España tiene una tasa media de psicólogos por habitantes en la sanidad pública tres veces menor que la europea, y Andalucía aún está un punto por debajo de la media española. La comunidad autónoma donde el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha recibido atención psicológica tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero tiene una espera media de atención psicológica en la sanidad pública que se aproxima o incluso supera los dos meses para una primera cita. Han pasado exactamente 51 días desde el trágico accidente que provocó las lágrimas de Moreno Bonilla durante la celebración del Día de Andalucía el pasado 28 de Febrero. Este lunes 9 de marzo, el presidente andaluz, que debe convocar las próximas elecciones andaluzas antes de junio, reconoció en un programa televisivo de máxima audiencia nocturna que ha tenido que acudir a un psicólogo para recibir terapia especializada por el impacto que le produjo el trágico accidente ferroviario de Adamuz.
Moreno Bonilla no especifica si la atención psicológica que recibe por este motivo proviene del sistema público de salud o ha acudido directamente a uno privado. Pero la rapidez con que ha comenzado a ser tratado descarta prácticamente la primera opción, ya que el tiempo medio de espera para una primera consulta de atención psicológica en Andalucía supera los 40 días y se aproxima a los dos meses, incluso llegando a los cinco, según el grado de urgencia del caso. Los estudios especializados más recientes indican que los tiempos de espera para psicología clínica en las unidades públicas de salud mental a menudo superan los 50 días.
La tragedia de Adamuz ha sido un golpe durísimo. Me quebró y reconozco que he necesitado ayuda psicológica.
— Juanma Moreno (@JuanMa_Moreno) March 9, 2026
No nos olvidemos de las víctimas ni de sus familias.#JuanmaMorenoEH pic.twitter.com/mKatZTupcj
Las críticas desde la oposición política no se han hecho esperar a este anuncio del presidente andaluz. El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha asegurado en la red social X que “Moreno Bonilla reconoce que va al psicólogo. Muy bien. Porque puede pagarlo. Mientras, se niega a invertir en salud mental en la sanidad pública. La mantiene como privilegio”. La media andaluza de psicólogos en la sanidad pública es de cinco profesionales por cada 100.000 habitantes, una cifra que se ha incrementado dos puntos en los tres últimos años. Y aun así, Andalucía está todavía un punto por debajo de la media española, que se sitúa en seis psicólogos, muy lejos de los 18 de media que tiene Europa.
Andalucía ostenta la peor ratio de psicólogos clínicos pese a reforzarse la plantilla con 353 profesionales desde 2021, con más de 3.000 en 153 dispositivos públicos
El consejero andaluz de Sanidad, Antonio Sanz, aseguró el pasado noviembre en un pleno parlamentario que, desde el año 2021, la Junta de Andalucía ha reforzado la plantilla de psicólogos con 353 profesionales, con lo que supera ya los 3.000 en un total de 153 dispositivos repartidos por toda la comunidad. Sanz reconoció que el aumento de plantilla e infraestructuras en Andalucía en el ámbito de la salud mental “es uno de los objetivos del Gobierno de Andalucía de esta legislatura”, debido al fuerte incremento de los problemas de salud en los últimos años, que se ha convertido “en una importante inquietud para la salud pública”, admite el consejero de Sanidad.
El máximo responsable de Sanidad en Andalucía asegura que el sistema público incorporará a 69 enfermeras especialistas de forma inminente, mientras que 53 nuevos psicólogos clínicos en Atención Primaria “ya se encuentran en el sistema durante esta legislatura”. Su trabajo ha sido decisivo para que durante el pasado 2024 se atendieran 9.000 citas y a más de 1.400 usuarios en las consultas de Atención Primaria destinadas a problemas psicológicos. La Junta también asegura haber reforzado los Equipos de Tratamiento Intensivo Comunitario con 107 profesionales más, así como 26 monitores ocupacionales pertenecientes a Faisem (Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental).