalgia” de estar lejos de casa en estas fechas y agradeció la labor de los contingentes desplegados en misiones humanitarias y de paz. “Sois la mejor versión de España y ejemplo vivo de los valores de entrega y solidaridad que definen a nuestro país como miembro comprometido de la comunidad internacional”, subrayó, destacando el papel de los militares como embajadores de la responsabilidad y el compromiso español en el exterior.
Incertidumbre internacional
Sánchez puso en contexto la labor de las fuerzas armadas en un año complejo para la seguridad internacional, en el que Ucrania sigue siendo foco de atención tras casi cuatro años de invasión rusa. Además de la actividad en el extranjero, el presidente ensalzó la abnegación y eficacia del Ejército dentro del territorio nacional, recordando su papel decisivo en la lucha contra los devastadores incendios del pasado verano, que afectaron gravemente a diversas regiones de la Península.
El mandatario enfatizó que “las amenazas a Europa no cesan”, destacando la presencia de unidades españolas en Eslovaquia, Letonia y Rumanía, así como el reciente envío de un sistema avanzado antidrones a Lituania ante el aumento de violaciones del espacio aéreo por parte de varios países europeos. En este contexto, Sánchez señaló el incremento de las incursiones aéreas no autorizadas, subrayando que “el grado de exigencia de la defensa aérea es cada vez más alto”.
Oriente Medio y África
La videoconferencia también sirvió para reconocer la labor de los contingentes españoles en el Oriente Medio, especialmente en Turquía, Bosnia dentro de las misiones de la Unión Europea, Irak en labores de asesoramiento y adiestramiento contra el terrorismo, y el Líbano, donde la situación geopolítica sigue siendo extremadamente volátil.
En África, Sánchez destacó el trabajo de España en Mozambique, República Centroafricana y Somalia, así como en la lucha contra la piratería marítima en el cuerno de África. España, recordó, es el único país que mantiene efectivos de manera continua desde el inicio de la operación Atalanta, combinando capacidades marítimas y aéreas para garantizar la seguridad en una de las rutas comerciales más estratégicas del planeta.
América Latina y océanos del mundo
El presidente extendió su reconocimiento a los militares desplegados en América Latina, concretamente en la misión de verificación de la ONU en Colombia, y a los marinos y científicos a bordo del buque oceanográfico Hespérides, que operan en la costa sur de Argentina. Sánchez destacó la importancia de estas misiones no solo por su valor estratégico, sino también por su contribución al avance científico y humanitario en regiones alejadas del continente europeo.
Homenaje a los caídos
El mensaje navideño de Sánchez concluyó con un homenaje a los 175 hombres y mujeres que han dado su vida en los últimos 36 años en misiones en el exterior. Además, deseó a todos los militares éxito en sus funciones y que el próximo año traiga finalmente la paz a tantos rincones del mundo necesitados de ella, reafirmando así el compromiso de España con la seguridad global y su papel activo como aliado confiable en el ámbito internacional.
El mensaje navideño de Sánchez ilustra cómo España combina capacidad militar, diplomacia y cooperación internacional para consolidar su posición en el mundo. La diversificación de misiones, desde la defensa aérea en Europa hasta la lucha contra la piratería en África o la investigación científica en América Latina, evidencia una estrategia coherente de proyección global y liderazgo responsable. En 2025, España no se limita a participar en operaciones internacionales: busca consolidar un perfil geopolítico activo, que le permita influir en los escenarios críticos del siglo XXI mientras refuerza la seguridad y los intereses nacionales.