La borrasca Kristin mantiene este miércoles a España en alerta meteorológica por nieve, lluvia, viento y fuerte oleaje en prácticamente todo el territorio, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Todas las comunidades autónomas están afectadas salvo Navarra, mientras que Almería se sitúa en nivel rojo por riesgo extraordinario, con rachas de viento de hasta 130 kilómetros por hora.
El escenario más adverso se concentra en el valle del Almanzora y Los Vélez, donde el viento alcanza valores potencialmente destructivos. Ante esta situación, la Junta de Andalucía ha suspendido las clases en 77 municipios de estas comarcas, así como en Ronda (Málaga) y Grazalema (Cádiz), debido a la combinación de lluvias intensas, viento muy fuerte y fenómenos costeros.
En nivel naranja, que implica riesgo importante, se encuentran Baleares, Murcia, Comunidad Valenciana y Ceuta, principalmente por temporal marítimo y viento; Castilla y León, por nevadas y rachas intensas; y Castilla-La Mancha y Extremadura, por viento, además de avisos amarillos por lluvia y nieve. Galicia también permanece en naranja por oleaje, mientras que Melilla está en amarillo por el mismo fenómeno.
La borrasca ha provocado además importantes afecciones en la red de transportes. En la Comunidad de Madrid, todos los puertos de montaña permanecen afectados por hielo y nieve, según Emergencias 112. La Dirección General de Tráfico (DGT) informa de 75 carreteras afectadas, seis de ellas de la red principal, con especial incidencia en Castilla y León, Madrid y Segovia, donde es obligatorio el uso de cadenas o neumáticos de invierno en varios tramos.
Las precipitaciones serán generalizadas, con los mayores acumulados previstos en el sur de Galicia, la vertiente atlántica y, de forma especialmente intensa, en Alborán y las sierras del sur peninsular. En Grazalema podrían superarse los 120 litros por metro cuadrado en 12 horas, mientras que en Ronda se esperan más de 80 litros en el mismo periodo.
La nieve caerá en amplias zonas de la mitad norte peninsular, con una cota que ascenderá progresivamente desde los 600-800 metros hasta los 1.000-1.200 metros, y también en las montañas del sureste a partir de los 1.200-1.500 metros. En la meseta norte, especialmente en Castilla y León, se prevén espesores de hasta 5 centímetros desde los 800 metros de altitud.
El viento es otro de los grandes protagonistas del episodio. Se esperan rachas de entre 90 y 100 kilómetros por hora de forma generalizada, con picos de 120 km/h en zonas de Granada y Almería, y hasta 110 km/h en el Estrecho de Cádiz. En Baleares y el sureste peninsular no se descarta que algunas rachas alcancen carácter huracanado.
Las lluvias persistentes han tenido ya consecuencias en los ríos de Ciudad Real, donde la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha elevado a nivel rojo la alerta en el río Guadalmez y a nivel naranja en el Guadiana y el Bullaque, ante el notable aumento de los caudales.
En Extremadura, los efectos de la borrasca incluyen caídas de árboles, daños en inmuebles, cortes de carreteras e interrupciones en el suministro eléctrico y telefónico, lo que ha llevado a activar la fase de emergencia del Plan INUNCAEX y a suspender las clases educativas este miércoles.
En Madrid, la Delegación del Gobierno ha activado el nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil ante Inclemencias Invernales, con un seguimiento permanente de la evolución meteorológica y coordinación constante con los servicios de emergencia. Las autoridades insisten en extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las recomendaciones oficiales mientras la borrasca Kristin continúa avanzando sobre la península.