El debate xenófobo y racista que el partido ultraderechista Vox había propuesto en el Congreso de los Diputados con el apoyo del Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo ha tenido un giro no del todo inesperado, tras el rechazo de la formación independentista Junts a la propuesta. La intención de la formación de Santiago Abascal de prohibir en espacios públicos el uso del burka o el niqab se queda sin el apoyo fundamental de los diputados del partido de Carles Puigdemont para poder sacar adelante la iniciativa, que desde un primer momento aplaudieron sin tapujos en la bancada del PP. Junts ha anunciado que propondrá un texto alternativo, ya que defiende que esta regulación se realice desde el Parlament catalán con el traspaso de competencias en inmigración, que ya echaron en su día para atrás PP y Vox.
Vox ha intentado sin éxito que su propuesta quedara desmarcada del claro tufo xenófobo y racista de tinte islamófobo que transpira desde que incluyó el debate en el parlamento español. La propia formación ultraderechista se retrata, junto al PP, cuando incide en el término “prendas islámicas” para subrayar el carácter religioso de la medida, aunque en el texto a debatir se niega que se trate de una “cuestión religiosa”. Además, Vox también esgrime razones de seguridad para llevar adelante la prohibición, un motivo que choca frontalmente con la permisividad que muestran los de Abascal con formaciones neonazis y ultras cuando se manifiestan con pasamontañas y el rostro totalmente cubierto con capuchas y máscaras.
La formación de Puigdemont rechaza la iniciativa de Vox y anuncia que registra una propuesta alternativa sobre esta prohibición dirigida a la comunidad islámica en exclusiva
El odio que transpira la iniciativa de Vox con el aplauso del PP ha tenido un traspiés inesperado en el rechazo de Junts, que mantiene desde Catalunya su lucha personal con Aliança per Catalunya, el partido independentista de extrema derecha liderado por Sílvia Orriols.
El debate que Vox ha intentado introducir en el Congreso viene de muy atrás en Cataluña, donde Junts ha intentado monopolizar un asunto siempre enfocado a la comunidad islámica sin disimulo alguno, con fuerte implantación en la sociedad catalana. Que Vox haya intentado sin éxito el respaldo de Junts solo ha servido para que el PP de Feijóo quede en evidencia al apoyar sin reparos las pulsiones xenófobas y racistas de los ultraderechistas de Abascal.
Lo del Partido Popular y Vox es racismo e islamofobia disfrazados de feminismo pic.twitter.com/2Bc7JTUjLp
— Tesh Sidi🇪🇭 (@teshsidi) February 17, 2026
Desde el partido independentista catalán se recalca que jamás han apoyado ninguna propuesta procedente de Vox y que en este caso tampoco lo harán, ya que tienen previsto presentar su iniciativa propia en este asunto. La iniciativa de Junts pasa por transferir las competencias en inmigración a Cataluña y desde allí prohibir el burka y el uso del velo en espacios públicos.