La crisis de los cribados fallidos que afectaron al menos a 2.317 mujeres en Andalucía, reconocidas por la propia Consejería de Sanidad y que provocó la dimisión de la consejera y otros altos cargos de la Junta, cobra una nueva dimensión seis meses después de estallar el caso denunciado por la asociación Amama. El riesgo de colapso del sistema de Radiología que denunciaron en varias ocasiones a la Administración autonómica los profesionales sanitarios del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde se concentró el 90% de los casos detectados, tiene unos datos muy concretos que lo evidencia y que ahora ha desvelado la Asociación Justicia por la Sanidad. En los años donde se concentraron los fallidos cribados de cáncer de mama, entre 2022 y 2025, los radiólogos del hospital andaluz de referencia a nivel autonómico no solo no crecieron sino que disminuyeron, pasando de 58 a 55, y todo ello con los mismos medios materiales a su disposición. Incluso los profesionales del servicio habían ofrecido a la gerencia del hospital más contratos y medios para evitar el colapso de las listas de espera de mamografías. Lejos de aceptar este ofrecimiento, Moreno Bonilla y su equipo señalaron a los propios profesionales como responsables del fallo más clamoroso en la historia de la sanidad andaluza.
El Gobierno andaluz, con su presidente a la cabeza, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha venido culpando de estos fallos hasta hace solo unos días a los propios profesionales que prestan estos servicios de radiodiagnóstico. Sin ir más lejos, el presidente andaluz utilizó el altavoz que le brindó el programa de prime time más visto en la televisión en España, El hormiguero, para incidir de nuevo en lo que llama “error de protocolo”, señalando directamente a los radiólogos.

En ningún momento, Moreno Bonilla hace mención al dato de que la Consejería de Sanidad había reducido el personal especializado para estas tareas en el Virgen del Rocío ni que estos profesionales no disponían de medios adicionales para poder llevar a cabo estas pruebas en las mejores condiciones. Desde la Asociación Justicia por la Sanidad se detalla que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) recortó un total de 13 millones de euros en 2024 y 25,5 millones en 2025 para los presupuestos de este hospital sevillano, una circunstancia que redundó directamente en menos contrataciones y una sustancial reducción de bajas y permisos reglamentarios en el servicio de Radiología.
Moreno Bonilla y el consejero de Sanidad forzaron la dimisión de los jefes del departamento al estallar la crisis pese a que venían denunciando falta de personal y medios desde años atrás
Como ha adelantado el diario El País, la gerencia del hospital sevillano conocía un documento en el que se detallaban hasta 6.400 mamografías pendientes entre enero y octubre de 2025. En vez de actuar directamente con el reforzamiento del servicio para paliar estos déficits, la Consejería de Sanidad, una vez ya con la mano derecha de Moreno Bonilla, Antonio Sanz, al frente de este departamento tras la dimisión de Rocío Hernández, decide provocar la dimisión del jefe del Servicio de Radiodiagnóstico, Javier Castell, y también la de la coordinadora de la Unidad de Imagen de Mama, Raquel González. La cascada de dimisiones en este servicio ha culminado hace solo unas semanas con la marcha del jefe de Enfermería.

Los datos oficiales desvelados por la Asociación Justicia por la Sanidad son inapelables y muestran que no solo se ha reducido el número de radiólogos durante estos años críticos en la detección del cáncer de mama en el Virgen del Rocío de Sevilla, sino que tampoco se han incrementado en absoluto los recursos del servicio de Radiodiagnóstico. Así, los equipos de radiología convencional eran 26 en 2022, los mismos que tres años después. Lo mismo sucede con los equipos de radiología digital, que han sido ocho en todos estos años, al igual que los ecógrafos, mamógrafos digitales o TAC.